Scott Eastwood, mucho más que el hijo de Clint

Tener un padre que es leyenda viva de Hollywood no es sencillo. La alargada sombra que proyectan, las expectativas que generan y la presión a la que pueden llegar a someter a un hijo, pueden acabar por echar por tierra muchas de sus aspiraciones laborales. Si además, como es el caso que nos ocupa, el susodicho progenitor es Clint Eastwood, podemos afirmar que la sombra se proyecta no sólo sobre Hollywood, sino también por todo el mundo. 

Pero claro, con lo que muchos no contaban en este caso es que el hijo de Clint Eastwood, también lleva los genes del que fuera Harry, el Sucio. Y estos son de primera calidad. Es aquí cuando nos topamos con Scott Eastwood. Se trata del octavo de sus vástagos, cuarto en línea sucesoria (tiene ocho hijos de cinco mujeres diferentes) y uno de los que más se le parece físicamente. 

¿Es Scott o es Clint?

Scott, a sus 29 años, y tras muchos años de lucha silenciosa, ha conseguido hacerse un nombre en el mundo del cine. De hecho, en sus comienzos como actor y modelo (sí, también es modelo), se cambió el nombre por el de Scott Reeves, para que no le reconocieran. Detalle de pureza de quien quiere ganarse el pan por sí mismo y no por ser hijo de. Primer paso para ver la luz, dado. 

El empujón de Papá

Eso sí, el segundo vino con algo de ayuda, pues su padre le ha dado papeles en varias de sus películas. Es más, fue quien le hizo debutar en Banderas de Nuestros Padres. Más tarde llegarían otras como Gran Torino o Invictus. Pero, como dice todo el mundo en Hollywood, lo complicado no es llegar, sino mantenerse, y Scott lo ha hecho. Su padre le dio el empujón, pero ha sido él quien ha echado a volar con sus propias alas. 

Es más, si Scott hubiera tenido una pizca de fortuna, ahora mismo sería el hombre más deseado del mundo (aunque casi lo sea ya), por estar ecnarnando a un tal Christian Grey en el cine. Sí, el nombre de Scott Eastwood fue uno de los que sonó con fuerza para interpretar al millonario de la habitación roja en Cincuenta Sombras de Grey. Al final fue Jamie Dornan quien se llevó el gato y a Dakota Johnson al agua. Pero Scott ya estuvo ahí. 

 Blue Steel

Y mientras su nombre se descartaba para la trilogía más hot del cine, él seguía a lo suyo, hacerse un nombre en la Meca del Cine. Su último estreno, Fury, ha compartido protagonismo con Brad Pitt o Shia Leboeuf. No queda ahí la cosa. Scott acaba de ser confirmado para formar parte de Escuadrón Suicida. La cinta, dirigida por David Ayer (el mismo que dirigió Fury y que parece encantado con la labor de Scott), tendrá entre sus protagonistas a Will Smith, Cara Delevingne, Jared Leto o Margot Robbie. Casi nada. 

Destilador de whisky

Visto lo visto, el buenorro de Scott Eastwood ha dejado de ser el hijo de Clint para ser, sencillamente, Scott. Y es que así es el actor. Sencillo. Un tipo al que le encanta el boxeo, las armas, los aviones, el surf o el deporte. Y no, no le le atrae nada la política. Lo de elefantes y burros se lo deja a su padre. Él prefiere pasar desapercibido, estar con sus amigos y... ¡fabricar su propio whisky! Sí, el joven Eastwood tiene una destilería propia y muchas sorpresas escondidas.

¿Toca día de chapuzas? Scott es el primero en arrimar el hombro

Otra es que ha sido modelo de Abercrombie durante años. Sí, la marca de los abdominales imposibles ha tenido a Scott en nómina durante una buena temporada. Motivos le sobran. Y es que, aunque quiera huir de su padre, Scott ha heredado los rasgos rudos de Clint, pero con un punto elegante y travieso que puede arrasar en Hollywood. Mucho ojo con este bombón que apunta a nuevo Casanova de los próximos años. 

Fotos: Facebook

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Hay quien habla el castellano eliminando la d de toda palabra acabado en "ado". Rajo, por ejemplo, era muy dado a esta práctica. "Se ha acabao" le recordamos decir seguramente a la salida del restaurante donde se atrincheró durante horas cuando la famosa moción de censura que hizo presidente por vez primera a Pedro Sánchez.

Pero a lo que vamos.

Una cosa es el habla coloquial y otra cosa es escribir mal.

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La polémica por el concierto de Taburete en Marbella donde ni se guardó la distancia de seguridad adecuada y apenas se utilizaron mascarillas ("'¡ni una puta mascarilla!" gritó desde el escenario Willy Bárcenas) ha provocado la reacción de numerosas personas de a pie y también de algunas celebridades. No es Jesús Vázquez un famoso dado a significarse con alegatos políticos o similares. Pero esta vez ha querido lanzar un mensaje. 

A través de Twitter (por supuesto).

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Arrasan con una broma en Twitter.

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