Verónica: algo más que una peli de miedo

No posee Verónica el despliegue de sanguinolentos fuegos de artificio con los que Paco Plaza convirtió la trilogía REC en el mejor tren de la bruja que ha dado el cine de terror en los últimos años. Hay sustos (y muchos y buenos) en esta película pero sus imágenes trascienden el mero hipo del pánico.

Verónica contiene un trozo de memoria adolescente, cuando el futuro era 3º de BUP y todo daba vértigo.

Este es un largometraje repleto de costumbrismo y referencias generacionales de amplio espectro. ¿Los 90? Más o menos. Héroes del Silencio en los pósters y el walkman de las colegialas, el anuncio de Centella ("te da tiempo para disfrutar"), el papel pintado en las paredes y las albóndigas con tomate para cenar.

veronica,-el-cartel

Paco Plaza ya había ensayado este costumbrismo de horror en REC y aquí lo reelabora y sale mejorado y lo más prodigioso de todo son las interpretaciones de las niñas y adolescentes protagonistas, tan auténticamente hermosas que recuerdan a Ana Torrent, Saura o El espíritu de la colmena. Y, por azares (o no) del destino, Ana Torrent está aquí, presente en Verónica y distante de aquella niñez.

ADEMÁS: 6 pelis (y una serie) de terror que hablan de mundo actual

Sandra Escacena, estrella adolescente

Destaca, digámoslo, la protagonista: Sandra Escacena. Resulta increíble el trabajo que hace esta adolescente. Potente, enérgico y absolutamente creíble.

veronica-haciendo-un-vade-retro

Pero no es sólo ella. Todo el elenco está magnífico.

Verónica es un aguafuerte goyesco de esa pubertad mal digerida que ya inspiró a Stephen King su Carrie. De hecho, en cierto modo, Verónica es una Carrie de Vallecas sin John Travolta ni high school pero habitante de un territorio hostil muy similar al de cualquier baile de graduación.

La casa encantada y la monja ciega

Casi todo ocurre en el piso donde viven Verónica y sus hermanos, casa encantada y rincón de los niños perdidos, con una madre ausente y los fascículos sobre el más allá como enciclopedia de lo oculto.

Verónica es también (o sobre todo) una historia trágica sobre la adolescencia, sobre la imposibilidad de crecer sin que duela

el-espiritu-me-ha-hecho-pupa,-se-dice-veronica

Y luego está Hermana Muerte, la monja ciega, tan inquietante. Que las monjas dan miedo es algo que sabe cualquiera.

Y dicho todo esto (derrochada cierta solemnidad) queda añadir que, sencillamente, estamos ante una estupenda y escalofriante película.

¿Otra peli de miedo? No. Es algo más. Observen en los márgenes y descubran todo lo que contiene Verónica.

ADEMÁS: 10 remakes de pelis de miedo que están por venir

DANIEL SERRANO

Ver resumen Ocultar resumen

Sorpresa generalizada porque podría hacerlo con los demócratas

Ver resumen Ocultar resumen

Siempre se ha dicho que Francisco Franco era un cinéfilo de pro. Tal vez sea exagerar aplicarle ese calificativo. Para entendernos: si viviese hoy, no te lo encontrarías yendo a ver la última de Sofia Coppola en V.O. Eso sí, tal vez te cruzases con el Caudillo en algún multicine para ver cualquier blockbuster del montón.

Pero sí, vaya, a Franco le gustaba el cine (y bastante).

Le proyectaban todas las semanas un par de películas en El Pardo y lo que más le estimulaba era el western

Páginas