Los momentos más torpes y adorables de Jennifer Lawrence

Hablar de Jennifer Lawrence es hacerlo de una de las actrices del momento; de esas, además, que irradia de naturalidad la pantalla cada vez que ella aparece en escena. Y algo así ha debido de pensar Sony para darle la oportunidad de protagonizar, junto a Chriss Pratt, Passengers. LA última cinta de la productora japonesa es una de sus grandes apuestas y no ha dudado en desembolsar 20 millones de dólares como sueldo para Jennifer.

Conociendo el rendimiento de la actriz en taquilla y la buena imagen que tiene entre el público parece una inversión sobre seguro. Y es que en la promoción del filme seguro que Lawrence deja alguno de los momentos divertidos como suele ser habitual en ella. ¿Qué no los conocen? Siempre es buen momento y se está a tiempo de suspirar por recordar las situaciones más adorables de la actriz veinteañera.

Alguien que consigue ser el centro de atención durante dos galas seguidas de los Oscar es que es que tiene algo de especial. Y es que si ganas un Oscar a mejor actriz qué mejor que pisarte el vestido de Dior y caer al suelo para pasar al recuerdo. Eso sí, a ella le supo a gloria ese tropezón.

En los Oscar, Jennifer siempre da que hablar

Pero si ya repites caída doce meses después-esta vez en la alfombra roja- es que estás llamada a que se hagan porras sobre tu posible caída en cada gala. Hasta Ellen DeGeneres bromeó en el speech inicial y le recordó que si ganaba le llevaban a su asiento la estatuilla.

Fue una gala en la que Jennifer comió pizza en el propio patio de butacas y se hizo junto a la presentadora y un buen puñado de actores el selfie más famoso hasta la fecha. Esa foto, en nada casi colapsó Twitter.

Pero si en las galas es pura diversión, no deja de serlo en las entrevistas previas a ella. Una de las memorables es cuando se encuentra con Damian Lewis (que interpreta a Nicholas Brody de Homeland); en un primer momento no quiere ni acercarse, siendo casi un fan más. Al final se abraza y ruborizada grita. Eso sí, su cara cambia de forma radical cuando la periodista le spoilea vilmente la serie. Su corazón se derrumba, confiesa Jennifer casi entre lágrimas.

Para Lawrence siempre hay tiempo para bromas 

Donde Jennnifer Lawrence también puede ser adorable es en los agradecimientos en los premios. Como ocurrió cuando ganó su primer Globo de oro, que quiso hacer una broma y se malinterpretó en Twitter. Algo así como ¡chúpate esa Meryl Streep!, que en el fondo era un homenaje a una película pero no se entendió y el revuelo fue grande.

Y cuando Jennifer consiguió de nuevo atraer la atención de medio mundo  fue en un desfile de moda en París; y es que la protagonista de Los Juegos del hambre no se le ocurrió otra cosa que gastar una broma a Emma Watson cuando ambas posaban para las cámaras. Ante los fotógrafos allí presentes puso su mano en la cara de Emma haciendo el gesto de ‘facepalm’. La imagen que reprodujeron todos los medios, y las propias actrices, fue divertidísima y muy comentado en las redes sociales.

Algo que es norma habitual para Jennifer Lawrence, que tiene acostumbrados a todos a hacer mil y una payadas en una, tras otra aparición pública. Y le encanta al público, claro. 

Fotos: Gtres, Instagram, Twitter

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