Historión de Ernesto Sevilla y Raúl Cimas: "Fijaos lo cerdos que éramos"

Ernesto Sevilla y Raúl Cimas viviendo juntos, dos años y con una cocina "que no limpiamos nunca". ¿Qué puede salir mal? 

Así comenzaba Ernesto Sevilla una historia bastante asquerosa pero que ha hecho las delicias de Pepe Colubi, Javier Coronas y Javier Cansado en Ilustres Ignorantes, aún confinados. 

El chanante ha comenzado su anécdota poniendo en antecedentes y dando algunos ejemplos de la poca salubridad que había en la cocina. "La cocina tenía un papel albal y nosotros el papel albal no lo quitamos porque eso protegía. Todos los platos y los vasos estaban en el fregadero, no había ninguno en el armario, si querías beber o comer, tenías que coger y limpiar uno". 

Y aún así, siguen vivos. 

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La historia en sí arranca con alguien llamando al telefonillo y con Ernesto Sevilla acudiendo a abrir. Un telefonillo que estaba en la cocina y que el cómico no dudó en coger para contestar. 

"Fijaos lo cerdos que éramos y lo acostumbrados que estábamos a vivir entre mierda. Llaman a la puerta, cojo el telefonillo, me lo pego y al dejarlo me arranqué pelos de la patilla porque tenía tanta grasilla...". 

Eso no es lo peor. Cuando "miré el interfono tenía pelos de otras personas". Asco. Mucho. Pero ahora viene lo mejor. Cualquier persona medianamente racional, habría ido a por KH-7, agua bendita o fuego. Ernesto Sevilla fue a Raúl Cimas y le contó que había pelos en el interfono. 

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Es la respuesta de Raúl Cimas la que eleva esta historia a leyenda: "Con no pegártelo a la cara... En ningún caso se le pasó por la cabeza limpiarlo". A grandes males, grandes remedios y grandes historias. 

Fotos y vídeo: Gtres y Movistar+

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Simpático montaje en el que aparecen casi todos los implicados

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"¿Y qué más da? Si son cosas de la edad", cantaba Modestia Aparte en 1990. 

Más de tres décadas después, sigue quedando claro que las cosas de la edad duelen en lo más profundo del alma. 

Le pregunten a David Broncano, habituado a que nadie le eche los 35 años que tiene, hasta que una niña de 15 años le ha puesto en su sitio. 

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Uno de los youtubers que más tiempo lleva en Andorra

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