The Walking Dead 5x15: Rick lo intenta pero no puede con Alexandría

AMC - Domingo a las 22:00

No podía ser. La calma chicha que se respiraba en Alexandría, tenía que explotar por algún sitio y lo hizo por el más previsible: Rick Grimes. El sheriff de la comunidad no termina de hacerse a la vida tranquila. Mucho menos a la hipocresía de su gente. No saben lo que pasa fuera, pero tampoco lo que pasa dentro. Y lo que pasa, lo obvian. Eso no va con él. ¿Dejar que peguen a una mujer y a un niño por mantener al cirujano en Alexandría? De eso nada. 

Mucho menos, cuando la afectada es Jesse, de la que se ha enamorado. Así las cosas, Rick decide tomarse la justicia por su mano. Va a su casa y le pregunta si quiere ayuda. Ella dice la palabra mágica: sí. No obstante, antes intenta que el bueno de Rick confiese sus sentimientos, cosa que no consigue. Son los efectos secundarios de la supervivencia, impide expresar lo que uno siente con naturalidad. 

¿El problema? Pete, el marido de Jesse, llega a casa, ve el percal y no lo duda... ¡se lanza a por Rick! Por fin algo de acción para el sheriff. Eso sí, este hueso es duro de roer y a Rick le cuesta doblegarle. Finalmente, si no es detenido por Michone (golpe seco en la nuca), Rick se lo habría cargado. Eso sí, antes de caer inconsciente, le da tiempo a decir cuatro verdades a sus adorables vecinos. No están listos para vivir en este mundo si no despiertan. Eso, dicho con una pistola en la mano, impone más. 

Así terminaba Try, el penúltimo capítulo y previo a una season finale que llega en plena incertidumbre. ¿Se irán de Alexandría? ¿La tomarán? ¿Matarán a sus vecinos? Muchas preguntas a responder en el capítulo especial de hora y media del próximo domingo. Lo que está claro es que Rick y compañía no están hechos para estar encerrados. Aún no. A Rick le ha podido el síndrome del vecino pachorrón. Y no ha sido el único. 

Carl y las hormonas

El pequeño Carl también tiene ansias de aventura. Eso, sumado a que las hormonas empiezan a acelerarse, le llevan a seguir a Enid, una de sus amigas, hasta el bosque. Los dos se entienden. Vienen de fuera y los muros les oprimen. Se tienen miedo. Se respetan. Se buscan. El pequeño Carl va camino de ser un hombrecito y vamos a ser testigos de ellos. Es más, la voz ya le ha cambiado y poco queda de aquel joven mojigato temeroso. La cantera viene pegando fuerte. 

Carl y Edin, cada vez más cerca el uno del otro

Aunque para pegar fuerte, Sasha. La pobre está a punto de perder la cabeza. La muerte de Tyresse y Bob le ha afectado sobremanera y lo único que quiere es matar zombies. Desde la torre de vigilancia y a pie de pista. Así, no tiene más oficio que hacer batidas campestres en busca de caminantes. 

La venganza de Glenn

¿Y Glenn? Pues el bueno de Glenn sigue rumiando la muerte de Noah y preguntándose por qué no mató a Nicholas, el traidor. Más aún cuando, aunque él no lo sepa, el amigo de Aiden (hijo de Deanna) le dijera a su madre que todo fue culpa del que otrora fuera repartidor de pizzas. 

Todo apunta que Glenn y Nicholas tendrán revancha en el último capítulo. Eso sí, la gran pregunta a responder en este final de temporada es el significado de la W. Sí, la misma que llevan muchos zombies grabada en la cabeza. La misma que parece haber hecho el sádico que dejó a una mujer viva atada a un árbol, para que se la comieran los zombies. Mujer a la que encontraron Aaron y Daryl, quienes buscan, ajenos al cisma de Alexandría, nuevos vecinos que sumar a la comunidad.

Sea como sea, la calma se ha terminado para The Walking Dead. No han venido mal estos capítulos relax, para hacernos ver la serie desde otra perspectiva y dar debida sepultura a los personajes que se han ido para siempre. Pero, las cosas como son, ver a Carol haciendo lasaña como que no mola. Preferimos su versión guerrera, que hace carne picada con los caminantes. O incluso con el padre Gabriel.

Esperemos recuperarla para el último capítulo. A ella y a Rick, quien empezará el capítulo despertando tras ser noqueado por Michone. Se avecina tormenta y los fans de la serie ya tenemos el paraguas preparado. Así las cosas, que comiencen las hostilidades. 

Fotos: AMC