Fernando Colomo y la feliz España en colores de Felipe González

Estamos hablando de uno de los grandes directores del cine español, quede claro, y no se entienda el titular como menosprecio. Pero es que Fernando Colomo rodó entre 1982 y 1996, coincidiendo con los gobiernos de Felipe González, una colección de fabulosas comedias que son un certero retrato de esa enfervorecida España que se modernizaba y creía (bendita inconsciencia) que la fiesta duraría siempre. Pero, como cantaba Paloma San Basilio, la fiesta terminó.

Con que hemos titulado aludiendo a Felipe González pero sin mala intención alguna.

Fernando Colomo nació en 1946 en Madrid y es arquitecto. Pero lo suyo eran las películas. Así que se pasó a la Escuela Oficial de Cine, comenzó a rodar cortometrajes y en 1977 estrena Tigres de papel, comedia que sienta las bases de su cine, en el cual de modo permanente se mezcla el humor y el retrato inmediato de la sociedad española. 

Después vendría ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este? con los Burning a contracorriente de la Movida y en 1982, el mismo año en que Felipe y Guerra se asoman a la ventana del hotel Palace para celebrar su absolutísima victoria, se exhibe en los cines Estoy en crisis. Una cinta, protagonizada por Pepe Sacristán, que aborda la famosa crisis de los 40 que afectó mucho a la generación ganadora de esas elecciones del 82, generación que se encaramó al poder, descubrió que era divertido ir a cenar a restaurantes caros y decidió lanzarse a una nueva vida sentimental porque el matrimonio pesaba bastante.

Aquí comienza un retrato generacional que Fernando Colomo va dispersando a través de varias comedias. La línea del cielo es un experimento semidocumental (con Antonio Resines como Tarzán en Nueva York) y en La vida alegre consigue Fernando Colomo la que tal vez sea su obra maestra. La nueva clase periodística, política, profesional que el PSOE había aupado a puestos de responsabilidad era exhibida entre la sátira y la ternura. Verónica Forqué, Massiel, Ana Obregón, Willy Montesinos y, por supuesto, Antonio Resines. Una colección de inmensas interpretaciones.

Es la comedia madrileña, etiqueta en la que también se incluye a gente como Fernando Trueba y piezas sueltas de José Luis Cuerda (Pares y nones) o Dos mejor que uno, película olvidada con canción también olvidada de Joaquín Sabina.

Es el Madrid de los nuevos ejecutivos que viven en pisos con diseño pop y modernísimo (y que ya están pensando en mudarse a las afueras, a un adosado) pero también el Madrid de Lavapiés que se puede ver en Bajarse al moro, adaptación que Colomo hizo de una celebrada obra de teatro escrita por José Luis Alonso de Santos.

Y en 1991 produce Fernando Colomo para TVE Chicas de hoy en día, serie protagonizada por Diana Peñalver y Carmen Conesa.

Llegarían después los fastos del 92 (Expo y Olimpiadas) y España comenzó a dudar de sí misma, vendría una segunda edad de oro con el pelotazo inmobiliario y creímos que podríamos ser todos ricos pero no, ser rico es algo reservado para unos pocos.

La carrera de Fernando Colomo continuó con títulos como Alegre, ma non troppo (con Penélope Cruz),  El efecto mariposa, Los años bárbaros, Al sur de Granada...

Fernando Colomo dejó de retratar España y se deslizó hacia el entretenimiento amable y luego hacia el pasado y también el cataclismo que supuso la crisis de 2008 le alcanzó y ha llegado a declarar en una entrevista a El Correo: "Estoy más arruinado que cuando era joven".

Hizo una miniatura titulada Isla bonita (2015) que se rodó en Menorca de modo casi artesanal, volvió al mainstream con La tribu (con Paco León y Carmen Machi como extraña pareja de baile) y lo último que ha estrenado ha sido Antes de la quema, comedia ambientada en Cádiz.

Y sigue rodando.

En la brecha.

Y lo que nos gustaría es que, tanto tiempo después, retomase a sus personajes de antaño, aquellas mujeres y hombres para los que los 80 fueron su época dorada, hoy ancianos que miran un paisaje de pandemia, catástrofe económica y, quizás, menos colores brillantes que los que adornaron su mejor época. ¿Qué fue de aquella pareja protagonista de Tigres de papel, qué fue de quienes bailaban en la fiesta final de La vida alegre, qué fue de los habitantes de aquella buhardilla de Lavapiés que en Bajarse al moro se iluminaba con música de Pata Negra?

Que viva Fernando Colomo.

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Foto: Gtres

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