Omar Montes da su versión del acto de Fuengirola (y emprenderá acciones legales)

Omar Montes de puede caer mejor o peor. Te puede gustar más o menos su música. Ahora, si algo no se le puede negar, es que es cristalino como poca gente en televisión. 

Obviamente, tras la polémica cancelación de su participación en el I Festival Marenostrum de Fuengirola (Málaga), había ganas de conocer su versión de los hechos. 

Unos hechos que, según la organización, llevaron a cancelar el show de Omar Montes por su "actitud incívica", al no llevar mascarilla en un acto benéfico con el Banco de Alimentos. Menos de 24 horas después, el propio Omar Montes ha dado la cara y ha desmentido la versión dada por la organización. 

Ha sido en Todo es Mentira, y con una Marta Flich que, por momentos, se ha visto desbordada por las explicaciones continuas del cantante.

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Omar Montes ha comenzado exponiendo que ni él ni su equipo llevaban mascarilla porque volvían de la playa y porque "iba a hacer el donativo a puerta cerrada". Su explicación de los hechos no ha podido ser más transparente. "¿Cómo voy a decir que voy a un sitio a donar dinero y hacer una buena acción y luego digo que no me quiero poner mascarilla? ¿Soy gilipollas?". Meridiano. 

"Siempre que voy a este tipo de eventos me pongo la mascarilla", ha asegurado, antes de recordar que "me cancelan el evento porque dicen que no quería ponerme mascarilla pero se quedaron con el dinero. Yo venía a dar un dinero, no a hacerme fotos con nadie".

El problema es que la fama de Omar Montes le precede. Y claro, lo que comenzó con una madre y una hija pidiendo una foto, pronto se convirtió en un boca a boca ultra rápido que derivó en "10 niñas que se avisaban unas a otras para verme y allí no había policía, ni había nada". 

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En ese momento, tal y como le ha señalado a Marta Flich, Omar Montes se encaró con los organizadores. "Yo vengo a darte un dinero para que la gente que lo necesita, coma, no a hacer un evento. Tengo una enfermedad y si me pegan esto, me pueden hacer daño y yo también puedo hacérselo a los demás, pero tú no puedes suspender el concierto porque no hayas vendido entradas. Te jodes y pierdes dinero, pero hay niños en la entrada que están llorando porque quieren ver a Omar Montes". Niños que se quedaron con las ganas. 

Eso sí, la organización, según el propio Omar Montes, hizo todo lo posible por culparle de los hechos. "Primero me dijo que iba a hacer un comunicado diciendo que lo suspendía porque yo estaba drogado y borracho. Soy árabe y todo el mundo sabe que no he probado el alcohol ni las drogas en mi vida. Cuando vio que eso no colaba, metió lo de las mascarillas y eso parece que ha colado mejor". 

Para terminar, ha recordado que "cuando meto la pata, pido perdón el primero". No es éste el caso. Es más, minutos antes de intervenir en Todo es Mentira, Omar Montes ha compartido un comunicado en el que detalla los hechos y avisa que tomarán acciones legales contra la organización. Es decir, esta polémica tendrá más capítulos. 

Fotos y vídeo: Gtres y Mediaset

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Es verano y, aunque la pandemia arrecia sin que podamos frenarla, resulta inevitable caer en cierta despreocupación y beber horchata a la sombra y hacer chistes tontos pero que nos hacen sonreir como si el mundo fuese un lugar perfecto. Por ello queríamos resaltar la chanza de Bob Bop a cuenta del nombre de Macarena Olona, diputada de Vox que suele tender a la agresividad y la vociferación.

Se trata de una broma sin ánimo de hacer daño.

Una cosa veraniega y divertida, tontorrona pero (a la vez y valga la paradoja) ingeniosa.

¿Por qué no?

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Hay quien habla el castellano eliminando la d de toda palabra acabado en "ado". Rajo, por ejemplo, era muy dado a esta práctica. "Se ha acabao" le recordamos decir seguramente a la salida del restaurante donde se atrincheró durante horas cuando la famosa moción de censura que hizo presidente por vez primera a Pedro Sánchez.

Pero a lo que vamos.

Una cosa es el habla coloquial y otra cosa es escribir mal.

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La polémica por el concierto de Taburete en Marbella donde ni se guardó la distancia de seguridad adecuada y apenas se utilizaron mascarillas ("'¡ni una puta mascarilla!" gritó desde el escenario Willy Bárcenas) ha provocado la reacción de numerosas personas de a pie y también de algunas celebridades. No es Jesús Vázquez un famoso dado a significarse con alegatos políticos o similares. Pero esta vez ha querido lanzar un mensaje. 

A través de Twitter (por supuesto).

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