Terror en la grada de 'Pasapalabra'

Que el cambio de canal le ha sentado de maravilla a Pasapalabra, es un hecho. 

Que a Roberto Leal le sienta de maravilla el formato, no así el juntarse con infectados de coronavirus, también lo es. 

Ahora, lo que también es innegable es que los responsables del público son auténticos agentes del caos que alucinaron con el Joker de Joaquin Phoenix. De no ser así, no se entiende el aspecto de psicópatas que tienen los espectadores que acuden al plató, con las mascarillas que les han dado. 

Para guardar la distancia social en la grada, Pasapalabra tuvo la genial idea de poner figuras de cartón piedra de los presentadores de los concursos de la tarde de Antena 3. Ideaza y, además, en posturas cachondas. Nuestros dieses. 

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Ahora, lo de poner mascarillas con sonrisas de oreja a oreja, literal, a la gente del público, da más miedo que alegría

Sonrisas dignas de Twisty, el payaso de American Horror Story, o el legendario Joker de Heath Ledger. Lógico que nadie consiga terminar el rosco últimamente, sabiendo que estás a escasos metros de una banda de psicópatas. 

Obviamente, los tuiteros se han percatado del asunto y, como era de esperar, lo han comentado y han hecho las chanzas pertinentes. No se esperaba menos. 

Lo mejor es que, a pesar de los comentarios, en Pasapalabra no se bajan de la burra y mantienen las mascarillas en la grada. Lógicamente, dirá que si algo funciona, y el concurso va como un tiro, no hay que tocarlo, por lo que esas mascarillas creepy van a estar ahí hasta que no tengan dientes, pues el programa no apunta a desfallecer a corto o medio plazo. 

Fotos: Atresmedia

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Cuando un grupo pop se convierte en bandera de cierta clase social o segmento ideológico no hay manera ya de hacer un juicio serio sobre sus canciones. Sucede con Bertín Osborne (¿recuerda alguien cuando Amor mediterráneo sonaba en Los40) y con el Miguel Bosé de la plandemia y, claro, con Taburete.

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Que el humor tiene un fondo trágico no resulta ninguna novedad. Todos los grandes de la comedia lo han sabido. Lo sabe Ignatius Farray y lo expresa en sus memorias Vive como un mendigo, baila como un rey. En ese libro menciona (claro) a Richard Pryor, cuya terrible infancia y juventud cocieron a fuego lento un talento humorístico sin precedentes. Y, sin embargo, aquel cómico afroamericano de éxito, que coleccionaba éxitos de taquilla junto a Gene Wilder en la década de los 80, fue un hombre atormentado.

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Cosas divertidas que discurren por Twitter bajo el torrente de puñetazos, mal rollo e insultos coloreados en que se ha convertido esta red social. Gracias a @dromuz por descubrirnos cómo sería nuestra clase política si se fundieran sus rostros.

Por ejemplo, arriba lo vemos parcialmente, Pedro Sánchez y Zapatero.

Dos presidentes unidos fisonómicamente y un resultado inquietante.

Como inquietantes son la mayor parte de los resultados.

Véase el hilo.

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