De cuando Bertín Osborne era un galán de telenovelas

Bertín Osborne sigue desojando la margarita. Un día parece que irá a Mediaset; al siguiente podría ser que se mantuviera en Televisión Española (algo que parece más improbable si atendemos a sus últimas declaraciones); otro día se escucha que podría tener una suculenta oferta de Atresmedia; y de nuevo todo parece apuntar a que acabará volviendo a Telecinco, el hogar en el que estuvo en los 90. 

Vista la cantidad de dinero que están dispuestos a pagarle, parece que será esta última la cadena que tendrá garantizada la emisión del programa de Osborne, que tan bien ha funcionado en audiencia. 

Ahora vive un culebrón

Eso sí, el culebrón continurá hasta que se sepa definitivamente cuál es la nueva ubicación del popular comunicador. Aunque si de culebrones se trata no es algo que le sea nuevo al cantante andaluz.

Y es que Bertín Osborne ha hecho de todo en la televisión. Ha cantado; lo sigue haciendo; ha presentado programas de citas (algo similar a lo que hará ahora Carlos Sobera) o ha mostrado el camino a incipientes cantantes en Lluvia de Estrelllas, entre muchas otras situaciones que vivido en el panorama catódico.

Además, le hemos visto ser un galán de telenovela. Literal. Más allá de que siempre se haya tenido esa imagen de él: de hombre apuesto y seductor, que conquistaba a la chica del momento. Imagen que él ha cultivado en la vida real y en la ficción.

No en vano, hubo un tiempo en el que Osborne hizo las Américas, y además de cantar, también actuó. Y nos dejó dos papeles para el recuerdo. De los que hay algún vestigio en Internet. 

En la década de los 90, Osborne se enroló en dos telenovelas. En 1990 protagonizó junto a a Lucía Méndez, Amor de Nadie. En ella daba vida a Oscar Navarro un español que enamoraba a una de las chicas protagonistas ;  aunque no tuvo un final muy bueno. Sentimos el spoiler.

Fue capitán de barco

Ya más avanzada la misma década, llegó un nuevo papel para que Bertín pudiera demostrar sus dotes para la actuación. Fue en otra telenovela mejicana: Alondra. En este culebrón de época daba vida a un capitán de barco, de origen español.

 Andrés Kloszt era su nombre, y era además el confidente de muchos de los hombres que puluban por las distintas escenas. Un papel que le dio aún mayor visibilidad a Bertín en Latinoamérica, donde siempre fue un icono.

No hay que olvidar, como el propio Bertín reconoció en El Hormiguero y en más entrevistas, que cuando conoció a su mujer Fabiola su suegra era una fan entregada de él, y tenía un póster en su habitación. Seguro que haber sido el apuesto capitán Kloszt tuvo algo que ver. 

Fotos: Redes sociales

Vídeo: Youtube