El reencuentro de Elliot y E.T.

La publicidad se esmera en Navidad. Sea para anunciar la Lotería (y juzgue cada cual cómo ha salido la cosa este año) o sea para dibujar un reencuentro cargado de nostalgia: el de E.T. y su amigo Elliot. La última vez que se vieron Elliot tenía 12 años y era un niño monísimo. El tiempo ha pasado. Sniff.

Bueno, pues eso, que un anuncio de Sky ha vuelto a reunir al extraterrestre más famosos de todos los tiempos (con permiso de Alien) y a aquel niño que volaba en bicicleta.

La factura es hollywoodiense y el mensaje emotivo pero (ejem) no todo lo emotivo que pudiera haber sido.

A ver, con un material así tendrían que haber hecho llorar a quienes cursaron la E.G.B. e, incluso, a su descendencia. El paso del tiempo, la infancia perdida, etc.

Bueno, vean y opinen ustedes.

Vale, es bonito. Lo admitimos. Y, sobre todo, cómo es lo de cumplir años. Que se lo digan a Elliot. Drew Barrymore se halla estupenda y Elliot, el pobre, ya no es el chavalín tan mono de antaño.

mi-caaaasa...-teleeefono

Así es la vida. Han pasado 37 años. E.T. fue el taquillazo de 1982 y logró instantáneamente condición de clásico y confirmó que Steven Spielberg era un genio. Un maestro especializado en cine de entretenimiento hasta que (ale hop) demostró que también sabía hacer otro tipo de cine con La lista de Schindler o Munich. 

Bueno, que tenemos un bonito anuncio navideño de los muchos que irán cayendo y que tienen como eje narrativo el Vuelve a casa por Navidad que cantaba María Ostiz, uno de los mejores jingles que se han compuesto nunca. Y ese sí que emociona. Igual que si escuchas "al mundo entero/quiero dar/un mensaje de paz".... Pero eso son otras historias. Que también inducen a la lagrimita. Sniff (otra vez).

ADEMÁS: De El Lobo, qué gran turrón a Hola, soy Edu, feliz Navidad: los anuncios más recordados las navidades pretéritas

 

Ver resumen Ocultar resumen

La noticia de que los TEDAX han tenido que desactivar una granada que alguien dejó en el centro de menores inmigrantes del madrileño barrio de Hortaleza ha causado conmoción y muchos comentarios. Bob Pop ha opinado. Y se ha puesto serio. Y ha querido señalar la responsabilidad de ciertos medios que dan espacio a un relato político que legitima el odio y la violencia. Que unos peluches entrevisten a Santiago Abascal tal vez no sea una broma tan graciosa.

Páginas