American Idol baja el telón y nos deja grandes joyas para el recuerdo

American Idol es uno de esos programa que al acercarse el final deja un vacío importante y un recuerdo para siempre entre los grandes seguidores del mundo televisivo. Se comenzó a emitir en junio de 2002 y desde entonces hasta, ahora su adiós, ha sido uno de los espectáculos preferidos de los estadounidenses en televisión. Tiene el honor de ser el único programa en haber sido durante seis temporadas consecutivas como número uno en audiencia.

Ahora que Fox pone fin a quince temporadas es momento de recordar a aquellos concursantes inolvidables. En primer lugar, a la ganadora de la primera edición Kelly Clarkson que después ha consolidado una pujante carrera con premios Grammys incluidos.

Otra que también suena con frecuencia para los premios, pero que en su caso se marchó pronto del concurso fue Jennifer Hudson. La ahora también actriz y ganadora del Oscar utilizó el programa como lanzadera para una brillante carrera.

Jennifer Hudson sería el gran ejemplo de triunfadora en American Idol

Quien sí obtuvo el triunfo y anda ahora convertida en una habitual del pop estadounidense fue Jordin Sparks que con 16 años decidió apuntarse al casting del programa y acabó siendo la vencedora de la sexta edición.

El vencedor que le continuó en la siguiente edición no tiene la popularidad de Sparks en la actualidad. Se puede decir que David Cook ha perdido vigencia pero tuvo su buena etapa tras el éxito del programa.

Otro vencedor de American Idol que no siguió la senda del mayor éxito fue Lee DeWyze en la novena edición. Eso sí, su versión de Beautiful day de U2 fue todo un puntazo por su parte.

A veces en American Idol no había que ganar para pasar al recuerdo. Ese fue el caso de Lázaro Arbos un joven de origen cubano que tenía una disfunción en el habla, pero que en el momento de cantar desparecía dando paso a una muy bonita voz. No ganó, pero tampoco le hizo falta.

Gente que no llegó lejos pero que triunfó

Quien también conmovió al jurado en su audición fue Julie Zorrilla; una colombiana que tuvo que huir de su país a los ocho años por la violencia. Ella sufrió en la infancia pero no le impidió seguir amando la música y su sueño. No acabó venciendo pero sí que dejó un grato recuerdo.

Por su parte, quien sí conoció el éxito en American Idol fue Phillips Phillips, que además de vencer en la edición número 11 consiguió que su ‘Home’ fuera el sencillo más vendido de los salidos del programa.

Al igual que Jennifer Hudson, Carrie Underwood (no tiene nada que ver con Frank) es otro ejemplo de triunfadora. Ya atesora seis Grammys, más de quince singles como números uno y un total de quince millones de copias vendidas de sus discos.

Otra chica a la que American Idol le cambió la vida fue a Katherine Mcphee, que terminó segunda en la quinta temporada y que ahora disfruta de su propio programa de televisión Smash, donde canta a diario.

Y cómo no American Idol también da oportunidad a la revancha del no ganador. Como es el caso Adam Lambert que terminó detrás  de Kris Allen pero ahora tiene dos álbumes y mucho mayor reconocimiento.

Y también está el caso de concursantes que son un poco ninguneadas en el programa, por caer muy pronto pero que una vez fuera conquistan al público como es el caso de Pia Toscano y su voz a lo Maria Carey. 

Fueron muchos los que han pasado por el plató de American Idol durante esos 15 años, y lo mejor que puede decir el programa es que fue el trampolín para grandes estrellas.

Fotos: Instagram, Twitter

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La actriz María Botto ha expresado su opinión y está en desacuerdo con quienes dicen eso ahora tan de moda de que "todos los políticos son iguales". Algo muy del gusto de Pablo Motos pero que, en un momento dado, ha llegado a suscribir (con matices) el gran Iñaki Gabilondo. Y no digamos Carlos Alsina. Vivimos tiempos complicados. En fin, que María Botto cree que no, que los políticos son diferentes según el modo en que actúen. 

Lo ha explicado en Twitter.

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La polarización es una cosa muy fea porque a la mínima entran unos simpáticos ultraderechistas en tu casa y te ponen fino a hostias por haber colocado la bandera republicana en el balcón. La equidistancia consiste en decir que está muy mal dar dichas hostias al prójimo pero que también usted dónde va enseñando la tricolor como si esto fuera Sodoma y Gomorra. Caricaturizamos lo de "ni unos ni otros" que tan de moda se está poniendo entre algunos opinadores y estrellas de la televisión y las tertulias.

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Referirse a Pablo Iglesias como "hijo de terrorista" ha reportado a Cayetana Álvarez de Toledo numerosas respuestas (y también aplausos de la facción ultra que hay -muy activa- en redes sociales) y entre dichas réplicas no han faltado la de dos artistas que no suelen morderse la lengua. Hablamos del actor Juan Diego Botto y del cantautor Ismael Serrano.

"Hijo de terrorista" le ha soltado la diputada del PP y marquesa al vicepresidente en el Congreso porque el padre de Pablo Iglesias tuvo vínculos con el FRAP, grupo antifranquista que llevó a cabo acciones armadas.

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