Canciones que hablan de España y no son fachas

Las habrás visto en la tele muchas veces, recuperadas del archivo porque fueron exitazos y hay que decir que son estupendas y que, amigas y amigos, no toda canción que hable de España tiene que caer en el estereotipo facha y sonar en los mítines de VOX. No, no y rematadamente no. He aquí algunos ejemplos.

Y añadiré que tampoco tengo claro que al pobre Manolo Escobar le hubiera hecho gracia que sonase su Que viva España como banda sonora que lo mismo vale para un roto en forma de manifestación unionista en Sabadell que para un descosido en forma de exaltación ultra donde fuere.

Para canción facha, por mucho que lo nieguen sus artífices, El imperio contraataca de Los Nikis. Aunque sea una joya del pop. Qué le vamos a hacer.

Pero vamos a lo que vamos.

1. Mi querida España

Es una pena que Cecilia se fuera tan pronto. Fue una cantautora superdotada para las músicas y las letras. Mi querida España es un autorretrato colectivo conmovedor. Incluso censurada. Porque (sí) fue censurada esta canción y donde decía "mi querida España,/ esta España VIVA,/ esta España MUERTA" tuvo que cantarse "mi querida España,/esta España MÍA,/ esta España NUESTRA". Aún así continúa resultando emocionante esta pieza que refleja un momento de nuestra historia (aquel 1975 en el que se estrenó la canción) y, a la vez, tiene algo de imperecedero.

2. España, camisa blanca de mi esperanza

Partiendo de un verso de Blas de Otero ("España, camisa blanca") compuso Víctor Manuel esta tremenda pieza cuya altura literaria y musical demuestran que el asturiano es uno de nuestros grandes genios de la canción. En la voz de Ana Belén tiene una potencia abrumadora. Podríamos proponerla como himno nacional y renunciar al chunda-chunda que es la Marcha Real y que no gusta, en realidad, a casi nadie.

3. La otra España

A ver. Se trata de un temazo de Juan Carlos Calderón para Mocedades aunque la letra tiene ese punto chusco de los mejores hits de Julio Iglesias ("soy un truhán/soy un señor") que eliminan todo posible análisis político. O sea, que cuenta la canción cómo un galán hispánico se va allende de los mares con un clavel en la solapa y deja aquí corazones rotos y va por el mundo llevando su donjuanismo empedernido. Pero la música resulta estupenda y el estribillo sí nos define un poco: "Eres la otra España/ la que huele a caña/ tabaco y brea/ eres la perezosa/ la de piel dorada/ la marinera". El Mediterráneo que cantara Serrat pero de otra manera.

4. España huele a pueblo

Benito Moreno escribió y cantó esta pieza repleta de costumbrismo y de esa idea insistente que consiste en ver España como un ente cuyo alma es rural. Ojo, Sergio del Molino escribió La España vacía con una tesis muy parecida. Así que no se rían. Benito Moreno también compuso la canción que José Manuel de la Morena llevó de la SER a Onda Cero ("hincha, tú eres el mejor/ hincha, tú eres el mejor/ escuchando el transistor"). Ah, y España huele a pueblo fue cantada (como no podía ser menos) por el mismísimo Manolo Escobar.

5. Suspiros de España

Un bellísimo pasodoble que popularizó en los años 30 la inmensa Estrellita Castro. Luego ha tenido mil versiones. Incluso la cantó Dyango, antes de engrosar la lista de famosos catalanes independentistas. Emocionante y también firme candidata a himno de España porque es una canción a la nostalgia de quien está lejos del lugar donde pasó su infancia, que es la verdadera patria, según escribió el poeta. 

6. Libertad sin ira

El himno de la Transición porque, entre otras cosas, fue utilizado por el mítico Diario 16 para su lanzamiento en 1976. Sonaba a la vez que Habla, pueblo, habla, canción que animaba a votar en el referéndum por la Ley de Reforma Política. Libertad sin ira supuso el gran éxito de Jarcha, un grupo de progres de Huelva a medio camino entre el folk, la canción de autor y Mocedades. La letra de este himno generacional habla de una España que promete ser buena y no liarse a garrotazos con el prójimo si la dejan vivir en paz. 

7. España en marcha

Jarcha apostaban en Libertad sin ira por el pactismo, la moderación y la UCD mientras que Paco Ibáñez cantaba otra España posible, la España en marcha de Gabriel Celaya que soñaba una revolución libertadora con versos como "nosotros somos quien somos/ basta de historia y de cuento/ allá los muertos que entierren/ como Dios manda/ a sus muertos". Y clamaba desde el teatro Olimpia de París donde Paco Ibáñez grabó un histórico disco en directo: "A la calle/ que ya es hora/ de pasearnos a cuerpo/y mostrar que pues vivimos anunciamos algo nuevo". Pero España prefirió ser la España de Jarcha a la de Paco Ibáñez y Gabriel Celaya así que votó a Adolfo Suárez y al PSOE dejando al pobre Santiago Carrillo con veinte escasos diputados. Ni el eurocomunismo convencía a un país que, como cantaba Jarcha, sólo quería "su pan, su hembra y su fiesta en paz". Pues eso. Hasta hoy. Y otro día hablamos de Los Nikis y El imperio contraataca.

DANIEL SERRANO

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Foto: Gtres

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Ir al kiosco a mancharse las manos de tinta con la prensa diaria es un ejercicio de militancia pleistocénica, no apto para millennials ni posteriores juventudes que bastante tienen con lo que tienen (ya lo ha dicho Macron: "Es difícil tener 20 años en 2020"). Y ya no digamos eso de comprar revistas, a no ser que hablemos de las del corazón o el Vogue, que siguen teniendo su público multidisciplinar y de varias generaciones. 

Así que concluyamos que mantener en papel una publicación dedicada al rock&roll es una heroicidad que hay que aplaudir.

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Iker Jiménez hace tiempo que cogió la linde del coronavirus como tema central de Cuarto Milenio y está dispuesto a ir con todo hasta el final. 

En esta ocasión, el presentador del programa de Cuatro ha querido analizar la realidad de China o, más bien, su versión de la realidad de China, situando allí el origen de la pandemia.

Y para hacerlo, Iker Jiménez ha optado por llamar a un colaborador conocido y reconocible por su discurso neoliberal, conservador y, sobre todo, por su viralísimo vídeo de las mentiras. 

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