Ganó La Voz a GH Dúo (y no ganó Risto)

O sí ganó Risto Mejide. Según se mire. Hablamos de audiencias y resulta que el programa de Risto Mejide no tuvo un estreno con dato estratosférico sino más bien modesto aunque también es verdad que dobla el dato que Cuatro obtenía en esa franja. Imagínense en estado comatoso de esta franja de Cuatro, con una media del 2% o menos.

Así que, bueno, se puede ver el vaso medio lleno.

Risto Mejide mejoró la audiencia de Cuatro en ese espacio horario aunque no provocó la locura de las masas televidentes.

Ojo, Todo es mentira tiene por delante semanas para consolidarse y crecer (o para, como ocurrió con Dani & Flo hundirse en las profundidades abisales).

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La batalla de la audiencia es tremendamente dura.

Que se lo digan a Antena 3 y Telecinco, peleando en el prime time con dos productos estrella: La Voz y Gran Hermano Dúo. Ganó La Voz (pese al espectacular porrazo que se dio Juan Miguel en el estreno de este reality sin ápice de romanticismo).

En la franja en la que compitieron La Voz y Gran Hermano Dúo, gana el talent show que tiene entre sus coachs a Paulina Rubio y Antonio Orozco.

Es verdad que luego, como Gran Hermano Dúo es interminable y se adentra en la madrugada, eleva su audiencia media.

O sea, que Antena 3 se cuelga la medalla pero Telecinco no se puede quejar.

Y todo sigue agitado en los medios por la muerte anunciada de Noticias Cuatro, que ha suscitado incluso el pavor de Gabriel Rufián, quien augura un futuro televisivo de lo más aterrador.

En fin. Que siga la pelea de las audiencias y seguiremos informando.

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Foto: Gtres

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Están aquellos concursantes que cerraron el capítulo de la fama y rehicieron su vida como la de cualquiera, con sus vaivenes y sus aburrimientos y sus angustias y su estreñimiento o diarrea, según toque. O sea, la existencia de toda persona humana (que diría un cura de la Conferencia Episcopal) y, por ejemplo, irse a vivir a Málaga y olvidar que saliste en la primera edición de Gran Hermano gritando "¡quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza! ¡QUIÉN!".

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