13 motivos por los que Anclados arrasa en audiencia

La serie Anclados arrasa en audiencia lunes tras lunes en Telecinco y eso aún teniendo rivales fuertes como Pekín Express; Vis a Vis en semanas anteriores (aunque actualmente se emite los jueves) o Así de Claro, de Ernesto Sáenz de Buruaga.

De hecho en su estreno el crucero más famoso de la televisión tuvo un share del 27,3%; nada menos que más de 5 millones de espectadores y en sus siguientes capítulos la audiencia sobrepasó los 4 millones de espectadores y un 21% de share.

Y la verdad es que a todos nos gustaría estar en ese crucero en el que no falta de nada: humor ante todo, pero también situaciones surrealistas, persecuciones y chicos y chicas que están de muy buen ver.

Relaciones amor-odio

Pero en realidad nos gusta porque: Úrsula Corberó de pija lo clava. Parece que la actriz nació así, siendo la niña de papá. Con su rostro angelical, sus posturitas de pitiminí y su tipazo, lo que menos podíamos esperar es que Natalia acabara trabajando de limpiadora en el barco. Para colmo tener a alguien que no te tiene lo que se dice en muy alta estima, como es el caso de Palmira (Rossy de Palma) de jefa pues no mola mucho; pero se dan entre ellas situaciones muy divertidas para el espectador.

Porque Marga Santaella (Miren Ibarguren) siempre está ojo avizor. Aunque tenga su parche en el ojo, la directora del crucero las pilla todas al vuelo y no se le escapa ni un detalle de cuanto ocurre en su barco. Gracias a que ella está ahí funciona algo en el Ancla II, sino sería todo un despiporre y un auténtico caos. Cuando ella convoca junta urgente tiembla la cubierta entera del buque.

Porque Rossy de Palma debería estar en todas las series que se emitan. La chica Almodóvar se ríe de sí misma y de lo que haga falta. En su interpretación de la poligonera Palmira está auténtica y de 10. Sin pelos en la lengua y con un desparpajo inigualable, Palmi nos ha robado el corazón.

Porque el camarero gitano, Raimundo (más conocido como Rai) (Miki Esparbé),  y su familia lolailo, sus oros, sus guitarras siempre en mano y sus palabros son geniales. Sin embargo, él a solas y apartado de los suyos parece un chico medio pijo y con mucho atractivo.

Porque el vigilante de seguridad, Campillo (Fernando Gil), que debería estar alerta es el que menos se entera de la película. Es un racista empedernido y no le gustan los gitanos, pero por mucho que diga creemos que en el fondo le cae genial Raimundo. Además, se enamoró perdidamente en un capítulo de la serie de la gitana con la que querían casar a Rai.

Porque a veces, cuando hay desfiles de modelos o aparecen chicas despampanantes en el crucero, Anclados parece una película de Esteso y Pajares con Mariano Santaella (Joaquín Reyes)  y Gabriel (Alfonso Lara) a bordo.

Porque Tere (Sara Vega) es una animadora estupenda con el tipazo y el escote que luce con su uniforme.

Porque Obama (Boré Buika) es un compañero genial para todos los empleados del barco y hace mucha gracias ver cómo se acalora Marga cuando le ve sin camiseta.

Porque el humor y los puntazos tipo Muchachada Nui que se gasta Joaquín Reyes son muy divertidos.

Porque la mezcla medio china-medio catalana que tiene el recepcionista del crucero Alberto Jo Lee (Josep Lluís Chang) es muy curiosa.

Porque ver a la adolescente Olivia Ugarte Santaella (Veki G. Valilla) descubriendo mundo y loquita por Rai gusta mucho.

Porque de repente aparecen personajes como el de Angela Merkel visitando el barco que dan mucho juego.

Porque todos los personajes del barco son camaleónicos y muy divertidos y enganchan al espectador capítulo a capítulo y le hacen pasar un rato muy entretenido en este crucero sin igual.

Fotos: Mediaset.

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Debía haberse estrenado en mayo

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