La historia de Israel en Eurovisión

Un 7 de abril de 1973 se produjo el debut de Israel en el Festival de la Canción de Eurovisión, 18 años después de que este fuese creado por Marcel Beczençon.

Israel debutó de la mano una de las cantantes más conocidas de su país, Ilanit quien cantó en última posición sobre el escenario del Teatro Municipal de la ciudad de Luxemburgo la canción Ey Sham (En algún lugar). Por supuesto, cantando en hebreo y logrando un más que meritorio cuarto puesto, justo detrás del gran Cliff Richards, en un año en el España peleaba por la victoria (Mocedades con Eres tú) con la canción anfitriona (Anne Marie David – Tu te reconnaitras)

Existe una leyenda que circuló durante décadas en torno al debut de Israel, aunque fuese desmentida por la propia cantante. El rumor decía que Ilanit cantó con un chaleco antibalas bajo su vestido “hippy colorido”, debido a las grandes medidas de seguridad que rodeaban a la delegación israelita (un año antes se había producido el atentado en los JJOO de Munich donde deportistas israelitas fueron asesinados).

 

No obstante, creerme si os digo que Israel es la delegación que más seguridad lleva a su alrededor en todas las ediciones del festifal de Eurovisón.

Si la historia del chaleco es leyenda en Eurovisión, lo si que sí es verdad es que en 1973, por primera vez, una mujer dirigió la orquesta. Ese honor lo tiene la compositora de Ey Sham, Nurit Hirsh (honor que comparte con la autora de la canción sueca de ese año que también dirigió la orquesta).

Un año después del magnífico debut de Israel en Eurovisión la IBA (el equivalente a RTVE en Israel), en 1974, mandó por primera vez a un grupo al festival, Kaveret con la canción Natati La Chaiai (Le dí mi vida). Pero este intento de Beatles israelitas tan sólo consiguió un séptimo puesto con 11 puntos, en un año en el que ABBA dejaba la que para muchos es la mejor canción de la historia de Eurovisión, Waterloo

En 1975 Shlomo Artzi al más puro estilo Cliff Richards defendió At va'ani (Tu y yo) una canción totalmente festivalera que le supuso una onceaba posición con 40 puntos en el año en que se estrenó el sistema de votación que actualmente conocemos (Puntuaciones de 12, 10 y del 8 al 1). Shlomo fue uno de los cantautores más famosos en las siguientes décadas de Israel.

Durante 3 años, Israel había enviado a una mujer, a un grupo masculino y a un solista masculino… por lo tanto tacaba el turno de un grupo de chicas y estas fueron Chocolate, Menta y Mastik: Las Chocolats Girls.

Las Chocolate Girls

Estas tres muchachas se conocieron en el servicio militar y formaron el grupo en la armada israelí y fueron las representantes de Israel en 1976 con la canción Dí hola (Emor Shalom) al vencer en la preselección nacional Kdam Eurovisión. Emor Shalom era una canción de uno de los mejor compositores israelitas de la época (Matti Caspi) que dirigió la orquesta y demostraba que IBA apostaba en serio.

Si por algo se ha caracterizado y reconocido durante muchos años a Israel en el festival es por sus coreografías y puestas en escena… y en 1976 se vió la primera de ellas digamos que de forma muy sutil: movimientos superestudiados de las tres cantantes… me muevo yo, ahora tú… pierna arriba, pierna abajo… ahora nos ponemos de lado… (no vale que os lo cuente, teneis que verlo)

En 1977 Ilanit repite con la que fue la primera canción en plan himno que ha llevado Israel (y llevará unas cuantas): Ahava Hi Shir Lishnayim (aunque esta vez sin chaleco antibalas debajo de su vestido). Ilanit y su particular trio la, la, la a los coros tan sólo obtuvieron 49 puntos que les otorgaron la décimo primera posición… quedando la delegación hebrea algo defraudada porque esperaban mucho más…

Aunque no tuvieron que esperar mucho los israelitas para conseguir su ansiado primer triunfo ya que en 1978 y en París, Izhar Cohen con sus 5 Alphabetas logró el triunfo cantando en hebreo el ya famoso A ba ni bi (te quiero) con 157 puntos y aventajando a Bélgica en 32 puntos.

Israel consiguió 6 máximas puntuaciones (5 de ellas consecutivas) lo que hizo que se distanciase pronto en la clasificación. Por supuesto la actuación es digna de ver y recordar ya que es la primera coreografía cien por cien israelita que se ha visto en Eurovisión y que fue inspiración de muchas coreografías y puestas en escena venideras.

La canción fue compuesta por Ehud Manor (letra) y Nurit Hirsh (música) que además realizó los arreglos musicales y dirigió la orquesta (por segunda vez para Israel) convirtiéndose en la única mujer que ha ganado el Festival de la Canción de Eurovisión como directora de orquesta.

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Y en ese año no podemos obviar la situación política que vivía el estado israelita que hizo que varios países de Oriente Medio y Norte de África cortasen la trasmisión cuando se vislumbraba el triunfo de Israel… es más la televisión y la prensa jordana dijo que Bélgica había sido la ganadora del festival

Como anécdota decir que Israel actuó en el puesto 18 justo después de la “segunda” actuación española de la noche que era nada más y nada menos que las Baccara que representaban a Luxemburgo y no a España y en 1978 triunfaban por toda Europa.

Por cierto, si alguien no se acuerda de esta canción de 1978, tenemos una versión en español que triunfó 20 años después en España titulada obviamente Abanibí, cantada por El Chaval de la Peca (abanibí quiere decir te quiero amor) y si aún así no os dais cuenta, 10 años después en 2008 fue Carlos Baute quien versionó el tema.

Jerusalem, fue la ciudad escogida para celebrar por primera vez el festival en tierra hebrea en 1979. Un año en el que de verdad éramos uno de los favoritos para la victoria.

Un año en el que muchos países enviaban a cantantes punteros de la época (Italia a Matia Bazar, Luxemburgo a la ganadora de 1973 Anne-Marie David, Alemania al mismísimo Dschingis Khan con una canción que en España fue un éxito con la voz del ídolo de quinceañeras Iván y que se tituló Sin amor).

Dolorosa derrota

Pero vayamos a lo importante Israel presentó la canción Halleluja, todo un himno de la historia de Eurovisión (y que fue un hit en su versión española en todas las parroquias españolas que adaptaron la canción para sus misas).

Cantada por Gali Atari y el grupo Milk and Honey (con una “coreo israelita” de pasos y movimientos suaves, pero marcados) mientras que como todos sabemos España estaba representada por Betty Missiego con sus jóvenes coros (4 niños del grupo infantilde la época Caramelos). Betty Missiego cantó en el festival en último lugar y por eso España fue el último país en dar sus votos… y ahí empezó la tragedia  (y quizás también la leyenda)

Después de votar Austria, España (116) aventajaba en un punto a Israel (115) y fue cuando la presentadora Yardena Arazi (representante israelí del 76 y de la que hablaremos en años venideros) conectaba con Madrid con un “Buenas taardes Madrrrid” para que el portavoz español diese los votos españoles (en un digamos pobre y confuso francés).

En el 79 ya se votaba con la puntuación del 1 al 8, el 10 y el 12 que conocemos actualmente, pero se daban los votos a los países siguiendo el orden de actuación, así que España comenzó votando con 10 puntos a Portugal,
continuó votando a Italia, Dinamarca, Mónaco, Grecia, daba el 12 a Alemania y llegaba el turno de Israel… y voalá… por arte de magia le damos 10 puntos con lo que “nos quitamos” el triunfo… ¿Pero? Si el diez había sido para Portugal… pues nada… eso fue un error… a nuestros vecinos les correspondía un 6.

Cuando hablamos de la leyenda de Betty (Ella se siente la ganadora moral del festival y por tanto verdadera vencedora de ese año) hay que hacer referencia al jurado español de ese año. Jurado formado por gente anónima y personajes famosos de la época (quizás los más conocidos el actor Fernando Sancho y el atleta Antonio Páez) y que fue “el culpable” de la quijotada más famosa de la historia del festival… ¿o no?...

Existen grabaciones de miembros del jurado que han declarado que alguien de presidencia se presentó en el estudio y dijo que España no podía ganar, que no estábamos preparados para organizar el festival al año siguiente y que por lo tanto se debía votar a Israel.  ¿Verdad? ¿Mentira? Lo dicho… Leyenda de Eurovisión.

Aunque si hay que buscar un verdadero culpable basta con hacer unpequeño repaso a las curiosas votaciones (¿buscamos alianzas?): Israel tan sólo recibió 0 puntos de Alemania e Italia que dieron sus 12 a España (la cual les votó con 12 y 8 puntos respectivamente). Mientras que España recibió 1 punto de Noruega (que daba el 12 a Israel) y 0 puntos de Irlanda, Finlandia, Mónaco y sorprendentemente de… Portugal (que daban tres máximas puntuaciones a Israel)… Así que con este reparto de votos lo sorprendente es que quedásemos en segunda posición.

1979 fue uno de los años más emocionantes en cuestión de votaciones… si es “difícil” digerir que te quiten el triunfo en la última puntuación… más difícil es todavía que sea tu propio país quien te lo quite… Normal que la pobre Betty mientras que Gali y sus chicos repetían la canción y esta les aplaudía sentada en la Green Room le pegase un lingotazo a una botella de champán (Vale, seamos buenos, alguien de la delegación le puso directamente una botella en la bota)

Los 80 y las coreografías made in Israel

Vamos, pues después de dos triunfos consecutivos Israel renunció a organizar y posteriormente a participar en 1980. Así que fue al año siguiente, 1981, cuando Habibi y sus tres coros totalmente pegaditos a ella interpretó en hebreo Halaila (Esta noche) con toque coreográficos ya claramente israelitas logrando un séptimo lugar.

Pero poco íbamos a tardar en ver como Israel en 1982 rozaba de nuevo el triunfo y se convertía año tras año en serio candidato a la victoria repitiendo una fórmula que les estaba dando muy buenos resultados y así Avi Toledano con su canción Hora (siguen cantando en hebreo) quedaba en segunda posición con 100 puntos, eso sí, a más de 60 puntos de Nicole y el primer triunfo alemán en el festival.

Ya han quedado para la historia eurovisiva esas faldas verdes de las coristas con sus giros continuos y sus movimientos de cuerpo y manos, es una coreografía cien por cien israelita, con los coros arropando al cantante, digna de cualquier actuación de Gala

Fin de Curso de un Colegio español de la época

Un año después en 1983 Israel repetía subcampeonato quedándose a 6 puntos de impedir el quinto triunfo de Luxemburgo en el festival con el título más corto del festival (junto con el Si de Gigliola Cinquetti) Hi, canción con patrón hebreo, cantada por la entonces desconocida Ofra Haza, cantante de origen yemení.

Actuación con todos los arquetipos de las coreografías hebreas que estaban funcionando tan bien, Ofra vestida de blanco con su coros y bailarines (bailarines de la época) vestidos de amarillo con detalles en rojo y por descontado con movimientos dignos de actuaciones fin de curso del cole y que ha pasado por derecho propio a la historia de los años ochenta del festival.

Eurovisión supuso el lanzamiento internacional de Ofra Haza que se hizo muy popular en el mundo, y por supuesto en España donde fue número uno varias semanas seguidas en 1988, fusionando ritmos discotequeros con sonidos árabes en su tema “Im in i a alu”.

Un mestizaje musical que la hizo incluso grabar en Estados Unidos un tema de la película oscarizada “El príncipe de Egipto”, tema que grabó en los 18 doblajes que tuvo la película. Ofra (fallecida en el año 2000) llegó incluso a cantar en la ceremonia de entrega del Premios Nobel de la Paz en 1994 a petición de Isaac Rabín.

En 1984 la IBA decidió retirarse de la competición al coincidir el día del festival con la celebración del Día del Recuerdo de los Caídos lo que impidió lo que iba a ser la tercera participación de Ilanit (la del chaleco antibalas) en el festival aunque la canción elegida, Balalaika, fue un gran éxito en Israel donde Ilanit era ya entonces
una de las cantantes hebreas más populares.

Ya en 1985 y siguiendo la tradición de cantar en hebreo Israel repitió cantante de la mano del ganador de 1979 Izhar Cohen que presentó la canción con quizá el título menos hebreo de la historia: Olé Olé, y que vamos a considerar como un guiño, como un agradecimiento hacía nuestro país…

Israel repite la formula de canción y puesta en escena que tan buen resultado le estaba dando los últimos años consiguiendo una quinta plaza. Izhar salió en escena acompañado de 5 coros/bailarines dignos de formar parte del Ballet de Aplauso de la época y parecían preparados por la mismísima Eva Nasarre.

Os retamos a que ojeéis la actuación y descubráis quien de los coros es el artífice “del gallo” (bien audible) del primer estribillo. Y por supuesto… Coreo totalmente israelita, pero que importantes son los brazos arriba y los balanceos corporales en todas las puestas en escena hebreas de la época.

Por cierto, tanto esta canción como las bailables de Israel en los años 80 están presentes año tras año en el Euroclub de las ciudades anfitrionas del festival (El Euroclub es donde se reúnen diariamente las delegaciones y prensa acreditada al final de cada jornada y donde por supuesto suena música de eurovisión continuamente)

Moti y Sarai

En 1986 fue el duo Moti Giladi y Sarai Tzuriel el elegido para representar a Israel con la canción Yavo yom (Un día llegará) con otra canción en hebreo pero con un estilo algo distinto a los exitosos años anteriores y aunque tenga dos bailarinas que no paren quietas a las que se juntan al final los dos coros el efecto no fue el buscado quedándose en una pobre 19ª posición con 7 puntos y por delante tan sólo de Chipre

En 1987 una canción calificada por el mismísimo Ministro de Cultura de Israel como ridícula y de vergüenza fue la encarga de devolver al top-10 del festival a su país (Como les gustaba ya a los políticos hebreos meterse en asuntos eurovisivos… y eso que faltaban más de 10 años para el gran escándalo de Dana International).

Datner y Kushnir (actores además de cantantes) interpretaron en hebreo la canción Shir habatlanim (La canción de los holgazanes) con una puesta en escena totalmente distinta a las que Israel nos tenía acostumbrado.

Estos Blue Brothers a lo hebreo con inspiración en Faemino y Cansado y con un estilo a lo “Caiga quien caiga (gafas incluidas)” daban saltos, hacían acrobacias, se tiraban por el suelo, no paraban quietos y con una canción “ridícula” lograban una octava posición el año en el que Johnny Logan repetía triunfo para Irlanda.

En 1988 llega el turno de nuevo de Yardena Arazi, aunque esta vez en solitario y con una carrera ya consolidada. Vamos por orden en el 76 fue una de las soldados de Chocolate, Menta y Mastik, en el 79 fue co-presenadora del primer festival celebrado en Jerusalem, vamos que fue la que nos saludó con el Buenas tarrrdes Madrid.

Y en el primer lustro de los 80 participó 3 veces en el Kdam (la preselección israelita para el festival) y un año antes, en el 87 fue co- presentadora. Pues bien, con ese bagaje fue elegida internamente por la IBA para defender la canción israelí en Dublín Ben Adam (Un ser humano), que fue escogida en una gala con cuatro canciones y que suponía una vuelta a la tradición, al sonido puro israelita.

Pero vamos al tema que nos interesa… La Arazi siempre había sido muy supersticiosa y consultaba a un astrólogo en todos los asuntos de su vida. Pues bien, el astrólogo le dijo que la canción interpretada en el 9º puesto ganaría Eurovisión… y qué casualidad que Israel había sacado el noveno puesto en el sorte del orden de actuación, por lo que Arazi no dudó en represenar a Israel en Dublín.

Peeeero… Chipre (que actuaba antes de Israel) decidió retirarse ese año del concurso , por lo que la posición de Israel cambió a la 8ª… así que Israel no iba a ganar, como así fue (7ª posición final con 85 puntos).

En novena posición al final cantó Suiza con una “mocosa” por entonces desconocida para el gran público llamada Celine Dión (horriblemente peinada y vestida penosamente con casi un vestido de primera comunión), que efectivamente ganó el festival con la última canción ganadora cantada enteramente en francés, Ne partes pas sans moi.

Adiós a los 80

Y vamos llegando al final de la década, 1989, con lo que iba a ser el participante más joven de la historia del festival y por supuesto de Israel pero Gili Natanael tenía 13 años mientras que la cantante francesa de ese año iba a cumplir 12, así que otra vez que se le adelantaban (o empataban) en el intento de ser pionero en el festival.

Quizá lo del jovenzuelo en escena era un intento de repetir la fórmula de Bélgica que había ganado con Sandra Kim tres años antes. Al final Gili cantó con Galit la canción Derech Hamelech (El camino del rey), por supuesto en hebreo, consiguiendo 50 puntos que le daban la 12ª posición (la francesa quedó octava) una posición no del todo mala ya que Gili cantó algo nervioso parte de la canción, llegando incluso a ahogarse un poco. Los 90… De nuevo en busca del triunfo.

En 1990 Israel cambió de estilo respecto al año pasado y presentó un baladón cantado ella solita en hebreo con un dramatismo total que acababa con la propia cantante de rodillas con una mano sujetando el micrófono y con la otra el pie de micro… quizá demasiado sensual y que no logró captar la atención de los jurados ya que Rita y su Shara barkhovot (Cantando en las calles) tan sólo consigo una 18ª posición de 22 participantes.

Así que después del descalabro del 90… ¿Por qué no volver a lo que había funcionado en la década de los 80 y que tan cerca estuvo de darles su tercera victoria? Israel presento en Roma en 1991 al Duo Datz formado por el matrimonio (hoy ya divorciados, que se le va hacer) Orna y Moshe Datz con la canción Kan (Aquí) de toques claramente hebreos y que era la gran favorita para ganar ese año (en los días previos al festival incluso Carola (amada y odiada a la vez diva eurovisiva) cantó con ellos su canción.

Por los pelos

De hecho Israel estuvo a la cabeza del marcador durante casi todas las votaciones y al comienzo de la última votación estaba en segunda posición a 7 puntos de Suecia.

Le tocaba votar a Italia que sorpendentemente no votó a ninguno de los dos, dando su 12 a Francia que culminaba una remontada empatando en la primera posición, dejando a Israel en tercera posición (España en la cuarta con Sergio Dalma en una clara apuesta de TVE por ganar el festival y así organizar en el 92 los Juegos Olímpicos, la Expo y Eurovisión en un mismo año) pero no consiguiendo el triunfo ya que el desempate de máximas puntuaciones hacía que el triunfo fuera para Suecia.

La actuación del Duo Datz vestidos casi con trajes regionales de inspiración folklórica hebrea fue todo un compendio de coreografia hebrea de los años ochenta pero ya con un toque de refinamiento que le iba a caracterizar en los próximo años pero con unos movimientos totalmente identificables con Israel.

Ahora se adelantan los coros, se giran, se dan una vuelta, nos cruzamos, volvemos a avanzar, retrocedemos, puño arriba … y me giro, lanzo mi brazo hacia adelante y todo esto sin dejar de cantar (pero a diferencia con los ochenta todo con un ritmo más pausado)

En 1992 Israel continua cantando en hebreo con Dafna y su canción Ze rak sport (es sólo deporte) y consiguiendo una muy buena sexta posición para una canción con aire latino (dentro de lo posible al cantar en hebreo) que Dafna defendió muy bien en Malmö y en la que incluso llegan a mencionar a Barcelona y que termina cantando ¡Viva Sport! ¡Viva Sport!. Dafna sería en el 99 co-presentadora del festival en Jerusalem.

Y así llegamos a 1993 con uno de los batacazos de la delegación israelita pero que va a ser referencia en muchas puestas en escenas futuras tanto de Israel como de muchos otros países.

El grupo Lahakat Shiru cantó Shiru (Cantad) por primera vez combinando el hebreo con el inglés. Los hebreos quedaron penúltimos con tan sólo 4 puntos (otorgados por Francia y Portugal) pero con una puesta en escena muy recordada por los fans del festival.

La puesta en escena fue con la líder del grupo (Sarah´le Sharon) al piano y los cuatro miembros restantes cantando en el escenario vestidos todos en tonos pastel que incluso para la época eran un poco horteras

Los cuatro “de a pie” al más puro estilo hebreo continuamente buscando la cámara con múltiples giros y con la jefa al piano  mirándoles fijamente con una cara de madrastra digna de película de Disney, sólo tenéis que fijaros cuando Sarah'le se levanta para terminar la canción con su grupo, esta si que tuvo que ser
militar…

Y si algo llama más la atención es la corista que durante toda la actuación está apartada al fondo, que casi no se la ve (que para que se habrá gastado dinero en vestido, si no lo va a enseñar) y que sólo al final cuando termina la canción se acerca al grupo para terminar la canción con ellos en la última nota.

A partir de este año serán muchas las coristas que estarán al fondo del escenario y que apenas se les va a ver, estarán reforzando la voz del solista de turno sin tener ningún tipo de protagonismo.

El año que Israel no participó

Al año siguiente, 1994, Israel no participó. Así que nos presentamos en 1995 con otro de los himnos que tanto adoran los hebreos titulado Amen (sin tradución, bueno Amén) cantado por Liora por supuesto en hebreo y con una puesta en escena 100% israelita de las de ahora me acerco, ahora me voy, ahora con los chicas y ahora entran los chicos, nos vamos todos para el frente…

Vamos que cualquiera que viera la coreo por primera vez sabría que es Israel o la actuación de fin de curso de su hijo en el colegio… Aunque con una variante con respecto, por ejemplo, el 93 donde había una corista escondida, y es que este año había una corista favorita a la que enfocaban más que al resto de sus compañeros… Por cierto… lo de Rosa y el brazo arriba del 2002 ya estaba inventado y esta coreo es un ejemplo de ello.

En 1996 Israel no se clasificó para el festival al no conseguir Galit Bell y su Shalom Olam superar una ronda previa en el que se valoraba el audio de las canciones que aspiraban a estar en Oslo y quizá por ello declinó participar en 1997 (vamos, que se enfadaron).

Dana International

En 1998 volvía al festival y por la puerta grande logrando su tercera victoria de la mano de Sharon Cohen, conocida por todos como Dana International.

Dana no era una desconocida para el público israelí ni para los fans del festival ya que había intentado participar en Eurovisión en 1995 con la canción Layla Tov Europa lo que supuso que la ultraortodoxia israelí montase en cólera porque un transexual fuese la posible representante de Israel en Eurovisión, algo que fue a mayores en 1998 provocando la división de su país entre los liberales y los ultraconservadores.

Dana, que nunca se ha caracterizado por un torrente de voz, salió en escena con tres coros que fueron interactuando con ella y otra corista (la gordita) un poco más alejada.

Dana cantó un canción con un ritmo muy actual, en hebreo pero con un estribillo en castellano pero que se entendía en todo el mundo: Viva Victoria, Afrodita, Cleopatra, Viva la Diva. Además con toda la polémica que la había rodeado ya era conocida en Europa y a esto hay que añadir que Jean Paul Gaultier iba a vestir a la diva israelí lo que la dio si cabe aún más publicidad

De hecho la actuación con la chaqueta de plumas que todos recordamos no es la oficial del festival que le dio el triunfo, a última hora decidió cantar con un vestido gris metálico ajustado para no desviar la atención y reservó las plumas para la repetición de su canción cuando ya la anunciaron ganadora se vé como Dana sale corriendo para ir a cambiarse una vez que se supo ganadora)

El triunfo de Dana se produjo en la última votación (este año el televoto ya era el método para votar en la mayoría de los países). Votaba Macedonia (Antigua República Yugoslava de Macedonia) Malta e Israel estaban empatadas a puntos.

Macedonia daba el 8 a Israel (poniéndola en solitario a la cabeza), 10 a Reino Unido (poniéndola provisionalmente en segunda posición) y cuando parecía que el 12 iba a ser para Malta (lo que hubiese sido su primer triunfo)… voalá… el 12 para Croacia, lo que daba la victoria a Israel.

El primer ministro Netanyahu ante la rumorología existente llegó a asegurar que habría festival en Israel y sería en Jerusalem felicitando a la vez a Dana por su victoria en el 50 aniversario de la creación del estado de Israel.

Pero no todo iban a ser alabanzas hacía Dana, la ultraortodoxia judía la llegó a calificar como el mismísimo demonio y recibió amenazas de muerte tanto antes como después del festival, pero incluso a fecha de hoy Dana sigue siendo muy conocida en Israel y en toda Europa

Así que en 1999 el festival se celebró por supuesto en Jerusalem e Israel estuvo representada por el grupo Eden con una descafeinada canción titulada Happy Birthday (Yom huledet) que sorprendentemente consiguió una 5ª plaza quizá exagerada.

Los cuatro componentes salieron a escena con dos coros que intentaron celebrar una fiesta con una coreo superestudiada pero sin la esencia de años atrás. Lo más sorprendente de ese año fue la eliminación de la orquesta en directo, lo que supuso un cambio importante en la historia de Eurovisión, dando comienzo quizá a una nueva etapa del festival.

Los 2000, la transición

Y así nos encontramos en el año 2000 en Estocolmo y de nuevo con una representación israelí llamando la atención ya que el cuarteto hebreo Ping Pong con su canción Sameyach (Be happy) pretendía llevar un aire desenfadado de paz y de libertad para toda Europa y para eso en su actuación enarbolaron banderitas, las de Israel y Siria y terminaron gritando peace, peace, lo que casi les costó la retirada por, como no, las protestas de los sectores ultraconservadores de su país.

No obstante esta actuación supuso una ruptura con la historia eurovisiva de Israel con una canción más moderna, un sonido electrónico, un cambio radical en el vestuario, aunque no lograse atraer la puntos de Europa ya que quedaron en una decepcionante 22 posición de 24 países.

Además mucho se habló en 2003 de las Tatoo y su posible beso en mitad de su actuación, pues bien los dos chicos de Ping Pong ya lo hicieron en el 2000 y no pasó nada, que un miembro de la IBA (que les había retirado su apoyo) les calificase como una desgracia para Israel y para su cultura.

En el 2001 será Tal Sondak con Ein davar (No importa) el que cantando en hebreo conseguiría una humilde 16ª posición que no sentó muy bien en la delegación israelí y que incluso llegó a plantearse su retirada al año siguiente. Tal Sondak cantó en hebreo su canción en un intento de rescatar y actualizar las puestas en escena de los representantes israelitas de años atrás, pero no llegó a conseguirlo de todo como se refleja en su posición final.

En 2002 Israel recupera la canción-himno que tanto les gusta con Sarit Hadad y su Light a Candle (Enciende una luz) cantada en hebreo e inglés. Sarit estaba arropada en escena con dos chicas violinistas (que por momentos rozaban el acoso a la cantante) y con 3 coros inmóviles al más estilo la la la que al final como no

terminarán la canción en el centro con Sarit que para eso son coros hebreos. Sarit ya era una cantante conocida en Israel con varios éxitos en las listas musicales de su país y por eso su elección fue interna. El resultado digamos que fue una discreta pero aceptable 12ª posición, justo en mitad de la tabla de 24 participantes.

Words of Love

Lior Nars (elegido internamente por la televisión israelita) representó a Israel en 2003 con Words of Love (Millim La'ahava) con una puesta en escena al más puro estilo de actuación de fin de curso de colegio donde el inexistente sexappeal de Lior atraía alocadamente a sus 5 coristas que no paraban de moverse, saltar y acercarse a él con el “te amo” escrito en sus camisetas en varios idiomas.

El estribillo (te amo) fue cantado en infinidad de idiomas, de ahí el título de la canción para conseguir atraer más votos de los países, algo que no funcionó muy bien. No obstante la actuación no merecía mucho más de lo que al final consiguió una 19ª posición de 26 participantes.

Así llegamos al 2004 y al primer Eurovisión con semifinales donde Israel no consiguió clasificar a su representante a la final al conseguir una 12ª posición en la semifinal. David D'Or (elegido internamente) cantó en hebreo e inglés Le ha´amin (creer) con una voz de tenor una canción quizás un poco aburrida que no consiguió convencer a Europa y que presentó en escena con dos chicas con un chelo y un gran arpa además de tres coristas inmóviles (bueno, los brazos los movían mucho) a uno de sus lados.

En 2005 Israel después de los malos resultados conseguidos al seleccionar internamente a representantes volvió a la preselección nacional donde arrasó Shiri Maimon con Hasheket shenishár (El Silencio que queda), canción que en Kiev defendió cantando en hebreo e inglés y consiguió lo que hasta su triunfo del año pasado fue la mejor clasificación de Israel desde 1998 un cuarto puesto con 154 puntos a tan sólo 4 puntos del tercer puesto de Rumania.

Shiri interpretó estupendamente lo que fue el baladón de la noche vestida con un taje dorado con cola que ha quedado para la historia del festival ya que al igual que anualmente los fans de eurovisión conceden el premio Barbara Dex a la peor vestida del festival, premio que lleva el nombre de la primera ganadora en 1993 desde 2005 también otorgan el Shiri Maimon a la mejor vestida. Shiri cantó prácticamente sin moversejunto con sus tres coros femeninos y dos músicos al piano y la guitarra respectivamente).

Al conseguir Shiri un top-10 el año anterior Israel se clasificó directamente para la final de 2.006 sin tener que pasar por las semifinales algo que posiblemente no hubiesen conseguido si hubiesen tenido que pasar por la ronda previa. Eddie Butler volvía al festival después de haber participado en el grupo Eden en 1.999 y lo hacía

cantando en inglés Together we are one consiguiendo una posición 23 de 24 participantes, vamos nada bueno. La actuación comenzaba con este señor tumbado en un piano de cola negro (yo creo que mide más de 1,90 y pesa más de 100 kilos) quizá influenciado por el piano de Dima Bilan de Rusia donde salía grácilmente una bailarina del interior del mismo en un mar de pétalos de rosas… vamos.. igualito a Eddie que encima en primer plano enseñaba la etiqueta de la suela del zapato (bueno, el dibujo que esta había dejado) y que era como una mole encima del piano.

Eddie se mezclaba con sus coristas (las chicas de color vestidas al más puro estilo Nueva Orleans, que sólo le faltaban las sombrillas) todos vestidos de blanco pero que no convencieron a Europa.

Teapacks no gustó 

Al año siguiente en 2007 Israel tras la mala clasificación del año anterior tenía que pasar por la semifinal para conseguir estar en la Gran Final de Eurovisión y nada más lejos de la realidad ya que el grupo Teapacks con la canción Push the button (Pulsa el botón) cantando en hebreo, inglés y francés quedó en la posición 24 de 28, así que Israel para casa a mitad de la semana eurovisiva.

Teapacks era ya una banda (multirracial) muy conocida en Israel pero quizá un tanto excéntrica para el festival y que quizá quiso crear un poco de polémica con la letra de su canción donde aparecían Iran y posible guerra nuclear, vamos… haciendo amigos.

El 2008 supuso el primer regreso de Dana International al festival aunque esta vez como compositora de la canción hebrea The fire in your eyes (el fuego en tus ojos) que fue cantada por Boaz Mauda (elegido directamente por la IBA) en hebreo y en inglés.

Esta balada consiguió devolver a Israel al Top-10 consiguiendo una novena plaza. Boaz cantó sobre el escenario de Belgrado con un chaleco sin mangas, bueno, si camiseta o camisa debajo acompañado de un coro (todo chicos) que empezó la actuación de espaldas a él, mirando a un lateral del escenario pero que a medida que Boaz cantaba se iban acercando poco a poco a él para terminar la canción todos juntos en la parte delantera al más puro estilo israelí tradicional.

En 2009 Israel volvía a apostar fuerte y la Iba elegía internamente a la ya archiconocida Noa con éxitos a nivel europeo y mundial (Noa había puesto voz a la banda sonora de La vida es bella).

Pero Noa no estaría sola en Moscú, la primera condición que puso Noa fue estar en el escenario por una cantante palestina y esa iba a ser Mira Awad (buena amiga de Noa), algo que la propia Noa anunció en una carta a los medios en la que anunciaba la intención de que su actuación supusiese un mensaje de paz y dialogo para demostrar que la convivencia era la única opción en esos tiempos tan difíciles (Conflicto de Gaza) para demostrar para lo que compusieron 4 canciones cantadas en hebreo, inglés y árabe.

Al final se escogió Einaiych, quizá no fuese la mejor opción de las 4 pero lograron el pase a la final (a pesar de lo horrosamente peinada que iba Mira) y consiguieron una posición 16 de 25 participantes, con una canción en la que la percusión tenía una presencia muy importante y marcaba continuamente el ritmo de la cancion.

Noa y Mira mostraron gran complicidad no sólo durante su actuación, si no durante las dos semanas que duró el festival demostrando de verdad su amistad, incluso se tomaron con muchas risas cuando les correspondió en el sorteo el salir las segundas en la final sabiendo de la maldición de cantar en segundo lugar (nunca nadie ha ganado cantando segundos).

El hundimiento y resurgimiento de Israel

En 2010 y cerrando la década la IBA volvía a elegir internamente a su cantante y este fue Harel Skaat con la canción interpretada íntegramente en hebreo Millim (Palabras), una balada con toques dramáticos acentuados estos el sonido idioma hebreo. Harel era ya un cantante muy conocido en Israel con una poderosa voz y consiguió clasificar de nuevo a Israel para la final, aunque en esta no estuviera muy afinado consiguiendo un puesto 14.

Su puesta en escena estuvo muy acorde con la canción, muy sobria en la que estuvo acompañado en escena con un piano y dos coros masculinos que no tuvo mala aceptación en el jurado pero que fue muy castigado por el televoto.

En 2011 Dana International decide volver al festival sin ningún tipo de privilegios ya que para conseguirlo tuvo que ganar K´Dam (preselección israelita) con la canción Ding Dong cantada en hebreo e inglés.

Dana llegó a Düsseldorf con la vitola de favorita y nada vaticinaba el batacazo que se iba a dar (15ª en la segunda semifinal)… bueno, ¿nada?, en los ensayos Dana volvió loca a la realización cambiando continuamente sus movimientos en escena, además de voz iba algo justita, digamos que un poco ahogada por momentos.

De hecho cuando se dirige a la pasarela para hacerse el paseíllo hasta el centro del estadio (fue la única artista que lo hizo) tiene que dejar de cantar un trocito de la canción para poder bajar las escaleras e iniciar la caminata. Por supuesto que iba vestida de Jean Paul Gautier, de hecho después de su eliminación confesó que era una pena que no pudiésemos ver el vestido maravilloso que le había confeccionado Jean Paul Gaultier para la final.

En escena, viendo su debilidad vocal, una Dana (que todavía no estaba operada facialmente 528 veces, aunque ya había pasado por quirófano) estaba acompañada por 5 coros femeninos (las alelís, aleluyas girls) que le apoyaban en casi toda la canción. A pesar de todo Dana debería de haber estado en la final, no fue tan desastre y era una estrella que había vuelto al festival y para la propia Eurovisión hubiese sido muy bueno que estuviese en la Gran Final de Düsseldorf.

Con Dana en 2011 daba comienzo el periodo de las vacas flacas de Israel en el festival con 4 años seguidos quedándose en semifinales con propuestas totalmente distintas.

En 2012 Israel se quedaba en semifinales (puesto 13 en la primera semifinal de Bakú) con la banda Izabo y su canción Time (Tiempo) cantada en hebreo e inglés, un grupo y una canción elegidos internamente por la televisión israelita con ritmos de banda de garaje que se presentaron en Bakú con dos coros de apoyo y unos fondos de escenarios llenos de relojes, pero que no convencieron ni a jurados ni al televoto israelita.

En 2013 sería Moran Mazor y su Rak bishvilo (Sólo para él) la que se quedase en su semifinal en el puesto 14 de 17 participantes. Moran después de ganar el Kdam israelita presentó en escena esta balada cantada íntegramente en hebreo con dos coros (chico y chica) y un piano (que también hacía coros) embutida en un traje negro con toques blancos y de pedrería que se ajustaba en su espalda con una cremallera el triple de gorda que la de mi bolsa de gimnasio y por supuesto acompañada de sus características gafas de pasta que no se quitó en todo lo que
duró para ella el festival.

En 2014 Israel vuelve a apostar fuerte con una elección interna y elige a una ya conocida y consagrada Mei Finegold (a pesar de no haber hecho el servicio militar, que siempre había sido condición indispensable para poder ir al festival) para cantar en inglés y hebreo Same heart (Mismo Corazón) una canción moderna, actual con una puesta en escena con dos bailarinas que acompañaban a Mei (y su característica voz) en escena.

Mei no lo hizo mal y si de algo estaban convencidos los israelitas es que volvían a estar en la final ya que para muchos eurofans era la canción del año (totalmente distinta a la que al final ganó, la balada de Conchita Wurst), así que volver a quedarse en semifinales (14ª en la segunda semi) supuso un mazazo para toda la delegación israelita.

Al año siguiente en 2.015 con el primer intento como compositor de Doron Medalie (autor de la ganadora Toy) Israel lleva Nadav Guedj, ganador del concurso The Next Star (donde se escogía al cantante para Eurovisión), con la canción Golden Boy (Chico de Oro) cantada íntegramente en inglés y que devolvería a Israel al Top-10 del festival con una 9 posición.

El Justin Timberlake israelí interpretó esta canción con toques árabes/hebreos acompañado de 3 bailarines que no paraban ni un solo momento y de otros 2 chicos que le hacían coros y se unian al final a la fiesta, una puesta en escena efectista, sin parar de bailar, con humos y fuegos en la que ya nos pedían que les dejásemos que nos enseñasen Tel Aviv… Let me show you Tel Aviv (Slogan de la Ciudad). Normal que al terminar su actuación Nadav estuviese completamente sudado.

2016 es el segundo intento del compositor Doron Medalie de ganar Eurovisión con una canción totalmente distinta a la del año anterior.

Al igual que el año anterior el representante israelita saldría del concurso The Next Star donde salió victorioso Hovi Star con la canción Made of Stars (Hechos de estrellas) cantada totalmente en inglés, una balada que en Estocolmo interpretó acompañado de un gran aro donde dos acróbatas iban girando sobre el escenario al más puro estilo Circo del Sol.

Una actuación en la que no faltaron las cascadas de fuego al final y que consiguió de nuevo calificar a Israel para la final donde conseguiría un 14º puesto (consiguiendo un 12 del jurado alemán)

En 2017, Imri Ziv, que le había cogido ya el gustillo al escenario de Eurovisión en el 2015 al ser corista de Nadav y en el 2016 al acompañar también en los coros a Hovi, tomo el relevo de los dos al vencer en la preselección israelita en la que se elegía únicamente al cantante.

En Kiev Imri (el guapo oficial del año) defendió íntegramente en inglés la canción I feel alive (me siento vivo), un tema actual alejado de la influencia hebrea de otros años. Imri estuvo en escena acompañado de dos bailarines y tres coros, jugó mucho con primeros planos y por supuesto que hubo fuegos en su actuación que era pura energía.

Imri consiguió la clasificación para la final al quedar tercero en la segunda semifinal, éxito que no se reprodujo en la gran final al conseguir una decepcionante 23ª posición.

Y así llegamos al año 2018. Sobre el escenario de Lisboa, Israel nos presentó a la rotunda Netta con la canción “Toy” (juguete). Rotunda de cuerpo y de voz. Delante de una colorida mesa de mezclas y rodeada de gatos chinos de la suerte (como no iba a ganar), comenzó su actuación gesticulante, con muecas con nos recordaron al mejor Millán de Martes y 13, haciendo la gallina. 

La canción Toy, es un claro alegato a favor de las mujeres, de todo tipo de mujer. Netta, que de pequeña confesó haber sufrido bulling, quería ayudar con este tema a todas las niñas que por culpa de un físico generoso como el suyo hubieran sufrido acoso.

Doron Medalie, (que intentaba ganar el festival con su tercera participación como compositor en cuatro años), es el creador del ya famoso estribillo “No soy tu juguete, chico estúpido” y no pudo haber encontrado una interprete mejor para su tema. Europa se lo agradeció dándole la victoria en un festival que nos brindó una auténtica lucha de “divas”, tan distintas entre sí, pero divas.

Eleni Foureira que llenó el escenario de Fuego y Netta con su colorida puesta en escena fueron las auténticas protagonistas de la noche en una final reñidísima en la que Israel jugó muy bien sus cartas y se llevó su cuarta victoria a casa al arrasar en el televoto y superando la desventaja con la que partía, ya que había quedado tercera en los jurados por detrás de Austria y Suecia.

Así llegamos a 2019, año en el que la ciudad anfitriona es Tel Aviv. El representante de este año Kobi Marini con su canción Home, una potente balada con toques de rock sinfónico, con la que Israel aspira a revalidar el título. El próximo día 18 de Mayo veremos si lo consigue.

RAFA RUIZ

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Arrasan con una broma en Twitter.

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