10 películas de miedo que siguen causando traumas

 Hay películas que buscan contar una historia de amor; las hay que pretenden resaltar una figura o un momento concreto de la historia; otras darle vida a una realidad social oculta; mientras que otras sólo buscan que el espectador ría durante el metraje de la misma; y claro, también las hay que buscan que el cliente pase un mal rato pegado a la butaca del cine. Dos horas de tensión y miedo es lo que busca siempre un director de cine de terror.

Y aunque no lo parezca, asustar y atemorizar no es nada fácil. Así que muchos filmes que tienen esa intención acaban bordeando con la comedia. Pero las hay que causaron pavor en su día y hoy lo siguen generando.

Caroline y esa televisión maldita siguen generando tensión entre todos aquellos que por vez primera ven Poltergeist. E incluso entre quienes lo revisan también tienen su dosis de sustos.

Para sustos y gritos los que provoca El Resplandor. Ese pasillo del hotel donde Jack Nicholson teclea su máquina de escribir; y sobre todo, donde las gemelas se aparecían sigue haciendo temblar las piernas de muchos.

Los 80 fueron una década del terror

Pero para escena que sigue removiendo las tripas sólo hay que recordar a la niña de El Exorcista y su cabeza que giraba, mientras vomitaba y vomitaba. Una película que es una referencia dentro del género de terror. Y eso que cuenta ya con 42 años.

Muchas de esas películas que causan temor al espectador las ve de niño y le duran ya casi para  siempre. Como es el caso de Pesadilla en Elm Street. Nadie puede negar que no haya temido nunca que en sus sueños se aparezca Freddy Krueger dispuesto a dañar todo lo posible.

Pero si hay una saga que ha conseguido que muchos no logren conciliar el sueño es Saw. Se aleja del terror clásico para apostar más por un psicológico; aderezado con esos juegos sádicos que lleva al espectador a límites que desconocía. Revisionar cualquiera de las entregas es sinónimo de pasar un mal rato para aquel que sea algo sensible.

El nuevo siglotambién trae terror consigo

Un mal momento que se puede pasar también si justo después de ver The Ring suena una llamada en casa mientras estás solo. No es el mejor momento para saber quién está al otro lado del auricular.  Su estreno en 2002 fue de los más sonados del momento, y ahora, tras secuelas del filme se puede decir que la original es la que mejor ha envejecido.

Otra de esas películas que enganchan, pero a la para cuesta ver es Las colinas tienen ojos. Pocos van a querer cruzar el desierto del Oeste americano si lo hacen con su familia en una autocaravana. Encontrarse a mutantes asesinos no es el mejor plan vacacional.

Aunque si hay una película de obligado visionado en terror, y que aún hace que le tiemblen los dientes a aquel que la vea es Viernes 13. Jason, que fue el primer protagonista asesino de una película de terror, hizo del género y de su motosierra todo un clásico.

Pero si hay una película que ascendió al altar de las clásicas, aunque con un terror distinto, fue Tiburón de Steven Spielberg. En ese caso no había maldiciones, ni muertos que llegaban para vengarse. No, pero los escualos sedientos de sangre daban, tal vez, aún más miedo. Ver en una playa y contemplar una aleta de tiburón es sinónimo de pavor. Quizá sea su gran legado.

Pero para legado el que dejó Psicosis y su inolvidable escena de la ducha. Puro Alfred Htichcock. La unión de la música, el agua y la tensión del momento son historia del cine. 

Fotos: Twitter, Facebook,

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Un periodista no es el juez de la horca, creo yo, sino alguien que va a los sitios y cuenta a los demás lo que ve. Construye un relato lo más ecuánime posible incluso si se trata de la historia de un crimen. ¿Y si es el asesinato de un niño? ¿Cómo no desear lo peor a quien ha quebrado la vida de una criatura que tenía toda la vida por delante? Bueno, va en el sueldo del periodista eludir esa tendencia absolutamente humana a la venganza, y aportar honestidad y retratar sin maniqueismos incluso al criminal. ¿Es lo que hacen las televisiones? No exactamente.

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Corría el año 2011 cuando Alejandro Sanz, en un gesto de solidaridad, lanzó un tuit de apoyo a los murcianos, tras el terrible terremoto de Lorca. 

Cuenta la leyenda, o más bien el propio cantante, que hubo un complot para decir que en vez de 'nuestra', había puesto 'buestra', con 'b', en vez de con 'v'. El enfado de Alejandro Sanz fue tal que amenazó con dejar Twitter. No lo hizo. 

Menos mal. 

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Piden una rectificación y una disculpa

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