Las mil y una caras de Charlize Theron

Contaba Charlize Theron hace un tiempo que nunca llegó a pensar que sería alguien en el mundo del cine. Que los suyos fueron unos comienzos difíciles y que, hasta que despidió a su primer agente, la cosa no empezó a encarrilarse.

En Vanity Fair apuntan que, el sujeto, tan sólo le conseguía audiciones "para papeles de rubia caliente en Showgirls o Species". Hasta que un chico Martini entró en su vida en 1995 y le lió tanto que le hizo perder hasta el vestido.

Fue entonces cuando el teléfono de Charlize comenzó a sonar. Fotos para firmas de altos vuelos, papeles de algo más que una chica sexy y su nombre escrito con luces de neón fueron los siguientes pasos en una carrera que, cuando era pequeña, ella ni soñaba con conseguir. "Cuando era pequeña, mi madre nunca me decía 'qué guapa es mi niña, sino '¿has ordeñado ya las vacas?", contaba Charlize en Vanity Fair.

ADEMÁS: Las 10 mejores películas de lo que llevamos de año

Y llegó Hollywood

Tras acordar luchar por cambiar su vida trabajando como modelo y bailarina, todo cambió cuando su madre le regaló un billete (sólo de ida) a Los Ángeles. Este llegaba después de una lesión de rodilla que le impedía volver a bailar y a modo de tabla de salvación. "Recuerdo que me dijo: 'si lo que quieres es lloriquear, te vuelves a Sudáfrica'?

Pero ella no volvió a llorar, por lo menos, por la profesión. Lloró para otros (cuando el pilotito de la cámara estaba en rojo) como nadie, recordó a las divas del antiguo Hollywood por su belleza y se convirtió en toda una estrella del séptimo arte.

ADEMÁS: No sólo son comedias románticas (películas del viejo Hollywood que merecen la pena)

Lloró en Noviembre dulce, antes, en Las normas de la casa de la sidra y, después, se empeñó en quitarse el título de actriz rubia que sólo sirve para quedar bien en ciertas producciones. Así llegó a sus manos el guión de Monster, cinta que produjo en 2003 y que le valió ganarse el respeto de crítica y público.

"La única razón por la que conseguimos financiación para esta película fue porque Aileen (su personaje en la ficción) era lesbiana y a los ejecutivos les pareció una idea sexy", contaba ella en la ya citada publicación. 

Sexy, quizá, por ver a una actriz/modelo convertida en una mujer de esas a las que nadie se gira para mirar por su (poco) atractivo físico. Sexy, tal vez, por ver cómo la chica que aparecía en 1998 en la cinta Celebrity de Woody Allen se transformaba en una actriz seria capaz de cambiar su historia.

¿Resultado? Oscar, Globo de Oro, aplauso allí donde la cinta se proyectaba y un nuevo giro a su carrera: Charlize estaba en la cresta de la ola.

Vítores que continuaron con papeles en películas como En tierra de hombres, Young adult o, más recientemente, la última de Mad Max, siendo su interpretación en esta última uno de los errores imperdonables de los últimos Oscar (su nombre no sonó entre las nominadas y eso que se trataba de uno de los pelotazos del año).

La nueva Charlize

Ahora la actriz tiene 41 años. La suya es una vida de estrella del celuloide que cuenta con sus alfombras rojas y con sus titulares en los que su vida privada es la protagonista. Tuvo un romance con Sean Penn que acabó hace un año, es la feliz mamá de dos niños llamados August y Jackson y está más que comprometida con diferentes causas humanitarias.

"A los treinta me di cuenta de que no tengo por qué agradar a los demás y disfruto mucho más de la vida desde entonces", decía ella en la entrevista. "En mi despacho sólo tengo dos premios, el de Victoria's Secret de 2012 y el de 2013. Los gané dos años seguidos gracias a mis piernas. Por eso sólo tenemos mesas de cristal en mi oficina, para que se me vean las piernas".

Y, además, es graciosa (esta chica lo tiene todo).

Fotos y Vídeo: Zeleb y Gtres

Ver resumen Ocultar resumen

La doble de Milla Jovovich demanda a la productora

Ver resumen Ocultar resumen

La historia de una adolescente que sueña con ser artista de circo

Ver resumen Ocultar resumen

La carrera por el Oscar ya ha comenzado y un nuevo nombre propio comienza a colarse en (casi) todas las quinielas: Jennifer Lopez. La actriz, que en los últimos años ha tenido más alegrías por su faceta musical que por sus aciertos en la gran pantalla, ahora se convierte en una firme candidata a estar nominada, al menos, por su papel secundario en Hustlers (Estafadoras de Wall Street).

Páginas