Kobe Bryant: los mejores momentos de quien quiso ser Michael Jordan

Se va. Cuando llegue el partido 82 de la regular season -salvo sorpresa mayúscula, descartada en forma de playoffs de Los Lakers- Kobe Bryant dirá adiós a su formidable carrera en la NBA. Se marcha el 8, que tras los escándalos y tres anillos se convirtió en el 24 de los púrpura y oro. 

Se marcha el mejor escolta anotador de las últimas dos décadas, el jugador que más cerca anduvo de ser heredero de Jordan. Tal ve el único al cual no pesó en escexo esa carga. Con la que convivió y alimentó buena parte de su carrera. Kobe Bryant siempre fue él, The black mamba para lo bueno y para lo malo.

Para ser capaz de liderar a unos Lakers que tras el adiós precipitado de Magic Johnson -reconoció ser positivo en VIH- andaban necesitados de un carismático líder. Y ahí llegó el de Filadelfia que junto a Saquille O´Neall vivió una época dorada. Aunque su impacto no fue inmediato. Llegó sin ser el líder de un draft legendario: el del 96. Unas selección de jugadores que andaba comandada por el brillante y ciclotímico Allen Iverson.

Kobe fue elegido por los Hornets y rápidamente traspasado a Los Ángeles, donde ocuparía el lugar de Vlade Divac -en el roster, que no en la cancha- e iría creciendo hasta alzarse con la condición de estrella eterna. 

Gran impacto en la liga

Primero vovió a la sombra de Shaq y junto a él logró alzarse con sus primeros tres títulos de campeón de la NBA. Junto a él y sobre odo junto a Phil Jackson, el técnico con el que ganó los cinco anillos y con el que Michael Jordan ganó sus seis entorchados. Otro vínculo más entre ellos. 

Corría el inicio del siglo XXI,  y en el equipo hollywodiense, por excelencia, pareciera que sólo iba a haber días de vino y rosas. Pero no todo era oro en la casa de los angelinos. La relación entre el pivot más dominante del mundo y Kobe era mala, y ya no les unía la victoria, sino más bien todo lo contrario. 

Su estrepitosa derrota en la final de 2004, frente a los Pistons, y con Malone y Payton en plantilla fue el detonante de la crisis. Saquille ponía rumbo a la costa de Florida, donde allí ganaría dos años después un anillo con Dwayne Wade. Kobe se quedaba con mando de jefe en plaza, y sin Jackson.

Fueron años convulsos en su carrera, con una acusación de violación incluída. Un juicio que perjudicó muchísimo la imagen del jugador y que hizo tambalearse los cimientos de su marca. Los sponsors le retiraron el apoyo. Los nubarrones más negros le acechaban. 

En lo personal llegó a salir bien parado del juicio, el cual no llegó a celebrarse porque hubo un acuerdo extrajudicial. Y en lo profesional llegaron los años de la frustración. Un equipo que no competía, un cambio de dorsal para alejar los fantasmas y un Kobe más anotador e individualista que nunca.

 

Fue la época en la que logró superar a Jordan en algo. Sí, Kobe estableció una anotación de locura frente a Toronto Raptors. El 24 californiano firmó 81 puntos en un partido.

No servía para más que para ganar ese partido y quedar para el recuerdo. La grabación de vídeo con más anotación de la historia. Pues del récord de Chamberlain y sus 100 puntos no hay imágenes.

Anillos con Gasol 

Eso sí, la duda comenzó a crecer. Kobe estaba tentado en marcharse Los Ángeles. Él se veía con más anillos en sus manos, pero su equipo no acompañaba. Y la solución vino a llegar en febrero de 2008 en forma de pivot de 2,16 y de Sant Boi. Pau Gasol se marchó a los Lakers y en tres años jugaron tres finales.

Perdieron la primera y se llevaron las dos siguientes .El escolta que más cerca anduvo de ser Jordan se situaba a un título de él. Pero no pudo ser. No llegó a igualar la marca del neoyorquino. Al menos le quedó el consuelo de superarle en la anotación global de su carrera. 

Se va La mamba negra, un competidor por excelencia, alguien que vivió obsesionado por el juego y por la victoria. Fueron 20 años de un mito, aunque tal vez le sobraron los tres últimos. Su lesión le impidió competir como siempre quiso. 

Fotos: Gtres