Antonio David Flores: de Guardia Civil a hipster en 3 sencillos pasos

Telecinco

A mediados de los 90, Antonio David Flores llegó a la vida de los españoles como pareja de una de las jóvenes más buscadas por los paparazzis: Rocío Carrasco, esto es, Rociíto. Ella apenas había alcanzado la mayoría de edad y a pesar de eso, no tuvo miedo a abandonar la casa de sus padres. Tras un año escaso de convivencia, en 1996, se casaron en una fastuosa boda en la propia capilla de su madre, Rocío Jurado, que era donde la chipionera había contraído matrimonio con José Ortega Cano.

Aquella boda iba con embarazo de por medio y claro, con tanto lío Antonio David ya se había convertido en un habitual de la prensa del corazón. Ocurre que en aquellos años el joven era un Guardia Civil con cara de bonachón al que parecía que su madre le compraba los trajes embriagada por la esperanza de que la criatura aún diera un último estirón y le siguieran valiendo. Con cara de bueno y repeinado, nadie sabe si ya llevaba en su interior esa fiera mediática en la que se ha convertido. Cuesta creerlo pues hasta se le pudo ver con una corbata de ocas mientras sonreía entrañable a la prensa.

De la Benemérita al normcore

Tras esto, de lo que puede presumir Antonio David es de su etapa normcore, rollo Steve Jobs. Es decir, que el que fuera Guardia Civil pasó una época en la que su estilo destilaba esa marca de “he cogido lo primero que he visto”, que es en lo que consiste esta moda. Se puede observar en esas imágenes donde luce jersey de cuello alto y cara de haber no solo leído sino reflexionado sobre decenas de lecturas. Es verdad que por aquel entonces ya era más consciente de tener que estar muchas horas frente a las cámaras, por lo que ya se había estudiado más la caída de la mirada y la pose.

antonio-david-flores-en-su-epoca-normcore

La edad no perdona y Antonio David pasó por una época en la que parece que no encontraba su estilo. En sus múltiples paseos por los juzgados, pues la batalla por los dos hijos que tuvieron en común fue larga y aún hoy dura fuera de la Justicia, se le pudo ver con un corte y peinado que simulaba una mezcla entre dueño de discoteca con sesión light, pachangueo y happy hour. Además la ropa era extraña, muy oscura por lo general, con gafas de sol de no haber dormido bien y una barba que no se atrevía a que naciera de su faz con un ave fénix.

antonio-david-en-los-juzgados

Ha sido en su último regreso a la prensa rosa a modo de portada en la que nos ha demostrado que ha encontrado su estilo. Si bien la publicación abre con él mirando al infinito, que ya es el estilo habitual con el que los songwriters se ponen ante la cámara, lo hace para hablar de un nuevo drama familiar: por lo visto, tras la huída de la hija mayor de Rociíto a casa de su padre, ahora es el hermano pequeño el que tampoco aguantaría vivir en el domicilio materno.

Del normcore al modernismo ilustrado

Pero ahí se descubre un nuevo Antonio David Flores, que, lejos del trazo dubitativo al que nos tenía acostumbrados con su estilo, se presenta como un hipster de manual. Barba tupida, pelo recortado por los lados y más largo por arriba, estudiado flequillo, el que fuera agente de la ley está preparado para ser el líder de una masa de famosos por faldas con estrella que se quieran mostrar atrevidos a la par que elegantes y actuales.

antonio-david-en-modo-hipster

Es Antonio David un moderno que vaya usted a saber si el próximo verano no se nos recorre todos los festivales indies buscando la magia de aquel primer disco que, a su manera, él también escribió y sigue presentado en directo.

Fotos: Gtres y Twitter

Ver resumen Ocultar resumen

Admítase la veracidad de este testimonio por la prueba gráfica que se aporta en el hilo (madre e hijo fotografiados juntos) pero todo puede ser en este mundo traidor así que, en fin, quién sabe. Avisamos. Y dicho esto, vamos al turrón.

¿Se acuerdan ustedes del capítulo de 'Callejeros' en el que una vecina de un inmueble valenciano denunciaba las vejaciones que sufría por parte de otra vecina?

Ver resumen Ocultar resumen

No me chilles que no te veo. Ese fue el título que pusieron a una película de los 80 muy poco memorable protagonizada por Gene Wilder y Richard Pryor, ambos actores celebérrimos de comedia de quienes hoy pocos nos acordamos y mira que el público viejuno se reía con sus cintas cuando se alquilaban en el videoclub.

En fin, que durante una de sus salidas fuera de palacio en Mallorca ha sido abordada Letizia (y Felipe VI y las niñas) al grito de "¿dónde está el Rey Emérito?".

Ver resumen Ocultar resumen

Qué mala fama tiene la farándula. Piensa la gente que actrices y actores son personas siempre de hábitos tóxicos, que se acuestan a las tantas y están de farra casi permanente. Como si no hubiera actores y actrices que madrugasen. El caso es que Víctor Clavijo ha ilustrado con una breve anécdota cómo imagina el personal a quienes componen el mundo del espectáculo. Con sus droguitas y demás.

Resulta que Víctor Clavijo fue a hacerse una PCR porque así se le exige para trabajar con seguridad como actor.

Y esto es lo que pasó.

Atención.

Páginas