El programa de televisión que añoran José Manuel Soto e Iker Jiménez

José Manuel Soto e Iker Jiménez son dos personas de orden que, tarde o temprano, tenían que acabar coincidiendo en sus opiniones y gustos. Por ejemplo, en lo que a programas televisivos se refiere. Iker Jiménez estaba el otro día buscando el baúl de los recuerdos y vio un espacio de TVE que le fascinó. Lo presentaba un señor con pipa y allí se hablaba y se fumaba de lo divino y lo humano.

El conductor de La Nave del Misterio tuiteó al respecto.

El cantante sevillano retuiteó con comentario.

¿De qué programa estamos hablando?

Y, la verdad, en esta ocasión tenemos que estar de acuerdo tanto como con Iker Jiménez como con José Manuel Soto. El programa La clave fue un espacio icónico durante la Transición y allí se reunía a egregios invitados, se ponía una peli y luego a debatir se ha dicho. Lo echaban en el UHF. Se emitió entre  1976 Y 1985 en la cadena pública.

Su presentador era José Luis Balbín, histórico de la televisión que luego reinventaría La clave en Antena 3, al inicio de las televisiones privadas.

balbin-durante-su-etapa-en-antena-3

Pero, claro, hablamos de historia de la televisión y los ritmos y densidad de La clave no están en la misma longitud de onda que las vociferaciones y la crueldad de Gran Hermano o Sálvame. Tiempos nuevos, tiempos salvajes (que cantaban Ilegales).

Sea como fuere, Iker Jiménez y José Manuel Soto coinciden en sus apetencias televisivas. Que son mucho más mesuradas que algunas de las opiniones de ambos. Aunque eso es otra historia.

Venga, nos apuntamos: ¡que vuelva Balbín a TVE! (Y Garci con ¡Qué grande es el cine!).

ADEMÁS: Fueron estrellas de la tele y (quizás) ni te acuerdas

Fotos. Gtres

 

 

Ver resumen Ocultar resumen

La conocida censura parental de VOX sigue llenando horas y horas de tertulias políticas. Lo hace también en Twitter (los que apuestan por el sí y los que lo hacen por el no hacia el veto parental del partido de ultraderecha protagonizan más de un intenso debate tuitero) y hay quien, incluso, va más allá pidiendo una nueva censura parental, en este caso, no para los padres, sino para los hijos.

Páginas