LQSA 8x02: Cameos en Montepinar y Amador sin cama

Capítulo a capítulo La que se Avecina se supera. En el episodio dos de la octava temporada Alaska, Elia Galera y Paz Padilla hacen sus apariciones estelares.

Paz Padilla como la nueva inquilina yonki y desgarbada de Montepinar, siempre con navaja en mano por si la cosa se pone fea. Elia Galera como la nueva jefa buenorra de Amador y Alaska como la conductora de una terapia de grupo a la que asiste Maite.

Amador sin sus clásicos pinchitos

El gran protagonista de este capítulo es Amador Rivas. El montepinariano asiste a una terapia de Judith para adictos al sexo. Algunos hombres, una chica explosiva y hasta una monja y un exhibicionista (gabardina abierta incluída) son algunos de los compañeros de reunión de Amador.

Tan convencido sale el marido de La Cuqui que asiste a una entrevista de trabajo en la revista Lady Chic, una redacción plagada de chicas guapas que se lanzan al cuello de Amador. Él se niega a cualquier tipo de contacto con las jóvenes. Aún así el trabajo por fin es suyo, pero nuestro playboy no lo tendrá nada fácil.

Su jefa directa,  Luz (Elia Galera) le invita a una copa en su casa. Ella le espera sexy en la cama, pero él se limita a ir al baño y a dormir en la misma cama a pierna suelta. La jefe indignada por el rechazo de su empleado le larga del puesto de trabajo.

Tras hablar con sus amigos en el bar de la urba, todos le recomiendan que vuelva a ser el Amador de siempre. Así que él vuelve a la oficina dispuesto a impresionar: pivitas el follador ha vuelto y tengo el salami en oferta, anuncia. Con ello se lleva el morreo de un compañero gay y los desplantes de sus compis. Al entrar al despacho de su jefe superior se encuentra a Covadonga (Bibiana Fernández) y cuando están en pleno pinchito (como él dice) aparece La Cuqui con una amiga en el despacho.Ojiplática se queda Maite.

Maite, menopáusica precoz

Y bastante tenía ya Maite con que su ginecólogo le diagnosticara menopausia precoz o insuficiencia ovárica a sus 42 años. La Cuqui se apunta a una terapia para intentar sobrellevarlo. La cantante Alaska es la encargada de dirigir la reunión. Maite se va con el grupo de mujeres mayores que asisten a la terapia.

Todas van a un bar de copas a pagar a algún chico por sexo y en el baño se inyectan una sustancia en el cuello. Maite sale por patas de allí. Bastante tiene con su vida que es como un surtido Cuétara de problemas, según dice ella misma.

Mientras Judith entra en el Selecto Club de Intoxicadores de Montepinar por drogar a Megan, la mujer del guiri del que sigue enamorada. Por su parte Fermín (el padre de Lola) se enamora de la nueva inquilina Chusa, una toxicómana de tomo y lomo. Los dos van juntos a hacerse un blanqueamiento dental y de compras al lo Pretty Woman a las tiendas más exquisitas, con el dinero de la lotería de la comunidad de vecinos.

Todos estos asuntos seguro que requieren una junta de vecinos urgente. Que solucionen o no algo de ello es otro cantar, aunque divertirse seguro que se divertirán.

Fotos: Mediaset

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¿Qué pasa si llego a los 30 y, aunque lo parezca, me doy cuenta de que no soy feliz? ¿Qué pasa si he cumplido con todos los requisitos (que me han dicho que tenía que cumplir) para ser feliz y, de repente, me doy cuenta de que hay algo que falla? Esta y otras preguntas se las hacen María (Leticia Dolera), Cristina (Celia Freijeiro) y Esther (Aixa Villagrán) en Vida perfecta, la nueva serie de Movistar + que llega con fuerza al actual panorama televisivo.

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