Payasos, muñecas, cajas de música... ¡las mil caras del terror!

En muchas ocasiones el terror no es mayor por lo que muestra sino por lo que deja entrever, por aquellos elementos que aparecen puntualmente en el filme pero que dicen mucho más de lo que en otro contexto pudieran hacer. Un teléfono; un vídeo, peluches… muchas cosas que añaden una dosis de mayor tensión a una película que busca que el espectador girte, llore o patalee producto del miedo.

Algo así ocurría en The Ring, que tenía la cualidad de unificar dos elementos que se destacan en las tramas diseñadas para hacer temer al espectador. Un vídeo que con sólo ser visionado en una televisión desencadenaba todo un caos.

Una llamada advirtiendo, a quien había puesto la cinta, de que le queda una semana de vida y todo se desencadena a partir de ese momento. El remake de la película japonesa Ringu fue todo un éxito de crítica y público.

Payasos y muñecas que no son un buen regalo

Como también fue en su día un éxito Saw; todo un serial del terror que una película tras otra llamaba la atención del espectador hasta convertirlo en un fiel en las taquillas. Billy, el payaso que usaba Jigsaw para comunicarse con sus víctimas. Escuchar al títere pedalear su triciclo y su característica sonrisa llevaba a pensar en que iba a comenzar a acelerarse el corazón. Se estaba en lo cierto.

Y si miedo da el payaso de Saw qué se puede decir de la muñeca Annabelle que fue llevada al cine el año pasado y que podía provocar la histeria en las salas de cine. John y Mia esperan a un bebé, ella mata el tiempo en casa acumulando muñecas que es una de sus pasiones, pero una de ellas es un tanto especial.

Una noche Mia escucha como han matado a sus vecinos, poco después llegan a su casa dos jóvenes para intentar hacer lo mismo con ellos. Uno de ellos es Annabelle, la hija desparecida de sus vecinos. No lo consiguen y la chica acaba suicidándose con la muñeca en los brazos.

El miedo puede aparecer de cualquier forma

Así que deciden marcharse a otro lugar y tirar esa muñeca diabólica, pero en las cajas de las mudanzas aparece allí; y todo el terror comienza a arrancar de nuevo. Mia y su hija Lea están a punto de morir por las influencias de esta demoniaca muñeca. La película puede provocar que muchos opten por no comprar una muñeca ni parecida ya.

En la predecesora de Annabelle, Expediente Warren ya aparece también la dichosa muñeca, aunque comparte también protagonismo maléfico y maldición con una pequeña caja musical que una de las hijas del matrimonio Perron encuentra en su nueva casa. Los objetos malditos deberían tener una luz de advertencia para no alquilar casas con ellos, al menos eso deben de pensar ellos.

Y a veces no son muñecos, sino hasta televisiones los objetos que crean temor en el espectador. ¿Hay alguien que no sintiera algo de pavor cuando ve a Caroline delante de esa tele desintonizada?  

Y no con imágenes en movimiento, pero si con fotos fijas es como se trasmite el temor en Insidious. Esas fotografías en las que se ven almas negras son del todo inquietante. No sabemos si hubieran salido con las nuevas cámaras de móviles. Que no opte nadie por comprobarlo.

Fotos: Twitter, Facebook

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