Iker se ha comprado un coche fantástico

Las comparaciones son odiosas. 

Pero en este caso, vamos a comparar a Cristiano Ronaldo con Iker Casillas. 

El astro portugués se compraba, hace tan sólo unos días, un Bugatti de 8 millones de euros que no le darán hasta dentro de dos años. Mirando al futuro. Mientras, el ex portero del Real Madrid ha mirado al pasado, en concreto a los 80, para robarle el coche al legendario Michael Knight. 

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Sí, Iker Casillas se ha comprado a KITT, el Coche Fantástico que tan buenos momentos hizo pasar a la generación boomer, tan denostada en Twitter. 

Sí, vale que no es el auténtico KITT, sino una réplica. Básicamente, porque el Pontiac Trans Am no tiene permiso para circular por nuestro país. De hecho, quien recuerde el auténtico KITT, sabrá que su volante no era redondo, sino rectangular y no asomaba por encima del salpicadero. 

"Aquellas series con las que crecimos. Llegaron los 80 y, tanto El Equipo A y El Coche Fantástico, eran serie seguidsa por miles y miles de españoles. Quién no ha dicho la famosa frase, cogiendo muñeca en vilo y hablando al reloj: Kitt, te necesito!", ha comentado el ex portero en Instagram. 

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Razón no le falta. Comprarte el Coche Fantástico es de ser un flipado. Dicho lo cual, cualquiera desearía tenerlo, aunque habría que echarle valor para lucirlo. 

Sea como sea, y volviendo a la comparación, donde esté Iker y Kitt, que se quiten CR y Bugatti. De hecho, no hay más que comparar la sonrisa de Iker con la de CR luciendo cualquiera de sus tropecientos mil coches. La cara de Iker es la cara de un niño pequeño que va por primera vez a la feria. Y eso no se paga con 8 millones de euros. Casi nunca

Ahora, para nostalgia, el chándal Kelme que lleva Iker en la foto superior... Impagable. 

Fotos: Instagram

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A sus 72 años estaría Julio Rodríguez, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa, entrenando a quienes salieron a la calle a pedir la libertad del rapero Pablo Hasél y luego se enfrentaron a la policía y rompieron escaparates. Esa es la sospecha que tiene el cantante Jose Manuel Soto, absolutamente indignado con las algaradas en Madrid y Barcelona. Después de calificar como "escoria" a Pablo Echenique (siempre desde la moderación que caracteriza al artista) teorizó sobre el origen del excelente adiestramiento que, según José Manuel Soto, exhiben los alborotadores.

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Como los pimientos de Padrón... 

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