La serie machista de los 90 no es Friends sino Sexo en Nueva York

¿O no? Abramos el debate. De las acusaciones sobre machismo, sexismo y humor homófobo lanzadas hacia Friends corramos un tupido velo. Puede que sí y puede que no pero mirémoslo en el contexto de la época y bla bla bla.

Pero ¿qué pasa con Sexo en Nueva York?

Lo que se vendió como relato de mujeres emancipadas y modernas que pisaban fuerte (con sus tacones) por las calles de la Gran Manzana era, en realidad, una fábula machista con su príncipe azul como elemento determinante.

El príncipe azul, claro, era Mr. Big.

mr.-big

La realidad es que tras la libertad sexual que exhiben las chicas de Sexo en Nueva York se esconde pánico a la soledad y la soltería.

Resumiendo: según sugiere Sexo en Nueva York (y por mucho que en algunos capítulos sus protagonistas enuncien lo contrario) el destino ideal de toda mujer es el matrimonio y, además, de cama en cama y sin pareja no se puede ser feliz.

Apesta a machismo también el que el ideal femenino en esta serie se construya en torno a zapatos carísimos y looks de primeras firmas y cenas en los mejores lugares de la ciudad.

Sí, lo de los famosos manolos no se hubiera aplicado en caso de construir un personaje masculino protagonista.

ADEMÁS: Una sorpresa dentro del bolso

El eterno femenino

Carrie y sus amigas son ese eterno femenino que busca novio desesperadamente y está todo el día hablando de trapitos. 

Y no digamos lo del miedo a envejecer, que afecta a estas mujeres de Nueva York hasta extremos indecibles porque, claro, no tener pareja a partir de los 40 está bien para un hombre pero no funciona para una mujer. Ese subtexto ahí está en Sexo en Nueva York.

¿Todo mal?

Bueno, depende.

sarah-jessica-parker,-icono-de-aquellos-dias-neoyorquinos

Dicho lo anterior, reconozcamos que muchos de los miedos y anhelos que la serie muestra son universales y afectan tanto a hombres como a mujeres, que el retrato de cierto peterpanismo vale para el mundo (desarrollado) entero y que, en muchísimas ocasiones, los guiones de Sexo en Nueva York eran endiablademente buenos, divertidos y sugerentes.

¿Resulta contradictorio?

Toda obra de ficción que aspire a la excelencia tiene esos elementos contradictorios y, a veces, nos gusta y nos repele a la vez.

¿Condenamos a Carrie Shaw?

Cada cual es libre pero revisar Sexo en Nueva York continuará funcionando como placer culpable y, además, la serie es ya nostalgia con que va a resultar difícil hacerla desaparecer de nuestras vidas,

Debatamos, no obstante, que eso siempre es enriquecedor.

ADEMÁS: Pretty Woman: ¿cuento de hadas o parábola machista?

Ver resumen Ocultar resumen

Aviso para fans de esta maravilla seriéfila llamada The End of the F***ing World (Channel 4): ya hay fecha para el estreno de su segunda temporada en Netflix. Será el próximo 5 de noviembre (un día antes regresará a Channel 4) y su estreno no llegará a modo de temporada completa (para darse el atracón habrá que esperar unas cuantas semanas aún) sino a capítulo por semana.

Páginas