Estalla la polémica en Argentina por el anillo de Barack Obama

Siempre se ha dicho que el segundo mandato de los presidentes de Estados Unidos suele tener el foco puesto en la política internacional. Quizá sabedores de que su tiempo se agota, de que sus ocho años al frente de la Casa Blanca agonizan ellos quieren pasar a la posteridad, poner su pie de página en el libro de historia, y tal vez por ello realizan actos que en los primeros cuatro años no tienen en cuenta.

Tal vez, en esta clave, deba de entenderse los puentes que Barack Obama está tendiendo con Latinoamérica. Sus últimos viajes a Sudamérica están teniendo el calado de acontecimientos históricos y, de hecho, lo son. 

Se ha escrito y mucho sobre el primer viaje oficial de un mandatario de Estados Unidos a Cuba desde la Revolución castrista. Ver a Raul Castro con el presidente de Estados Unidos ya es una fotografía para la historia. No sabemos si más o menos que la de los Rollings Stones dando un concierto en La Habana. 

A ese espectáculo no acudió Obama, aunque quien no podría haberlo hecho seguro es Donald Trump. Pues sólo hay que repasar su poca amistad y su encuentro con un cuchillo de por medio con Keith Richards. 

Un gesto muy criticado

Después de Cuba,la siguiente parada ha sido Argentina. La comitiva presidencial ha aterrizado en Buenos Aires, donde incluso el matrimonio Obama han tenido la oportunidad de disfrutar del baile más clásico del país del Río de la Plata, el tango. Y es que el inquilino de la Casa Blanca volvió a demostrar que ni siquiera el tango se le resiste.

Aunque sin duda la imagen que está siendo más comentada en Argentina, del viaje oficial del dignatario, no es su soltura con la tradicional danza argentina, sino con un gesto del presidente en su encuentro con jóvenes en el centro cultural bonaerense La Usina del Arte.

Al reciento llegó Obama con las pertinentes medidas de seguridad y con los acordes de Land of Hope and Dreams de Bruce Springsteen. Todo al más puro estilo americano. Un gran baño de masas para dejar una imagen edulcorada del líder demócrata. 

Pero hete aquí que Obama va a saludar a los jóvenes que se agolpan para estrecharle la mano. Y él lo hace, pero antes saludarles hace un gesto que ha sido interpretado como un desaire. El presidente se quita un anillo en ese momento y coloca la joya en el interior de su bolsillo. Lo cual, ha sido interpretado como si temiera que le robaran al saludar.

Vídeo: Youtube

Fotos: Gtres

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¿Alguien se acuerda cuando Twitter era un sitio amable y divertido? No, ¿verdad?

Cuesta imaginar la red del pájaro azul sin su buena dosis de odio y asco diario, incluco más allá de los discursos políticos habituales. 

Esto viene al caso por un comentario que hizo Leticia Dolera que se ha convertido en una polémica inesperada

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