¿Por qué los políticos españoles deberían ver Borgen?

Después de una larga y extenuante campaña electoral, los españoles fueron llamados a las urnas el 20-D.  El resultado, arrojado por las urnas, apunta a que quien quiera ser nuevo inquilino de La Moncloa va a tener que hacer un master en el arte del pacto.

Ya, en la noche electoral, Antonio García Ferreras lo vio rápido en La Sexta y sacó a relucir su pactómetro. Con él probaba diferentes opciones para que garantizar la gobernabilidad del país. 

Pedro Sánchez podría ser presidente si sumaba los diputados de Podemos más los de Esquerra a los propios. Después le adhirió también los de Unión Popular, e incluso los del PNV o Coalición Canaria. 

Borgen debería de ser obligado visionado por cualquier político

La aritmética también daba la posibilidad de Gobierno a Mariano Rajoy; si a sus 123 diputados sumaba los 40 logrados por Ciudadanos, más los obtenidos por los nacionalistas vascos y canarios. 

¿Un Borgen a la española?

Incluso una hipótesis que muchos medios comienzan a plantearse fue probaba por el pactómetro; la gran coalición entre PP y PSOE. Así que visto lo visto, hablar de pactos va a ser lo habitual en el próximo mes, en la actualidad política española. 

En España desde la Transición no se había visto un Congreso de los Diputados que contara con un partido con una mayoría tan exigua, como la que obstenta el Partido Popular. Ser el grupo parlamentario más numeroso, con 123 diputados, te obliga a tener que tender la mano a otros grupos.

La cultura del pacto no ha sido tradición en la España parlamentaria, aunque sí que se han vivido situaciones parecidas en algunos parlamentos autonómicos. ¿Qué referente podrían tener en cuenta los líderes políticos de este país? 

Pues ahora que llegan días de asueto, de tomarse unas vacaciones por Navidad, bien podrían optar por comprarse los dvd de Borgen, uno de las series europeas más valoradas de siempre. Manuela Carmena, que se declaró seguidora, podría pasarles una copia.

Un retrato de la política de Dinamarca

¿Qué es Borgen? En primer lugar, la serie danesa es un retrato del día a día de la vida política del país nórdico. Una tierra habituada a la cultura del pacto, ya que desde 1909 ningún partido ha tenido la mayoría absoluta en el parlamento danés. 

La situación que plantea la serie es similar, en algún sentido, a la resultante de la jornada electoral del pasado domingo. Un gobierno conservador ha perdido la mayoría, aunque aún tiene opciones de gobernar. 

En la serie no existe Podemos, ni Ciudadanos, pero sí que podemos contemplar a partidos como el de la Solidaridad (sería algo más a la derecha que con los conservadores) o los moderados (comparables a Ciudadanos).

También es retratado el partido laborista-el equivalente al PSOE-  que vive en una crisis permanente y con un líder cuestionado, y un posterior líder débil. Quien no tendría su similar es Podemos. Aunque si hay otro partido fuerte como son Los Verdes.

Borgen es, ante todo, un alegato de la vida democrática. Una narración de las luchas internas de los partidos, de las cloacas del poder. Entre los que juega un papel decisivo el de la prensa y su connivencia con la clase política. 

Deberían de verla todos nuestros políticos

Así que repasar cómo juegan en el tablero de la política los representantes daneses, aunque sea en la ficción, es un buen ejercicio para estas navidades. 

¿Ocurrirá algo similar en España? Algunos ya lo apuntan así. O sucede eso, o lo que acaba habiendo es un adelanto electoral. De hecho, en las redes sociales algunos apuntan a que la solución Borgen sería que PP votara a favor y PSOE se abstuviera para que Albert Rivera fuera presidente del Gobierno.

Un Rivera, que por otra parte, ha mentado mucho a Dinamarca en la campaña electoral. Aunque para los partidarios de esta solución, habría que decir que no es la que se toma en la serie. Al menos tal cual.

Birgitte Nyborg, líder de los moderados, no era una aspirante real a ser la primera ministra danesa. Pero un supuesto caso de corrupción de los conservadores (igual ahí nos parecemos) y las ansias de poder del candidato laborista, le llevan situarse cerca de ocupar el sillón de mando. 

Y ahí es cuando aparece la cultura del pacto, tan arraigada en Dinamarca. Nyborg consigue convencer a los laboristas, que tienen más votos que ella, que le han de apoyar para ser primera ministra. O eso o dejará vía libre a los conservadores. Tácticas y más tácticas políticas, y el gran arte de la seducción en la misma materia.

No es el Ala Oeste de la Casa Blanca, donde aprendimos las estrategias para comunicar en política; ni es House of cards donde se aprende cómo medrar y ascender en la política a toda costa. Es Borgen y el especial ecosistema político danés, en el cual pactar no es visto como una debilidad. 

¿Ocurrirá igual en la España de 2016? Cuesta creerlo. Pero al menos, los diferentes líderes políticos deberían  ponerse a revisar esta serie. Igual así interiorizan los pactos. 

Fotos: Redes sociales

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