Los 12 mejores product placement de la historia del cine

Seamos sinceros por un momento. No es lo mismo tener una gafas de sol, que tener las mismas gafas de sol que una estrella de Hollywood. No tiene nada que ver comprarte unos zapatos de 1.000 euros, que unos zapatos de 1.000 euros que salen en la película más taquillera del año. Y así hasta el infinito y más allá. 

El product placement (posicionamiento de producto) es el arte (porque es un arte) de insertar y publicitar un producto, marca, eslogan o mensaje, en una narrativa normal, de forma que se integre con el entorno. Es decir, que tú veas al protagonista de turno beber un refresco de cola, y a los dos minutos, y sin saber el motivo, te apetezca beber un refresco de cola, casualmente, de la misma marca. 

Show-Truman

El ser humano es maravilloso y los publicistas más aún. Han sabido convertir un recurso, que tiene ya más de 30 años, en una de las mejores formas de vender y hacer llegar el producto que se tercie a millones de espectadores. Eso sí, no siempre funciona. Si no, dónde estaría la gracia. Lo bueno es cuando el publicista da en el clavo y arrasa, no sólo en ventas, sino que se convierte en todo un icono pop. ¿Ejemplos? Muchos y muy variados. 

Mini Cooper (The Italian job)

El crítico de cine Joe Morgenstern llegó a decir que The Italian Job (2003) es el mejor anuncio de coches ever. Y razón no le faltaba. Fue ver a Mark Whalberg, Charlize Theron y compañía liarla parda con el modelo más British de BMW y dispararse las ventas un 22%. Negocio redondo. 

Under Armour (Un domingo cualquiera)

Fundada en 1990, Under Armour vio en Hollywood la forma perfecta de lanzar su imagen. Así las cosas, en 1999 contactó con Warner Bros para proveer la ropa deportiva de su próxima película: Un domingo cualquiera. Película que podría estar incluida en nuestro top 10 de filmes deportivos

Meses más tarde, el CEO de la empresa, Kevin Plank, reconoció que el filme les supuso un beneficio de 750.000 dólares con los que, por primera vez, pudo pagarse un sueldo. Hoy en día, Under Armour ha superado en ventas a marcas como Adidas en USA. 

Red Stripe (La tapadera)

Tom Cruise era una auténtica máquina de vender. Hasta tal punto que llegó a decir podría vender una botella de pis y la gente la compraría. Y razón no le faltaba. En La Tapadera (1993), no fue orín sino la cerveza jamaicana Red Stripe la que se coló en la nevera del actor.

No contentos con ello, la metieron en el guión y Gene Hackman le decía a Cruise: coge una Red Stripe del frigorífico. ¿Resultado? Pelotazo de la empresa, incremento del 50% en sus ventas y un huequecito en la historia de Hollywood. 

Ray Ban (Risky Business)

Cuando decimos que Tom Cruise es una máquina de vender, lo hacemos con conocimiento de causa. Antes de 1982, el modelo Ray-Ban Warfarer había vendido 18.000 pares. Tras aparecer el actor con ellas en Risky Business, alcanzó... ¡las 360.000! Dos años más tarde, gracias a Miami Vice llegó a las 720.000 y cuando también aparecieron en Top Gun (1986) superó los 1,5 millones. Una pasada. Casi tanto como los cambios de look bestiales que ha tenido el actor a lo largo de su carrera

Ray Ban y U.S. Navy (Top Gun)

Más llamativo es el caso de Top Gun, sí, también protagonizada por Tom Cruise. Y es que Maverick caló muy hondo en la cultura norteamericana. De hecho, el número de reclutas para el Ejército del Aire USA, se incrementó... ¡un 500% tras la película! Una pasada. 

Pero no fue el único producto con el que Top Gun generó hype en 1986. ¿Alguien se imagina a Maverick sin sus famosas Ray-Ban Aviators? No, ¿verdad? Pues como él, todos los tipos duros querían ser tan guays como él. Gracias a Cruise y compañía, el modelo disparó sus ventas un 40%. Casi nada. 

Reese's Pieces (ET)

Steven Spielberg quería que el rastro que iba a seguir ET hasta llegar a Elliot fuera de M&M's pero Mars se opuso, pensando que iba a fracasar en taquilla. Bien visto. Por su parte, Hershey vio la oportunidad e hizo saltar la banca con sus ya famosos Reese's Piecesque triplicaron sus ventas, tan sólo dos semanas después del estreno. Y mira que ET tenía papeletas para convertirse en un personaje traumático para los peques de los 80. Por suerte, no fue así.

BMW Z3 (Goldeneye)

La 17ª película de James Bond, Goldeneyefue la primera en la que el agente con licencia para matar no condujo un Aston Martin. En su lugar, James Bond optó por el espectacular nuevo deportivo de BMW: el Z3. A pesar de que no llegó al mercado hasta meses después del estreno, y de que no tenía muchos gadgets, la marca alemana recibió 9.000 peticiones mensuales del coche que llevaba James Bond. Todos querían sacar al espía que llevaban en su interior. 

Chevrolet Camaro (Transformers)

El Chevrolet Camaro sonaba a coche antiguo, ochentero y demodé, hasta que llegó Optimus Prime y se convirtió en uno.Y es que la trilogía Transformers reverdeció viejos laureles de este modelo y llevó a la firma estadounidense a alcanzar las 60.000 unidades vendidas en un año de este modelo. Algo impensable meses antes. Por cierto, que Transformers también nos regaló más de una curiosidad reseñable

Nike (Regreso al futuro)

Además de ser las botas más chulas que se había visto hasta ese momento (1985), las Nike de Regreso al futuro se abrochaban solas y tenían lucecicas. Todo el mundo las quería pero... ¡las Nike Hyperdunk no se fabricaron! Sólo se hicieron para la película. Ya en 2008, Nike decidió lanzar una edición limitada de este modelo con 1.000 unidades. Ni que decir tiene que arrasaron y que el momento zapatillas es uno de los 13 con los que alucinamos cuando vimos la película

Apple (Modern Family, House MD, The Blacklist...)

Es raro, por no decir imposible, que aparezca un teléfono en alguna serie o película USA que no sea de Apple. La marca de Cupertino es uno de los emblemas del país y como tal, los creadores no dudan en enseñar la famosa manzana en primer plano. Eso sí, en los úlltimos años, los iPhones están dejando paso a las tablets, cada vez más usuales en televisión y cine. 

Manolo Blahnik (Sex and the city)

La obsesión zapatera de Carrie Bradshaw se convirtió en la obsesión zapatera de millones de fans de Sex and the cityEl personaje de Sarah Jessica Parker decía que los zapatos de Manolo Blahnik eran arte y como tal los trataba. Sus ventas se dispararon, incluso había quien ahorraba para comprarse unos al año, privándose de comprar otros caprichos. Por cierto, Sarah Jessica Parker es una de esas famosas que es más guapa porque es famosa

Wilson (Náufrago)

Una cosa es colocar un producto en una película y otra es que tu producto sea un personaje de la película. Y para colmo, se llame como tu propia marca. Y sí, esto pasó en Náufrago, donde Chuck (Tom Hanks) acaba solo, en una isla, y su único amigo es un balón de voleibol de la marca Wilson al que llama Wilson. Para qué complicarse. 

En homenaje, Wilson Sporting Goods Company lanzó una edición limitada del balón, con la cara de Wilson que arrasó en ventas. Y

Fotos: Redes Sociales

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Cuando la banda sonora era de Ennio Morricone significaba que la música iba a poseer una importancia especial en la película.

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