Lo que ponían en la tele cuando se aprobó la Constitución

Mucho ha cambiado TVE desde 1978 hasta ahora. Una época en la que el Renault 5 y el Citroen CX eran los coches de moda y en la tele eran tendencia el bigote y la barba. 

Un 6 de diciembre de aquel año se votaba la Constitución y toda España estaba pendiente de qué saldría (si SÍ o si NO).

Los currelas todavía eran mayoritariamente hombres en las fábricas (y en casi todos los lados) y desayunaban un bocata de anchoas con queso regado con Soberano y los domingos se ponían Varón Dandy para oler bien.

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Ya había, no obstante, mujeres empoderadas que peleaban por colocar a la mujer en pie de igualdad con el hombre y, sí, muchas de ellas estaban en la tele. Por ejemplo, Mercedes Milá, por aquell entonces una jovencita de familia aristocrática a la que le había dado el capricho de ser presentadora y que lo seguiría siendo hasta el día de hoy.

Pero vamos a lo que vamos.

En 1978 los sábados ponía Aplauso en la tele. Un programa que difundía la música más comercial de la mano de Jose Luis Uribarri (no podía ser otro). Allí cantaban desde Boney M hasta Camilo Sesto. Pop, canción melódica y lo que se terciase.

Para la copla estaba Cantares, con Lauren Postigo como presentador. Por allí pasaban todas las folclóricas y todos los iconos del cante. De hecho, en 1978 presentaba Lauren Postigo a una joven promesa de la canción andaluza: Isabel Pantoja. Casi nada.

En 1978 se llevaba el entretenimiento con los programas de concursos de preguntas y respuestas. Ahí teníamos ¿Conocemos España? o Destino Argentina. En este último, parejas de concursantes debían contestar una serie de preguntas, formuladas por Joaquín Prat, si querían conseguir el premio (un viaje a Argentina). 

No podemos olvidarnos de mencionar Dos por dos, con la mencionada Mercedes Milá. La periodista dejaba la información deportiva par dar el salto y presentar su primer programa de entrevistas junto a Isabel Tenaille.

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Las entrevistas fue un género que dio mucho juego para la aparición de programas. Con Imágenes, Paloma Chamorro llegó a entrevistar a peronajes de la talla de Salvador dalí o Joan Miró.

Luego estaba Ignacio Amestoy, estrella televisiva de la Transición, que hacía en 1978 un programa titulado La España de los Botejara. Entre el espanto y la ternura, que cantaría Silvio Rodríguez. Era como el reality de Las Kardashian pero protagonizado por una familia extremeña muy humilde.

Pero si alguien tenía el protagonismo de la programación de TVE allá por 1978 era Jose María Íñigo con Fantástico. Y no es porque lo digamos nosotros, sino porque el programa se llevó aquel año y el siguiente el TP de Oro. Fantástico seguía el modelo de contenedor televisivo. Es decir, su espacio incluía concursos, humor y actuaciones musicales

Otro programa de éxito era La segunda oportunidad, cuya cabecera era una obra maestra del catastrofismo.

1978 se quedará como el año en el que la televisión se abría camino y en el que España cambió para siempre.

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Fotos: Gtres

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Que uno de los rostros televisivos más conocidos de la última década cumpla 30 años, siempre es noticia. Que su mejor amiga, otra televista aún más famosa, se haga un viajazo en avión para felicitarla, eso ya es notición. 

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Cada vez falta menos para que se celebre, con permiso de la Super Bowl, el que será evento deportivo del año en todo el mundo: el combate de boxeo entre Floyd Mayweather Jr y Manny Pacquiao. Los dos mejores boxeadores del siglo frente a frente, con el mejor escenario posible para este tipo de evento, Las Vegas, y con medio mundo pendiente de ellos. 

Pero, ¿qué tienen este estadounidente y este filipino para estar a un paso de hacer historia? Pues, de momento, tienen cerrado el mejor acuerdo televisivo que se recuerda en torno a un ring.

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Tener un padre que es leyenda viva de Hollywood no es sencillo. La alargada sombra que proyectan, las expectativas que generan y la presión a la que pueden llegar a someter a un hijo, pueden acabar por echar por tierra muchas de sus aspiraciones laborales. Si además, como es el caso que nos ocupa, el susodicho progenitor es Clint Eastwood, podemos afirmar que la sombra se proyecta no sólo sobre Hollywood, sino también por todo el mundo. 

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