Dark Matter, vísteme en el espacio que tengo amnesia

Si la semana pasada hablábamos de Mr. Robot como una de las sorpresas del verano, es de ley afirmar que no ha sido la única serie que ha ayudado a refrescar este caluroso periodo vacacional que está a punto de terminar. 

SyFy, en una clara apuesta por recuperar el estilo ochentero de principios de siglo (sí, hablamos de Battlestar Galactica y las space opera), lanzó una curiosa apuesta que le ha salido de maravilla: Dark Matter. Y a partir de aquí, algún que otro spoiler, pero nada importante. La trama comienza de forma simple, a la vez que enrevesada. Seis personas se despiertan en una nave, sin recordar quiénes son, por qué están allí o qué tienen que hacer. 

A pesar de no recordar nada de sí mismos, sí que conservan sus habilidades, en su gran mayoría, la de asesinar a gente. Todos ellos son mercenarios, salvo uno de ellos, que se colón en la nave como polizón. Tras unas pequeñas pesquisas y averiguaciones, los seis extraños llegan a la conclusión de que el borrado de memoria no fue una casualidad... ¡y fue causado por uno de los tripulantes! No está mal, ¿verdad? 

Enganchados en el espacio

Bajo la batuta de Paul Mullie y Josep Mallozzi (Stargate), la serie puede tildarse de típica, de buscar el chiste fácil, de que sus personajes son estereotipados al máximo, incluso a veces de ser extremadamente low cost (las imágenes de la nave en el espacio... en fin). Y sí, por todo ello y mucho más, Dark Matter engancha. 

Y cuando decimos mucho más, hablamos de una línea argumental muy bien llevada durante los 13 episodios de su primera temporada. Con un final de los que te deja con el culo torcido. Con algunos capítulos con cliffhangers como no se veían desde Perdidos. Con cameos tan brutales como los de Ruby Rose (la presa más sexy de Orange is the new black) o Will Wheaton. Y con chistes tan, tan, tan malos que cuando los recuerdas, dos horas después, no puedes parar de reír.

A todo ello hay que sumar las dudas existenciales de los protagonistas. Conocedores de su pasado, saben que esta pérdida de memoria puede suponer un nuevo comienzo para ellos. Pero claro, si quieren sobrevivir y averiguar qué ha pasado, deben trabajar de lo que saben: de mercenarios. 

Y toodo con la ayuda de un androide, conectado a la nave, que poco a poco irá descubriendo que tiene sentimientos. Sí, es el personaje interpretado por Zoie Palmer, Laurel en Lost Girl, y sí, se redime en parte de la insufrible doctora/amante de Bo, la súcubo. Y sí, por si alguien lo dudaba, en Dark Matter también sale Roger Cross (Seis), como no podía ser de otra manera. 

Volverán en 2016

Marc Bendavid (Uno), Melissa O'Neil (Dos), Anthony Lemke (Tres), Alex Mallari Jr (Cuatro) y Jodelle Ferland (Cinco) completan la tripulación del Raza. Un equipo que volverá a juntarse en 2016, pues SyFy ha renovado la serie por una segunda temporada. Por cierto, los nombres se los ponene por el orden en que se despiertan en la nave. 

No podía ser de otra manera. Público y crítica han estado de su lado y, siendo sinceros, se echaba de menos la ciencia-ficción de antaño. No llega a ser Star Trek, pero tiene muchas posibilidades de seguir creciendo. 

Por cierto, ¿hemos dicho ya que el final de la serie es de los que te deja el culo torcido? Sólo por los últimos 30 segundos, merece la pena ver toda la temporada... Ahí lo dejamos. 

Fotos: SyFy

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Este domingo 23 de septiembre se celebraran los Emmy (a las dos de la madrugada hora española, así que quien quiera disffrutarlos tendrá que trasnochar). Y toca hacer la pertinente quiniela. Y dos son las series favoritas. Chernobyl y Juego de Tronos. Claramente.

Seguiría así Juego de Tronos​ con su trayectoria imparable y sus récords: 47 emmys ha ganado la serie basada (inicialmente) en las novelas de George R. R. Martin. 

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