Southpaw o cómo Jake Gyllenhaal se puso megacachas en tiempo récord

Hola amigos, soy Jake Gyllenhaal y hoy os voy a enseñar cómo ponerse muy cachas en tan sólo seis meses. Sí, al más puro estilo Troy McLure podría comenzar la presentación de este vídeo, pues es todo un tutorial del brutal entrenamiento que ha seguido el actor para su último trabajo, Southpaw. 

En esta película, Gyllenhaal se mete en la piel de Billy The Great Hope, un boxeador que presencia el asesinato de su mujer, Rachel McAdams, lo que lleva a perder el rumbo. Eso sí, el protagonista se encontró con dos problemas antes de interpretar este papel. El primero, que acababa de perder nueve kilos para Nightcrawler, todo de musculatura. El segundo, y casi más importante, no tenía ni idea de boxeo. 

¿Solución? Seis meses de entrenamiento intensivo, bajo la supervisión de Terry Claybon, ex boxeador de renombre. En esos seis meses, el bueno de Jake Gyllenhaal entrenaba seis horas diarias, que repartía en tres por la mañana y tres por la noche. Las primeras, sobre el ring, entrenanando movimientos para moverse como un auténtico profesional del cuadrilátero. 

Cachismo ilustrado

Por la tarde, musculación, pesas y tonificación para recuperar el peso y la musculatura perdidos. ¿Lo mejor de todo? Que por la noche le tocaba hacer cardio para quemar grasas y ayudar al músculo a pegarse a la piel. Ya para rematar, 2.000 abdominales diarios. Obviamente, todo fue en progresión, no empezó el primer día clavándose 2.000 abs porque se le habría partido la tableta. 

Lo que sí ha comentado Claybon es que el actor tuvo que ingerir el doble de proteínas habituales para aguantar el ritmo. Echando cuentas, es una jornada de trabajo, ocho horas diarias, dedicadas al cuerpo. Normal que acabe agotado y hecho polvo. Eso sí, el resultado ha sido impresionante. De hecho, Jake Gyllenhaal suena con fuerza para volver a estar nominado al Oscar. A partir del 24 de julio veremos si esos rumores están en lo cierto. Eso sí, le nominen o no, el cuerpazo que se le ha quedado se lo queda él y nadie más. El premio ya lo tiene. 

Fotos y vídeo: The Weinstein Company

 

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