Luna Nera: la serie italiana de brujas que te gustará (o no)

Se llama Luna Nera, está en Netflix y puede convertirse en una alternativa perfecta para los amantes de las series fantásticas. La conocida plataforma de streaming ofrece una producción italiana sobre la hechicería y la caza de brujas de los siglos XVI y XVII.

Ade (Antonia Fotaras) se queda a cargo de su hermano pequeño tras la acusación a su abuela de ser una bruja. La protagonista descubre nuevas habilidades sobrenaturales, las cuales tendrá que esconder de los demás para no ponerse en peligro. La aparición repentina de un joven y el descubrimiento de un antiguo manuscrito cambiarán su vida por completo.

En una serie sobre mujeres como es Luna Nera también encontramos en la dirección a dos mujeres: Francesca Manieri y Laura Paolucci. Ambas han trabajado en la industria con anterioridad y han sido nominadas a varios premios; Manieri al Nastro d'Argento a Mejor Argumento por Daughter of Mine (2018) y Paolucci al David de Donatello a Mejor Guion por Caos Calmo (2018).

Luna Nera está basada en la novela de Tiziana Triana Luna Nera: Città Perdute. Y los personajes son interpretados por actrices como Antonia Fotaras, Manuela Mandracchia, Lucrezia Guidone, Federica Fracassi y la joven Giada Gagliardi, entre otras.

Empoderamiento de mujeres

La figura de la bruja siempre ha sido rechazada debido a que la encarnaban mujeres independientes que no querían estar bajo el dominio de una figura masculina. Es un arquetipo muy ligado al feminismo y que a menudo se presenta en conjunto con un grupo de mujeres. Es decir, se promueve la sororidad, en este caso empiezan siendo tres brujas pero luego van aumentando en número.

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Aparte de esa premisa ligada a la liberación de la mujer, en esta serie se le da una importancia especial al novio de la protagonista, Pietro (Giorgio Belli). Esto se debe a que Pietro es el hijo del jefe de los llamados 'venandantes', un grupo de hombres que persigue y da caza a brujas para luego matarlas.

Esta subtrama de amor presenta a la protagonista un conflicto de intereses bastante común en este tipo de historias, ¿deberá Ade seguir su destino como hechicera? ¿O lo dejará todo para estar con su amado?

¿La magia existe?

La serie está cargada de simbolismo y leyendas de la época sobre brujas. El título, el clímax y la intro de la serie hace honor a una de las fases de la luna en la que esta queda cubierta por el Sol sin quedar a la vista del ojo humano.

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Es obvio que si estamos ante una ficción sobre lo sobrenatural vamos a encontrar momentos en los que se nota que no es real, y más si es sobre brujas. Igualmente, los efectos especiales están muy bien logrados, pues consiguen romper esa barrera entre la realidad y la ficción haciendo que el espectador crea que realmente existe la magia.

Es fascinante la forma en que se ha contado la historia de estas guerreras empoderadas. Es un periodo duro y oscuro de la historia en la que por el mero hecho de ser mujer y sin remordimiento alguno, las mujeres eran quemadas en las plazas de las ciudades y pueblos. Pero esto no es lo peor, lo peor son los ciudadanos y habitantes, que sin ningún tipo de escrúpulo acudían a las hogueras y disrutaban viendo sufrir a inocentes.

Aunque se deje llevar demasiado con un clímax demasiado fantástico, Luna Nera está muy bien. Cuenta con unas interpretaciones fantásticas junto a una puesta en escena, estética y localizaciones perfectas. Si te gusta el mundo de la magia, las brujas y el romance de época, esta es tu serie perfecta.

OLIVIA BRAVO

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¡Anatema! ¡Excomunión! Ya se oye a los Verdaderos Creyentes de la Religión Perdidista clamando para que quien discrepe acabe en la hoguera.

Pero la opinión es libre.

Y hasta Perdidos tiene sus detractores.

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Corría el año 1985 y se estrenaba Luz de luna, una comedia policiaca en la que (de partida) la estrella era Cybil Shepherd, icono de los 70 con clásicos como The last picture show en su filmografía. Dándole la réplica, un joven actor atractivo aunque no exactamente un galán al uso. Con algo de sobrepeso e incipiente calvicie, aquel Bruce Willis de los 80 poco tenía que ver con las estrellas masculinas del momento (de Richard Gere a Michael Paré).

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Estamos hablando de uno de los grandes creadores de la historia reciente de las series. David Simon. El tipo que inventó The Wire. El guionista de otras grandes ficciones como Treme o Show Me a Hero. Recientemente ha trabajado en La conjura contra América, que adapta una novela de Philip Roth en la que se especula con la posibilidad de que el mítico piloto (y filonazi) Charles Lindberg hubiera llegado a la presidencia de Estados Unidos allá por los años 30.

La imagen que encabeza este artículo es una foto promocional de dicha serie.

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