Rajoy a Pablo Motos sobre la tarde de la moción de censura: "No me acuerdo de nada"

"Francamente, no me acuerdo, Pablo"

Ésa fue la respuesta de Mariano Rajoy a Pablo Motos, cuando éste le preguntó qué pasó en la famosa comida interminable del expresidente del Gobierno, el día que prosperó la moción de censura que le sacó de Moncloa

Un día clave en la historia de la democracia, un día que cambió el rumbo de todo un país, un momento irrepetible que se estudiará en la historia de España en un futuro, y Mariano Rajoy, protagonista directo del asunto, no se acuerda.

¿Y por qué no se acuerda? Porque estaba comiendo con "cinco o seis colegas" y pasándoselo muy bien, como él mismo ha reconocido. Y no sólo no le importaba lo que pasaba con el futuro político del país, sino que apunta a otro lado en cuanto puede: "hay gente a la que no le gusta que lo pases bien". 

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Es posible que a la gente lo que le guste sea que su presidente del Gobierno esté presente o dé la cara cuando afronta una moción de censura. Pero claro, quién puede decir que no a una comida "que se montó por casualidad con cinco o seis colegas". 

Eso sí, Mariano Rajoy ha matizado que al día siguiente sí acudió al Congreso para despedirse de sus compañeros y del que había sido su lugar de trabajo durante 30 años. Ni siquiera eso le valió para salir del restaurante el día anterior. 

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"Lo único que recuerdo es que me lo pasé muy bien". Pues nada, mientras se decidía el futuro del país y de su propio partido, Mariano Rajoy se lo estaba pasando muy bien. Es la versión política del 'me habéis matado al hijo pero lo que nos hemos reído'. Eso sí, al menos Gila tenía gracia. 

Fotos y vídeo: Atresmedia

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Admítase la veracidad de este testimonio por la prueba gráfica que se aporta en el hilo (madre e hijo fotografiados juntos) pero todo puede ser en este mundo traidor así que, en fin, quién sabe. Avisamos. Y dicho esto, vamos al turrón.

¿Se acuerdan ustedes del capítulo de 'Callejeros' en el que una vecina de un inmueble valenciano denunciaba las vejaciones que sufría por parte de otra vecina?

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No me chilles que no te veo. Ese fue el título que pusieron a una película de los 80 muy poco memorable protagonizada por Gene Wilder y Richard Pryor, ambos actores celebérrimos de comedia de quienes hoy pocos nos acordamos y mira que el público viejuno se reía con sus cintas cuando se alquilaban en el videoclub.

En fin, que durante una de sus salidas fuera de palacio en Mallorca ha sido abordada Letizia (y Felipe VI y las niñas) al grito de "¿dónde está el Rey Emérito?".

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Qué mala fama tiene la farándula. Piensa la gente que actrices y actores son personas siempre de hábitos tóxicos, que se acuestan a las tantas y están de farra casi permanente. Como si no hubiera actores y actrices que madrugasen. El caso es que Víctor Clavijo ha ilustrado con una breve anécdota cómo imagina el personal a quienes componen el mundo del espectáculo. Con sus droguitas y demás.

Resulta que Víctor Clavijo fue a hacerse una PCR porque así se le exige para trabajar con seguridad como actor.

Y esto es lo que pasó.

Atención.

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