Las cloacas del periodismo: un excelente reportaje

Recurramos al tópico en forma de cita recurrente: "La verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero". Y Risto Mejide puede que no resulte admisible como personaje ejemplar para cierta clase opinante pero Las cloacas del periodismo, reportaje surgido del programa Todo Es Mentira, contiene suficientes verdades incómodas como para merecer un rotundo aplauso.

Partiendo de que la profesión de periodista obliga a contradicciones muy complejas y, por tanto, no conviene aspirar a la santidad ejerciendo este oficio, resulta saludable que nuestras miserias se aireen.

Lo de Villarejo, Inda y su alegre tropa mediática queda dibujado a la perfección en Las cloacas del periodismo mediante el relato certero de Patricia López, aguerrida camarada del diario Público y última mohicana de la información verdaderamente independiente.

Y luego David Jiménez, ex director de El Mundo, suelta lo suyo y se explica muy bien y ya hemos dicho que su libro El director nos gusta mucho aunque él siempre tienda a autorretratarse guapísimo y libre de todo pecado.

Reiteremos, pues, que Las cloacas del periodismo es un excelente reportaje y que lo ha tenido que hacer La Fábrica de la Tele, donde también se manufactura Sálvame, lo cual también aporta cierto dato exacto sobre cómo está el patio periodístico.

Iñaki Gabilondo habla con su sabiduria ejemplar y qué bien habla.

Tal vez Iñaki Gabilondo sí pueda aspirar a cierto grado de santidad.

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Sea como fuere, sabe a poco este reportaje y queremos más. Si la corrupción ha penetrado en el periodismo, habrá que expulsarla. Sobre todo cuando alcanza el nivel de insoportable vileza representado por Eduardo Inda.

Porque que un periodista se lleve en metro a casa dos televisores que regala un banco (tal y como cuenta David Jiménez) podemos asumirlo, dada nuestra mendicidad y siempre y cuando ello no se traduzca en genuflexiones evidentes hacia dicha entidad bancaria. Pero inventar informes, amenazar de muerte a colegas, intoxicar perversamente el sistema con fake news y demás infamias expuestas en Las cloacas del periodismo son cosas muy feas que una democracia no puede asimilar sin que enferme letalmente.

Ok, Risto, tú ganas. Las cloacas del periodismo es televisión de la buena.

ADEMÁS: El monumental cabreo de Risto con el diario El País

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No tomar partido, ya supone tomar partido. 

Y más en Twitter. 

Le pregunten a Santiago Segura quien, de forma casi inesperada, al menos eso se infiere en posteriores aclaraciones, se ha convertido en el protagonista de un día que venía cargado de noticias. 

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