10 películas para entender el problema racial en EE.UU.

En el documental OJ: Made in America (sobre el muy controvertido proceso a O.J. Simpson por el asesinato de su ex esposa -que acabó en sorprendente absolución-) alguien dice: "Todo en EE.UU. tiene que ver con la raza". Los disturbios han vuelto a las calles a raiz de la enésima muerte violenta de un afroamericano a manos de la policía. Trump echa gasolina al fuego.  

Hollywood, desde sus orígenes, ha exhibido el problema racial de EE.UU. en diferentes formas.

A veces ha sido mediante producciones reivindicativas pero también, durante muchísimo tiempo, las películas de la industria estadounidense del cine mostraron un racismo absolutamente explícito.

Veamos.

1. El nacimiento de una nación (1915)

Una repulsiva obra maestra en la que el innegable talento de D.W. Griffith se pone al servicio de la exaltación del Ku Klux Klan, al que se presenta como club de caballeros que hacen justicia y ponen en su sitio a los díscolos negros del sur estadounidense. De hecho, la película se desarrolla en los tiempos de la Reconstrucción, tras la guerra civil, cuando los esclavos son liberados. Griffith les caricaturiza cruelmente convirtiendo a la comunidad afroamericana en una horda grotesca cuyos apetitos (sexuales y hedonistas) resultan incontrolables. De ahí que tenga que intervenir el Ku Klux Klan. Cinematográficamente supuso El nacimiento de la nación un hito histórico pero hoy por hoy resulta indigerible por su extremado racismo. En todo caso, refleja muy bien la aceptación que tesis así de radicalmente discriminatorias tenían en los EE.UU. de principio del siglo XX. Días en que una gran producción de Hollywood podía exaltar a los cruzados que, cubiertos con sábanas blancas, linchaban a seres humanos en los estados sureños.

2. Lo que el viento se llevó (1939)

Considerada (con razón) una película magistral tiene también Lo que el viento se llevó un punto ciego que la crítica, durante años, decidió no explorar. Se trata de una exaltación romántica del viejo Sur en el cual, según se muestra en la película y en la novela de Margaret Mitchell en la que se basa, vivían en  perfecta armonía la clase dominante blanca y las esclavas y esclavos de orígenes africanos. Supuso el primer premio Oscar para una actriz afroamericana. La galardonada fue Hattie McDaniel por su papel de Mammy, criada de Escarlata O'Hara. La actriz explicaba: "Prefiero hacer papeles de sirvienta y ganar 700 dólares semanales que ser una sirvienta y ganar 7". A su muerte, en 1952, no pudo ser enterrada en el cementerio principal de Los Ángeles porque no admitía personas afroamericanas. Años más tarde se colocó un monolito de homenaje a su figura.

3. Matar a un ruiseñor (1962)

La película basada en la novela de Harper Lee fue el gran papel de Gregory Peck, encarnación de la América blanca que trató siempre de mantener un mínimo grado de decencia frente a la opresión de la comunidad afroamericana. Y refleja también como la segregación fue, durante tantísimo tiempo, una realidad asumida, parte del paisaje.

4. En el calor de la noche (1967)

Una entretenida cinta policíaca en la que destaca Sidney Poitier, el primer intérprete negro que ganó el Oscar al mejor actor principal (por Los lirios del valle en 1963). El sofocante calor del sur estadounidense y el racismo recalcitrante de sus habitantes está expuesto en esta película.

6. Shaft (1971)

Y llegaron los 70 con la irrupción del subgénero blaxpoitiation, discutible si lo miramos con los ojos políticamente correctos del siglo XXI (machismo, homofobia, exaltación del estereotipo de afroamericano delincuente y violento) pero que, en su momento, supuso una oportunidad para que la comunidad afroamericana se viese representada con un relato que, si bien distorsionado, tenía algo que ver con su cultura. Y, además, logró que directores afroamericanos comenzasen a tener su lugar en Hollywood: Gordon Parks dirigió Shaft, William Crain elaboró ese disparate titulado Blácula y Melvin Van Peebles estrenaba en 1971 Sweet Sweetback's Baadasssss Song, pequeña pieza de culto.

7. Do the rigth thing! (1989)

Una película fundamental de un director afroamericcano fundamental para entender EE.UU. y sus tensiones raciales. Spike Lee resume en este largometraje el problema racial que todavía, a día de hoy, sigue sin resolverse. 

8. Los chicos del barrio (1991)

Y del Nueva York de Spike Lee a la soleada Los Ángeles de los años 90, con los barrios negros arrasados por el crack y la violencia de las bandas. Una película triste pero realmente buena firmada por un director afroamericano, John Singleton, que haría carrera en Hollywood con producciones muy diferentes.

9. Gangs of New York (2002)

El origen de la problemática racial y de la violencia como base de la frágil convivencia estadounidense. Una magistral pieza de Martin Scorsese a la que no se le concedió la atención que merecía.

10. Precious (2009)

Un extraño artefacto cinematográfico. Sólo un director afroamericano tan peculiar como Lee Daniels podía realizar este retrato de la marginación afroamericana que combina crudeza extrema y poesía. Ser mujer, pobre, obesa y afroamericana en EE.UU. Y sobrevivir a ello.

ADEMÁS: La serie sobre el racismo que nunca acaba en EE.UU.

Foto principal: Gtres

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