Trump, Tom Jones y otras (increíbles) estrellas invitadas de 'El príncipe de Bel-Air'

Sí, Donald Trump salió en un capítulo de El principe de Bel-Air, quizás la serie que más cameos de celebridades haya acumulado a lo largo de su historia como fenómeno televisivo.

En realidad, lo de Trump no resulta tan sorprendente. Trump ha salido en la tele y el cine profusamente y hasta en Solo en casa 2 y luego tuvo su propio programa.

De ahí a la Casa Blanca.

Pero son muchísimas las estrellas invitadas que acudieron a El príncipe de Bel-Air, una serie que tenía, además, un componente de normalización racial importante. Una ficción televisiva con una familia afroamericana de clase alta y algunas alusiones más que interesantes al racismo en Estados Unidos (en un capítulo se alude explícitamente a la situación de la población negra frente a la policía y cómo un encuentro con las fuerzas del orden resulta casi siempre una mala noticia para quienes no son blancos en Estados Unidos).

De ahí que El príncipe de Bel-Air pudiera verse al reverendo Jesse Jackson (potentísima figura política de la comunidad afroamericana durante los 80 y 90), Oprah Winfrey o Kareem Abul Jabbar, mito del basket estadounidense.

Pero la lista es mucho más extensa: de Quincy Jones (que para eso era productor de la serie) a Don Cheadle pasando por Queen Latifah, Vanessa Williams, Boys II Men, B.B. King, Isaac Hayes, Chris Rock, Jay Leno y, para que no faltara nadie, Hugh Hefner recibiendo en su mansión Playboy. 

Aunque quizás la aparición más recordada es la de Tom Jones, que alegra el día de Carlton para que este se luzca con sus pasos de bailarín que (sí, repitámoslo) había aprendido del mismísimo Michael Jackson. Bueno, que había trabajado en los espectáculos del Rey del Pop. Pero eso: Tom Jones fue una fulgurante irrupción en El príncipe de Bel-Air.

También salió en El príncipe de Bel-Air el boxeador Evander Holyfield e innumerables estrellas locales que fuera de Estados Unidos tal vez no sean conocidas pero allí, en aquellos maravillosos 90, lo petaban. 

Eso sí, siempre (si repasamos la lista) hubo mucha participación de las estrellas afroamericanas. Porque El príncipe de Bel-Air, pese a su tono predominantemente tontorrón, tenía conciencia de comunidad racial.

Y, sí, Trump estuvo allí. Junto a su entonces esposa Marla Mapples (estrella de la tele que volvería a aparecer en otro capítulo, ya en solitario).

Ah, El príncipe de Bel-Air.

Con esta sintonía de arranque cuyo rap traducido al castellano sonaba a la vez molón y chorra, una cosa extraña: "Al oeste, en Filadelfia/ crecía y vivía/ sin hacer mucho caso a la policía./ Jugaba al basket / sin cansarme demasiado/ porque por las noches/ me sacaba el graduado". Poesía.

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