10 actores que tuvieron malas experiencias con las escenas subidas de tono

Hay veces que no es nada fácil rodar una escena, no sólo porque sea compleja en cuanto a texto o complicada a la hora de grabar. No, hay en ocasiones que la escena se dificulta por algo tan sencillo y habitual como es el sexo. Sí, algo que por lo general todo el mundo practica, pero que reproducir en pantalla no siempre es fácil. 

Rodar una secuencia que quede real sin ser explícito es algo más complejo de lo que pudiera parecer. Y es que al actor y actriz de turno también entra en juego y con él o ella su pudor y su miedo a no estar a la altura en escena.

ADEMÁS: 12+1 escenas de playa con las que subir la temperatura

Jon Hamm y lo húmedo

Muy divertida es la forma en la que en su día Jon Hamm contó cómo afrontaba él las escenas de sexo de Mad Men.  El actor dijo que son "como el correr en la lluvia, hay cierto punto en el que ya estás mojado". Y añadió que algo extraño había en "estar en tanga de color carne pegando botes sobre una chica"

Además él que mide casi dos metros y pesa 90 kilos no debe de ser un peso ligero. Así que advirtió a sus compañeras que en caso de dolor, le peguen un puño. Una buena solución.

Henry Cavill y el 'sobrepeso'

Y si el seductor de la publicidad tuvo alguna vez problemas, también le ocurre a los superhéores. O a los actores que los interpretan como Henry Cavill. el británico contó que le sucedió una vez que tuvo una secuencia con una chica de pechos muy voluminosos. Ella se situó sobre él y él no se había mentalizado en exceso. Por ello, tuvo una inoportuna erección que le incomodó y le avergonzó. 

Jennifer Lawrence y el vodka

Hay estrellas del calibre de Jennifer Lawrence que han revelado sus secretos a la hora de afrontar ese delicado momento. Le ocurrió con Chris Pratt, en la recién estrenada Passengers.

ADEMÁS: 10 escenas de desnudo con las que te engañaron vilmente

La actriz decidió optar por un método tradicional para rodar la escena en cuestión. Tiró de bebidas alcohólicas para deshinibirse, pero luego al llegar a casa no recordaba nada, según relató ella. El vodka le ayudó con este viaje intercorporal. 

Kate Winslet y el desnudo

Otra de las actrices que también ha tenido más de un papel con escena de cama incluida -Titanic, The Reader y algunos más- es Kate Winslet. La ganadora de un Oscar a mejor actriz relata que para ella no ha sido nunca muy fácil grabar este tipo de trabajos . De los cuales no están muy orgullosos al llegar a casa, como para contárselo a tu madre, según contó la mujer que fue Rose en Titanic. 

ADEMÁS: 8 escenas de piscina al microondas (calentaron pero no quemaron)

Mila Kunis y la risa

Quien tampoco salió muy satisfecha de su experiencia en el rodaje de este tipo de escenas es Mila Kunis en la película Con derecho a roce. Cinta en la que comparte más de una escena subida de tono con Justin Timberlake . Como ella confesó, entre bromas, se hacía complicado "disfrutar de alguién como Tmberlake con 150 personas mirando". 

Ashston Kutcher y el hartazgo

Su marido, Ashton Kutcher también se suma a esa lista de actores que han acabado hartos de las escenas picantes. "Filmé tantas escenas de sexo que me cansé de ello, ¡Nunca pensé que algo relacionado con el sexo me cansaría". confesó riendo a Mirror. 

Kristen Stewart y la velocidad

Tampoco salió muy satisfecha de sus escenas sexuales Kristen Stewart en Crepúsculo. Ella y Robert Pattinson tenían que rodar una escena "fuera de lo común, sexo sobrehumano" y a la actriz no le gusta que todo esté tan pautado como ocurrió en esa película. Para ella tener que hacer esa escena casi sobrenatural "fue horrible, un desastre" como confesó en una reciente entrevista en Harper Bazar. 

Michelle Williams y el amor

Casi un suplicio fue para Michelle Williams el rodaje de Blue Valantine. Película por la que recibió una nominación al Oscar, pero la actriz no guarda tan buen recuerdo del mismo. Sobre todo de las escenas de sexo. Primero ella y Ryan Gosling rodaron los instantes de enamoramiento y después grabaron las sexuales. 

A ella no le resultó cómodo, ya que rodarlas "nos llevó una eternidad. Cuando volvía a casa del rodaje, sacaba la cabeza por la ventanilla del coche y gritaba" Era su válvula de escape. 

Rupert Grint y el incesto

Tampoco le resultó nada fácil a Ruper Grint. Y eso que él sólo tenía que besar Emma Watson, a la cual conocía desde los nueve años. Tal vez por ello, le pareció más complicado hacerlo. Y es que los chicos de Harry Potter eran como hermanos los unos con los otros. Mal negocio. 

Jamie Dornan y el sado

Aunque si hay que hablar de una película que iba a tener escenas de sexo, y que, además, iban a estar muy observadas esa era Cincuenta Sombras de Grey. Por ello, como Jamie Dornan dijo "algunas escenas fueron incómodas. Dakota no llevaba ropa y yo tenía que hacer cosas que nunca había hecho a una mujer". 

Fotos: Paramount, Warner Bros, Universal e iMDb

Ver resumen Ocultar resumen

Ahora que el modelo económico basado en el turismo de masas ha entrado en crisis como modelo debido a la infausta pandemia resulta conveniente recordar cómo dicho fenómeno fue glorificado por el franquismo. Allí empezó todo. Evidentemente, el contexto era muy distinto al actual y la población no percibía como molesta la llegada de extranjeros pero ahí ha quedado la propaganda que se coló en muchísimos títulos de los que rescata, a veces, Cine de barrio en TVE.

Ver resumen Ocultar resumen

El éxito en taquilla de Padre no hay más que uno 2, la última película de Santiago Segura, ha movido a la derecha tuitera a la celebración y exaltación del director y actor que fuera Torrente pero añadiendo todo tipo de ataques a la farándula roja, subvencionada y obsesionada con la Guerra Civil que son el resto de gente del cine español.

Ver resumen Ocultar resumen

Mucho antes de Tesis, REC y Verónica hubo otro cine de terror español que resultaba enormemente rentable en taquilla y atraía a estrellas de Hollywood a rodajes mesetarios que lo mismo se hacían en Chinchón que en los merenderos del río Alberche o la sierra de Guadarrama.

Hablamos del cine de terror que en los 70 hicieron en España pioneros como Paul Naschy, Narciso Ibáñez Serrador, Jorge Grau, Amando de Ossorio, Carlos Aured...

Ah, qué tiempos aquellos.

Veamos.

Páginas