Olmos y Robles 1x01: Dos hombres completamente diferentes con un mismo destino

La serie Olmos y Robles comienza con una complicada misión en Jaldiya, Iraq. Allí un grupo de terroristas lleva a varios periodistas encapuchados hasta el desierto con el fin de fusilarlos. De repente uno de ellos pide piedad y rápidamente logra golpear y zafarse de sus captores. Es el mismísimo Teniente del Grupo de Acción Rápida de la Guardia Civil, Robles (Rubén Cortada) quien trabaja en colaboración con la Interpol (la Organización Internacional de la Policía Criminal) y seguido muy de cerca por los monitores y la sala de control de éste organismo.

Más tarde y totalmente en contraposición aparece el Cabo Primero más torpe y campechano de La Rioja: el agente Olmos (Pepe Viyuela). Él vive con su abuela en Ezcaray y está triste y a punto de mudarse porque van a cerrar el cuartel de la localidad. Su intención es pasear tranquilamente por el pueblo en el coche de la Guardia Civil pero al intentar arrancar el vehículo se da cuenta de que se ha dejado las llaves puestas en la puerta de Patrol. ¡Es un desastre de hombre!.

Pero también es un tipo observador. Pronto se da cuenta de que algo sucede al ver la moto del vecino del pueblo, Boris, tirada en el suelo. Entra en la casa, tropieza con todo y le cae un cadáver encima.

Encontronazo en Olmos y Robles

Y, de repente, y sin comerlo ni beberlo, el estirado y altanero, Robles, se ve trabajando en el caso con Olmos a quien Robles reprende por haber tropezado y haber destrozado el escenario del crimen y las pruebas que allí pudiera haber.

En la investigación del caso se van viendo una serie de hechos y de sucesos enlazados. Olmos, tras hacerse un esquema en su cabeza de los acontecimientos y de las pistas que van llegando, descubre que van a intentar asesinar al Expresidente de Angola en el Monasterio riojano de San Millán de la Cogolla. Robles, mientras tanto, estaba yendo hacia otro lugar pero se da cuenta de que su compañero del cuerpo de la Guardia Civil tiene razón y se dirige al monasterio.

Allí hay un francotirador con una rehén. Olmos lo encuentra, Robles lo cubre y logran salvar el caso sin que haya más heridos que el propio Olmos que recibe, inevitablemente, un disparo en el muslo.

Finalmente el caso queda resuelto y el Ministro del Interior acude a la Rioja para agradecer a Olmos su acto de valor y su destacada actuación en el caso. El Ministro le pide al Cabo Primero que guarde silencio: no puede contarle nada sobre lo ocurrido ni siquiera a su abuela. Entonces Olmos aprovecha la ocasión y le pide al gobernante que se reabra el cuartel de Ezcaray.

Y, ¡puntazo para finalizar el primer capítulo de la serie!: aparecen de espaldas y frente a la puerta del cuartel de Ezcaray los agentes Olmos y Robles. El campechano agente riojano se ha salido con la suya porque se reabre el cuartel de su pueblo y le ponen de compañero a quien él ha pedido: ¡el Agente Robles!. Entonces, Robles, le pregunta a su nueva pareja de la Guardia Civil que ¿por qué ha pedido que le lleven a él allí?. Olmos, por su parte llama a su estirado compañero Gus a lo que el otro responde que de Gus nada: o Robles o Teniente.

Lo que aún está por ver es si logrará Olmos con su torpeza y su bondad enfadar a su compañero o, en casa contrario, surgirá una bonita amistad entre ellos. ¡Todo se verá!.

Fotos: RTVE.

Ver resumen Ocultar resumen

Ni República Dominicana ni las costas portuguesas ni Londres ni Roma ni nada. O sí. Pero de otra manera. El caso es que Manuel Bartual, historietista y creador de relatos tuiteros de impacto, ha imaginado un destino diferente para el Rey Emérito. Y tiene una inspiración televisiva evidente. Claro. La casa de papel. Cómo no.

La verdad es que lo del rey Juan Carlos I saliendo de España por sorpresa ha dado para mucho chiste.

Salvo en el caso de la opinancia monárquica que está indignada.

Pero ese es su problema.

Ver resumen Ocultar resumen

Debía haberse estrenado en mayo

Páginas