El primer monólogo de Iggy Rubin tras la polémica no te decepcionará

Iggy Rubín ha vuelto

En realidad nunca se fue. Bueno, sí se fue de las redes sociales, durante todo un mes, como ya avisó horas antes de la emisión de su polémico monólogo en 'La Resistencia', retirado por Movistar+ 

Quien no lo recuerde, en el monólogo hacía referencias a Ortega Lara o a ETA, lo que no gustó a la extrema derecha, en plena campaña electoral. 

Durante estas semanas, el cómico ha defendido no poner límites al humor en 'Comedia Perpetura', el programa de radio que copresenta con Antonio Castelo y Miguel Campos Galán. El propio Iggy Rubín mantenía que le interesa más un chiste malo o faltoso que las interpretaciones que se hagan del mismo. 

ADEMÁS: Broncano, Iggy Rubín y la polémica: "Igual bajo y os meo en la cara"

Obviamente, cuando ha vuelto a subirse al escenario, de la mano de 'Phi Beta Lambda', ha demostrado que es fiel a su palabra y se ha marcado un monologazo de estar un buen rato aplaudiendo. Y es que, no sólo es un monólogo tremendo, sino que redunda en su propia polémica. 

Lejos de evitar el tema, Iggy Rubín lo ha usado para convertirlo en el hilo argumental de un monólogo de casi 12 minutos. "Lo llamo el monólogo Quechua porque se montó en 2 segundos y encantó a los vascos" o "grabé un monólogo de cinco minutos en el programa de Broncano y bronca sí", han sido algunos de sus chistes de inicio. 

No ha quedado ahí la cosa. El cómico también ha tocado el aborto y un tema que ha vuelto loco al público, el nombre de la única nieta, de siete nietos en total, que tiene José María Aznar

ADEMÁS: 20 cómicos de míticos de stand up que puedes encontrar en Netflix

Iggy Rubín puede gustas más o menos como cómico, pero hay que concederle la valentía de no esquivar un tema que le afecta profundamente y, sobre todo, abrazarlo para hacer comedia. 

Aunque, por encima de todo, hay que aplaudirle por la historia de la presa de la cárcel de Vietnam con la que cierra le monólogo. Desde 'Cadena Perpetua' no se daba un final igual de grande. 

Fotos: Instagram

Ver resumen Ocultar resumen

Admítase la veracidad de este testimonio por la prueba gráfica que se aporta en el hilo (madre e hijo fotografiados juntos) pero todo puede ser en este mundo traidor así que, en fin, quién sabe. Avisamos. Y dicho esto, vamos al turrón.

¿Se acuerdan ustedes del capítulo de 'Callejeros' en el que una vecina de un inmueble valenciano denunciaba las vejaciones que sufría por parte de otra vecina?

Ver resumen Ocultar resumen

No me chilles que no te veo. Ese fue el título que pusieron a una película de los 80 muy poco memorable protagonizada por Gene Wilder y Richard Pryor, ambos actores celebérrimos de comedia de quienes hoy pocos nos acordamos y mira que el público viejuno se reía con sus cintas cuando se alquilaban en el videoclub.

En fin, que durante una de sus salidas fuera de palacio en Mallorca ha sido abordada Letizia (y Felipe VI y las niñas) al grito de "¿dónde está el Rey Emérito?".

Ver resumen Ocultar resumen

Qué mala fama tiene la farándula. Piensa la gente que actrices y actores son personas siempre de hábitos tóxicos, que se acuestan a las tantas y están de farra casi permanente. Como si no hubiera actores y actrices que madrugasen. El caso es que Víctor Clavijo ha ilustrado con una breve anécdota cómo imagina el personal a quienes componen el mundo del espectáculo. Con sus droguitas y demás.

Resulta que Víctor Clavijo fue a hacerse una PCR porque así se le exige para trabajar con seguridad como actor.

Y esto es lo que pasó.

Atención.

Páginas