La Voz Kids: A la segunda va la vencida, el sueño de ser una monstrua y Manuel el guapo

Telecinco - Miércoles a las 21:50

La segunda edición de La Voz Kids arranca con el acelerador a tope. Esto es: grandes voces, mucho sentimiento, y una ternura y sensibilidad enormes.

Los más pequeños llegan a las audiciones a ciegas cargados de ilusión, de alegría y con todos sus amuletos preparados: estampitas por aquí, muñecas por allá, peluches y hasta un collar de Mickey Mouse que no puede tocar nadie.

Buen rollo entre los coaches, David Bisbal, Manuel Carrasco y Rosario Flores, y a la vez luchas encarnizadas por hacerse con sus favoritos para sus equipos. En las ocasiones en los que los tres se daban la vuelta solía llevarse el gato al agua era el recién llegado Manuel Carrasco.

Sin pelos en la lengua y con total sinceridad. Así es como los niños se mostraban en el escenario. Buen ejemplo de ello es el de la pequeña Elisha que elegía quedarse en las filas del triunfito Manuel, diciendo: Rosario, eres una monstrua; David, eres fenomenal y Manu, eres muy guapo. Al coach se le subían los colores mientras susurraba: ¡qué corte!.

Ésta y otras situaciones divertidas hicieron que el programa enganchara desde el primer momento. Así Julia, una sevillana de 12 años elegida por Rosario Flores para su equipo, soñaba despierta, declarando: ¡Quiero ser una monstrua!, a lo que su coach contestaba: ¡ya lo eres cariño!.

Por su parte, David Bisbal, reconocía la voz de Sergio, un murciano de 14 años que ya participó en el concurso el año pasado y por el que ninguno de los coaches se dio la vuelta. El almeriense no tardó en lanzarse al escenario para cantar el estribillo de la canción Aquí Estoy Yo de Luis Fonsi(la elegida por el pequeño) junto a él. En esta ocasión ha sido diferente y parece que el refrán se ha cambiado a: a la segunda va la vencida. Todos los asesores querían a Sergio en su equipo y como si ya fuera un clásico, Bisbal y el concursante coreaban juntos el mismo estribillo y Sergio se quedaba en su equipo.

Empate a cuatro

En el primer día de las audiciones a ciegas cada uno de los coaches se ha llevado cuatro voces a sus filas. Esta fase del concurso finalizará cuando los tres completen sus equipos que deberán tener 15 componentes cada uno.

Rosario se quedaba así con Montse, una almeriense de 9 años que interpretó con desparpajo un tema de la madre de su asesora: la inolvidable Lola Flores. Con la marbellí, Charlotte, que cantaba I Dream a Dream, abrazada a un lemur de peluche, Manuel, un joven fan de Raphael (con sorpresa del cantante incluída en este programa); y la sevillana, Julia, que soñaba con ser una monstrua.

Por otra parte, Manuel Carrasco, iniciaba su equipo con las voces de la venezolana, Carmen, que logró poner en pie y coaches y público; Elisha, una inglesa que viene de Cádiz; con la sensible marbellí, Lucía, que subía al escenario con muletas por un esguince en su tobillo y, la sevillana Andrea, que dejaba boquiabierto a su coach con Ámame otra vez, una canción compuesta e interpretada por el propio Manuel Carrasco.

Y, por último, David Bisbal. El almeriense fichaba a Antonio, el benjamín del programa, un gitano ciudadrealeño muy flamenco; al pamplonés, Javier, al que Bisbal agradecía, diciéndole: gracias, gracias por confiar en mi. Eres un artistazo y me has emocionado desde el primer momento; al barcelonés, Roger y, al repetidor, Sergio.

Grandes voces flamencas, de soul, poperas, dulces, temblorosas o emocionadas. Todas tienen cabida en La Voz Kids 2, que llegará, seguro, el próximo lunes cargado de sorpresas y con la especial visita de El Balilla, el cartagenero que fue finalista con el equipo de David Bisbal en la primera edición del concurso.

Fotos: Telecinco y Twitter.

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Están aquellos concursantes que cerraron el capítulo de la fama y rehicieron su vida como la de cualquiera, con sus vaivenes y sus aburrimientos y sus angustias y su estreñimiento o diarrea, según toque. O sea, la existencia de toda persona humana (que diría un cura de la Conferencia Episcopal) y, por ejemplo, irse a vivir a Málaga y olvidar que saliste en la primera edición de Gran Hermano gritando "¡quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza! ¡QUIÉN!".

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