Habeas Corpus en versión Star Wars

La secuencia Habeas Corpus es de lo mejor que se ha vitalizado esta semana. Ciudadana contra agente del orden por su derecho a ir sin mascarilla, confrontación verbal entre ambas partes y, al final, la ciudadana que sale por peteneras repitiendo como una letanía “Habeas Corpus ¡ya!”. Casi está a la altura del famoso “Queremos ir a misa”.

¿No lo han visto ustedes?

Eso no puede ser.

En todo caso, tiene remedio.

Ahí va.

Y ahora la magia de las redes sociales.

La versión de este momento cómico de nuestra actualidad pasada a Star Wars. Con la princesa Leia y el magnífico Peter Cushing, aquel señor que se pasó años persiguiendo vampiros y luego salió en La guerra de las galaxias de cuando al principio de todo.

Resulta estimulante este tipo de bromas, la verdad. Un buen doblaje (como sabía la gente de El Informal -¿alguien se acuerda?-) tiene muchísimas posibilidades.

Y siempre es magnífico volver a disfrutar de Leia Organa, esa Carrie Fisher que varias generaciones guardan en su corazoncito, caramba.

Star Wars no se acaba nunca, es como el París de Hemingway. O quizás sí. ¿Habrá generaciones futuras que no sepan de Star Wars? ¿Todo se perderá como lágrimas en la lluvia?

Esperemos que no.

Y que continúen las parodias floreciendo en redes sociales y robándonos una sonrisa, que ya está bien de tanta acritud en Twitter y de tanta ñoñería en Instagram. Luego está Tik Tok. Pero de eso hablaremos otro día. 

Aprovechamos también para recuperar otro Habeas Corpus, nombre de una banda que toda persona humana debería conocer.

Unas cosas llevan a otras y claro.

Seguiremos informando.

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Ha sido la estrella de este domingo en San Sebastián, el icono hollywoodiense con el que el festival ha demostrado que sigue convocando a los grandes nombres de la industria cinematográfica mundial.

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Estamos hablando de uno de los grandes directores del cine español, quede claro, y no se entienda el titular como menosprecio. Pero es que Fernando Colomo rodó entre 1982 y 1996, coincidiendo con los gobiernos de Felipe González, una colección de fabulosas comedias que son un certero retrato de esa enfervorecida España que se modernizaba y creía (bendita inconsciencia) que la fiesta duraría siempre. Pero, como cantaba Paloma San Basilio, la fiesta terminó.

Con que hemos titulado aludiendo a Felipe González pero sin mala intención alguna.

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