Aquí Paz y después Gloria 1X02: Un hueso que casi era un billete al paraiso

Si en el primer capítulo de Aquí Paz y después Gloria se vio a Paco vestirse por primera vez como sacerdote e intentar confundir a todos para hacerse pasar por su hermano Ángel, ahora comienzan varios a descubrir, que pese a que sea una gota de agua no es exactamente el mismo.

Paco, ahora convertido en Padre Ángel, sigue empeñado en conseguir de cualquier forma el dinero suficiente para marcharse a Brasil y poder huir de los narcotraficantes gallegos que intentan matarlo por haberlos estafados.  Y además, dos de ellos están demasiado cerca de él. Se han hecho ya unos habituales en el barrio.

Una misa de funeral un tanto especial 

Mientras, Paco tiene que seguir con su rutina de cura; confesar, atender a los feligreses y oficiar misas. Incluso funerales. Esta vez le tocó hacerlo con motivo de la muerte del dueño del local de alterne de la zona. Se llenó de ‘conejitas’ la parroquia y el nuevo Ángel estaba en su salsa. Las chicas  al final se quedan atendidas por Julián, que hace una misa inspirada en su época pugilista. No se sabe en qué Evangelio se inspiró.

Al menos, ellas tienen que darle una buena noticia a Paco. El difunto ha dejado una herencia a la iglesia. Y claro, para Paco cuando hay dinero de por medio siempre es buen momento para atender a sus fieles. Para su decepción el muerto tan sólo ha legado un baúl con objetos viejos que para Paco nada más que son chatarra.  Así que decide vendérselo todo por un puñado de euros al yonqui del barrio. Entre ellos sí que había algún objeto con valor. Al menos con un gran valor histórico para la Iglesia.

Julián avisa al obispo de lo legado por el difunto y este casi le acompaña al enterarse de que la herencia ha quedado bajo custodia del heterodoxo cura.

Un dedo incorrupto de San Ildefonso, que no es el de la lotería. Un dedo corazón que se creía perdido y ahora podía volver a manos de la Iglesia Católica. Pero claro, Paco ya se había desecho de ello; y para más desgracia el policía del barrio se había quedado con la cajita para regalársela a su mujer por el aniversario. Líos y más líos que Paco intenta subsanar para poder hacerse con el hueso y venderlo en el mercado negro.

Un hueso que al final hizo un milagro

Casi a la par los gallegos, que son delincuentes por naturaleza, deciden dar un golpe en la peluquería de Paz. Melany (la chica tonta que va para tronista) se lo pone fácil al no activar la alarma.  Roban toda la caja y Paz está al borde de perder su negocio.

Paco, al final, después de ser descubierto por su anterior prometida Gloria consigue hacerse con el hueso y lo revende por 6500 euros. Un dinero muy útil para marcharse camino de Copacabana y olvidarse de los gallegos. Pero hasta en eso tiene mala suerte. Un equívoco con una carta de amor que Curro, que fue plantado en el altar por Paz le dirige a esta hace que al  final el dinero acaba en manos de ella.

Paco pecó pero al final obró el bien. Y para gusto del obispo se supo que era falso.  En el barrio el nuevo cura comienza a ser más querido y parece que por tiempo, porque lo de Brasil cada vez parece más complicado. 

Fotos: Mediaset

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