La patata caliente, la vaquilla y otra pruebas míticas de El Grand Prix

Cuando en el verano de 1995 comenzaba sus emisiones en TVE, pocos consideraban que pudiera durar más allá de aquel estío de mediados de los 90; pero no sólo iba a superar esos tyres meses, sino que acabó convirtiéndose en un clásico de la televisión.

Si bien es cierto, que en su primera emisión (ya con Ramón García al frente) no se llamaba aún El Grand Prix, sino Cuando caliente el sol. La principal diferencia era que en esa primera ocasión competían cuatro pueblos de menos de 5.000 habitantes en cada programa; y después serían dos quienes lo hicieran. Sí, con esos habituales colores amarillo frente a azul.

Y luchaban, a través de numerosas pruebas que pasaron a gustar a todos y a ser un sello indiscutible del programa y de la llegada del verano. ¿Acaso alguien ha olvidado alguna vez la prueba de Los Aguadores? Consistía en cruzar un  una estructura elástica en la que mantenerse en pie es todo un reto. Y lo tiene que intentar hacer llevando dos cubos de agua con sus propios colores. Las risas estaban aseguradas.

Un cláisico de dos décadas

Otra de las clásicas es La Cucaña. No sería muy diferente a la vista en muchos pueblos de España salvo por el detalle de que el palo de cinco metros está impregnado de aceite. Así coger el jamón se hacía complicado.

Y otra de las habituales en El Grand Prix, aunque si necesidad de subir ningún palo era Los bolos. Un concursante con los ojos tapados, y con una gran bola sujeta a una cuerda tenía que hacer que los bolos del pueblo rival (ocho paisanos disfrazados) caigan de la peana.

Además de pruebas inspiradas en Gymkanas las hay que utilizan la plaza de toros como elemento principal. Y ahí destaca La vaca pichichi. Se colocaban dos porterías, y tres jugadores por bando tenían que marcar más goles que el rival. Eso sí, con una vaquilla en el medio de la plaza.

La plaza de toros y la piscina eran los lugares estrella para las pruebas

Y si la plaza de toros es un clásico en las pruebas del Grand Prix, qué decir de las de la piscina. La favorita de muchos seguidores eran Los Troncos locos. Consistía en que los concursantes tenían que pasar de un lado al otro de la piscina sin caer al agua, portando salmones. Los siete troncos rodantes hacían que se complicaría el pasar de un lado al otro.

Pero fuera de la piscina y de la plaza de toros también había pruebas para la diversión: de los participantes y de los espectadores. Ahí destacaba La Rampa; una de las más difíciles por su exigencia física. Había que ascender una rampa de 15 metros de altura, sólo con la ayuda de sus brazos y el apoyo moral de un paisano de su pueblo. Tenían un minuto y medio para llegar a arriba.

La que no pedía usar la fuerza era La patata caliente, pero si hay una prueba divertida y asociada a El Grand Prix (además de La Vaquilla) es esta. En la que tienen que acertar una cifra exacta, mientras la patata (que es un globo) se va hinchando. Las caras cuando revientan eran divertidísimas.

Cuando El Grand Prix cesó sus emisiones, con ellas se fueron todo esta cantidad de pruebas que hicieron el deleite de los espectadores y el orgullo de los pueblos que competían por ser el mejor de España. 

Fotos: Twitter, Facebook

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Este jueves, a las 10:30 horas, los restos de Francisco Franco serán exhumados. Un hecho histórico que todo ciudadanos que quiera ver en directo, tendrá oportunidad gracias a la señal institucional que emitirán RTVE para el resto de medios. 

Las conexiones con el Valle de los Caídos comenzarán a primera hora de la mañana, siguiendo el minuto a minuto de la exhumación. Por su parte, la agencia EFE será la única agencia autorizada a distribuir fotografías del interior de la basílica. 

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