Ocho apellidos vascos hace una audiencia histórica para Mediaset

En la noche de este miércoles 12 de noviembre hubo 8'2 millones de espectadores que vieron Ocho apellidos vascos en la tele. Eso supone un 47'5% de la audiencia y significa un dato histórico para Mediaset.

La estrategia fue una cierto: Mediaset decidió emitir tanto en Telecinco como en Cuatro la exitosa comedia protagonizada por Dani Rovira y Clara Lago. ¡Bingo! Ahí está ese 47'5% con el que se ha despertado (suponemos que eufórico) Paolo Vasile.

Ocho apellidos vascos se convierte así en la película más vista en televisión de los últimos 20 años.

Ahora bien, si nos remontamos más atrás, Ocho apellidos vascos no supera el hito que supuso la emisión en TVE de Cateto a babor, que hizo ¡un 60'4% de audiencia con 10 millones de espectadores frente al televisor!).

Ojo, otra comedia española (españolada dirán algunos) también rompió los audímetros hace más de 20 años: El hijo del cura, también emitida en TVE y con un 54'8% de audiencia y 9'2 millones de espectadores. Eran otros tiempos y TVE, sobre todo en ciertas franjas horarias, ordenaba y mandaba sin apenas competencia.

Ahora bien, si hemos de ser justos, hay que decir que Antena 3 se mantiene arriba en el podio con la película más vista en una sola cadena: Karate Kid, emitida un 1 de enero de 2015, cuando España entera estaba de resaca y el dar sera, pulir sera funcionó como un bálsamo para relajar las neuronas.

Aquel Karate Kid de Antena 3 convocó a seis millones de espectadores, un 34'5% de la audiencia.

La comedia española más vista

Ocho apellidos vascos ha sido un éxito en toda regla para Mediaset, que produjo la película.

En taquilla recaudó 60 millones de euros y se convirtió en la película española más vista de la historia con más de 10 millones de espectadores.

Todos fuímos a ver Ocho apellidos vascos y, aunque la crítica fue bastante tibia (la prensa especializada habló de una comedia correcta, sin más), el público otorgó su aplauso y eso es lo que cuenta.

Lo cierto es que, más allá de sus valores artísticos, Ocho apellidos vascos se atrevió a convertir en comedia romántica un asunto tan delicado en España como son las tensiones territoriales. 

Y luego hay otra baza que la película explotó: su pareja protagonista. Dani Rovira fue un verdadero descubrimiento para el cine y su química con Clara Lago resultó tan potente que traspasó la pantalla y se hicieron novios. ¿Qué más se puede pedir?

El éxito de Ocho apellidos vascos auguraba secuela y, sí, ahí está lista para estrenarse Ocho apellidos catalanes. Que llega, por cierto, en el momento más oportuno. Nunca están de más unas cuantas risas que quiten hierro al delicado debate catalán.

Porque, con respeto, nos podemos reir de todo y de todos (catalanes, vascos, murcianos y de Antequera). Y a la gente le gusta. Véase el resultado de la emisión de Ocho apellidos vascos en la tele. Histórico. Enhorabuena a Paolo Vasile. Se ha apuntado otro tanto.

 

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