Daredevil o la mejor escena de lucha en la historia de la TV

A quién le importa si el universo Marvel es cóncavo o convexo? Lo realmente importante es que es amplio como él solo y está haciendo que súper héroes más o menos conocidos recuperen esplendores perdidos. Huelga decir nada de Los Vengadores y sus taquillazos continuos. Pero a ellos se están sumando algunos héroes que parecían desahuciados. 

Es el caso de Daredevil, al que Ben Affleck dio una estocada que parecía mortal, pero al que Charlie Cox y, sobre todo, Netflix han hecho brillar de nuevo como nunca antes lo había hecho. La serie ha sorprendido a propios y extraños y sus 13 capítulos han dejado un sabor de boca inmejorable a todo el que la ha visto. Que no han sido pocos. 

Es más, cómo habrá sido el éxito, que Netflix ha publicado sus datos de audiencia. Algo sin precedentes. Datos en los que revela que el 10,7% de sus casi 41 millones de suscriptores, había visto al menos un episodio de la serie, los 11 días posteriores a su estreno. Cabe recordar que Netflx sube a su plataforma VOD las temporadas completas. 

¿Esto qué significa? Pues significa que el héroe ciego tiene más espectadores que House of Cards, el buque insignia de la casa, que se queda en 6,5%. Vamos, una pasada. La pregunta es, ¿qué tiene Daredevil que enamora tanto? En vez de enumerar todas sus cualidades, que no son pocas, vamos a centrarnos en una: las peleas. 

Bailando con su enemigo

No es tema baladí. Una serie de súper héroes debe cuidad sus escenas de acción más que cualquier otra y en este caso, no sólo las han cuidado, las han convertido en obras de arte. En concreto, nos referimos a la batalla final del segundo capítulo (atención spoilers). Una sola toma, de más de cinco minutos, de una batalla en la que Matt Murdock se enfrenta a una banda de secuestradores... ¡en un pasillo! 

La grandiosidad de la misma se basa en el realimso que le da Phil Abraham a la dirección de lo que, más que una batalla, es una coreografía perfecta. Un perfecto baile sincronizado en el que el contexto, el color y los golpes que recibe, hacen que el espectador empatice con Daredevil. Que se siente en el sofá y sienta como le duela cada golpe que el héroe ciego recibe. 

Y es que ésa es la grandeza de Matt Murdock en esta escena. Es humano. No es inmortal, ni un dios, ni ha mutado. Es un abogado ciego que entrena duro para desarrollar sus otros sentidos. De ahí que entiendas como escucha los pasos a su espalda, pero que también reciba una soberana paliza. 

Es más, tras cinco minutos, su personaje termina el baile exhausto, medio muerto pero con la satisfacción del deber cumplido. Es entonces cuando Daredevil respira... ¡y también el espectador! Y es que, los cinco minutos que dura la lucha, todo el mundo los pasa con la respiración contenida. ¿No te lo crees? Dale al play, disfruta y, cuando termine la escena, respira. 

Fotos y vídeo: Netflix

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Ser uno de los directores y productores ejecutivos de una de las mejores comedias del siglo XXI, Curb your enthusiasm, para que todo el mundo te acabe recordando como un maldito meme. 

Es triste, ¿verdad?

Pues es lo que le pasa a Robert B. Weide desde 2015. Ahora, en los últimos meses, su nombre y la sintonía que todo el mundo asocia con solo leer o escuchar su nombre, se ha multiplicado en Twitter. Y es que en la red se usa ese meme para cerrar vídeos vergonzantes o inesperados. 

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En Friends no existían los problemas raciales ni la discriminación por ser mujer y lo gay tampoco resultaba problemático siempre y cuando se redujese a un buen motivo de chiste.  El mundo era un lugar plácido donde sentarse a esperar el futuro. En los años 90 el día de mañana iba a ser inevitablemente mejor. No tenían duda acerca de ello las chicas y chicos de Sensación de vivir en su soleado instituto californiano.

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La fiebre del cambio de hombre a mujer o de mujer a hombre o cómo se quiera continúa por obra y gracia de FaceApp, esa aplicación que nos hizo vernos en la senectud y ahora da la vuelta a nuestra apariencia de nuevo. Y Star Trek ha entrado en juego. Lo cual siempre resulta gratificante.

Ha sido William Shatner, el celebérrimo capitán Kirk, quien ha jugado.

¿Y si se hubiera tratado de una capitana?

Pues así hubiera lucido.

Ale hop.

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