La agresión más deleznable de 'Supervivientes' le da récord de audiencia

Un 32,5% de share y más de 3,7 millones de espectadores de media, siguieron la gala de este jueves de 'Supervivientes'. Cifra que, obviamente, es récord de temporada y que eleva, en más de 8 puntos, las audiencias que estaba dando el reality. 

Sin duda, un éxito de Mediaset y la productora Bulldog, salvo por un pequeño detalle: la bestial audiencia llegó gracias a una deleznable agresión ocurrida en el programa. La pregunta es clara, ¿merece la pena cruzar estos límites por dar un bocado tremendo a la audiencia? La respuesta, al menos para Mediaset, es aún más clara: sí rotundo. 

No en vano, la gala giró en torno a este hecho y el contenido se cebó como si no hubiera un mañana. Al final, un acto lamentable, se ha convertido en la trama estrella del reality. La gala comenzó con la expulsión y durante más de dos horas, fueron desgranando lo sucedido, en un festival del mal gusto que parecía no tener fin. 

ADEMÁS: El test cultural de 'Supervivientes' que hará sangrar tus oídos

La protagonista del suceso fue Saray Montoya, concursante que ya había amenazado con abandonar y que se quedó para no afrontar la multa que suponía irse: 30.000 euros. Obviamente, las sospechas se han disparado, pues esta agresión a Romina Malaspina le ha supuesto la expulsión disciplinaria, por la que no tendrá que afrontar multa alguna. 

Ahora, lo más preocupante del asunto fue el infantil intento de Jorge Javier Vázquez y el marido de Saray Montoya de lavar la imagen de Saray. "En estos momentos, como pasa en muchos deportes, la reacción se penaliza más que la provocación. Te han provocado, pero tu reacción ha sido desmedida". 

ADEMÁS: Vergonzosa agresión al equipo de 'En el punto de mira' (Cuatro)

Por su parte, la agresora pedía disculpas y optada por "no decir más nada". Mientras, su marido, insistía en que "la han tenido que provocar mucho para llegar a eso". 

Eso sí, a favor de Telecinco debemos decir que la agresión no fue emitida en momento alguno. Ahora, no sabemos si por respeto a los espectadores o por otros motivos más interesados. 

Fotos: Mediaset

Ver resumen Ocultar resumen

Están aquellos concursantes que cerraron el capítulo de la fama y rehicieron su vida como la de cualquiera, con sus vaivenes y sus aburrimientos y sus angustias y su estreñimiento o diarrea, según toque. O sea, la existencia de toda persona humana (que diría un cura de la Conferencia Episcopal) y, por ejemplo, irse a vivir a Málaga y olvidar que saliste en la primera edición de Gran Hermano gritando "¡quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza! ¡QUIÉN!".

Ver resumen Ocultar resumen

Decía Karina, con su famoso 'Baúl de los recuerdos', que cualquier tiempo pasado nos parece mejor. Uuuuhhh. Y razón no le faltaba, pero con matices. Sobre todo en lo que a televisión se refiere. 

Y nada como poner un ejemplo para reforzar esta afirmación. Un ejemplo para el que no hará falta echar la vista demasiado atrás. Tan sólo habrá que viajar a la primera décadas del siglo. Los añorados 2000. 

Páginas