MYHYV: El beso de película de Steisy y Dosel en plató

Los sentimientos han aflorado casi como si ya fuera primavera en el plató de Mujeres y Hombres y Viceversa. Una cita, que iba a dar mucho que hablar, quedaba pendiente de ser comentada. Y sí que iba a tener cosas que contar. El encuentro entre Steisy y su principal favorito, Dosel iba a traer cola.

La pasión, los besos y las caricias se sucedían en la limusina hasta que la tronista granadina preguntó a Dosel por sus sentimientos. El pretendiente confesó que siente atracción. Y eso a Steisy le supo a poco. A tan poco, que casi acto seguido, no sin antes seguir dando besos a Dosel, puso fin a la cita, que se prometía romántica y acabó como el Rosario de la Aurora.

La cita de los sentimientos de Dosel iba a ser aprovechada por Christian y, sobre todo, por Alejandro –el canario siempre tiene algo que decir- parta minar la confianza que la tronista tiene en el pretendiente hasta ahora favorito. Dosel intentaba arreglarlo, pero cada vez que decía una razón de por qué no dijo sus sentimientos reales, lo iba empeorando.

Comodín del beso

Era tal el berenjenal en el que se metía Dosel, que daban ganas de que se le diera un comodín del público o llamada. Pero él tenía aún mucho que decir. O mejor dicho, hacer. Se levantó y le plantó un besazo de película a Steisy que caía rendida. La química entre ambos subía en la cotización de MYHYV. La andaluza dará besos a muchos, pero con Dosel son muy diferentes. Y eso lo ve hasta Alejandro. 

Abraham se va pero llegan dos nuevos tronistas. Show must go on

Quien ya no lo verá más será Abraham que fue desposeído de una silla por Steisy. Se marcha casi sin haber hablado. Gran reto y poco más. En su lugar llegan dos: Steven, que ya  comparte hasta antiguo jefe con Steisy; y Julen, de 18 años, que dicen las malas lenguas que hace de doble de Abraham Mateo en las escenas de riesgo, cuando una fan se pone pesada.

Los besos no se cuentan

Mientras, en el trono de Samira el día andaba revuelto. Rubén, el eterno enemigo de Omar, tenía una cita especial con la tronista. La cosa iba a acabar mal. Quizá por el pañuelo del mal agüero, que diría Amador. Porque el consejero advirtió que los pañuelos no se regalan, que dan mala suerte.

Así, Rubén intentó besar a Samira. Bueno mejor dicho, le explicó que le iba a besar. Y claro, la tronista dijo que  eso no se cuenta, sino que se hace. Al final  tuvieron un beso pero sin ninguna pasión, ni complicidad. Tan poca era la química entre ambos que Samira cogió las de Villadiego y dejó al andaluz terminando la cena con Juanli. Al menos, le invitaron a cenar.

Al final, ocurrió lo que se veía a la legua. Rubén creía que estaba mejor colocado para acceder al corazón de Samira, pero nada más lejos de la realidad. Y así, la tronista decidió que era el momento para que Rubén abandonara el plató. No se vistió de conquistador y al final acabó pagándolo. Ni si quiera se llevó su pañuelo.

Fotos: Mediaset