El inaceptable sectarismo de la Academia: ni una nominación para Garci

Se han conocido las nominaciones a los Goya 2020 y se han cumplido los aburridos pronósticos: Amenábar contra Almodóvar, Antonio Banderas y Penélope Cruz para darle a la gala su barniz hollywoodiense, otra vez Antonio de la Torre, etc. Nada que objetar a todas estas nominaciones y, sí, tanto Mientras dure la guerra como Dolor y gloria son estupendas películas y qué decir de Belén Cuesta en La trinchera infinita quitándose el hábito de monja chistosa que Los Javis le pusieron en su momento y qué decir de Asier Etexeandia siempre fabuloso.

Pero.

Hay una objecion irrefutable.

Porque ¿en serio no se merecía absolutamente ninguna nominación El crack cero, última película de José Luis Garci?

¿Ni la foto ni la dirección ni la interpretación del nutrido elenco poseen merito alguno?

La batalla entre la Academia del Cine y Garci viene de lejos. Y a Garci se la ha acusado de manejos entre bambalinas y se llevó un dinerito importante de alguna producción subvencionada por Esperanza Aguirre (aquella Sangre de mayo cuyos millones de euros se resumieron en un fracaso de taquilla épico) y puede que no le resulte simpático a sus colegas de la Academia. 

Pero lo de eliminar El crack cero de las nominaciones tiene un tufo insoportable a sectarismo.

Hay dos intérpretes, como mínimo, que merecerían un Goya: Carles Santos como Germán Areta y Miguel Ángel Muñoz en su papel de El Moro. Ambos toman el relevo a dos grandes, Alfredo Landa y Miguel Rellán, y están a la altura, lo cual son palabras mayores. 

Y hay más nombres nominables en el reparto: Patricia Vico, Macarena García, Pedro Casablanc, Andoni Ferreño, Cayetana Guillén Cuervo... Garci es un estupendo director de actrices y actores y vuelve a demostrarlo en El crack cero. La fugaz aparición de Ramón Langa es de Goya.

Y luego está el blanco y negro delicado con el que se ha fotografiado la película y el talento de Garci pero, claro, Garci se largó de la Academia sin decir adiós y previno al personal asegurando que si le premiaban con un Goya por El crack cero no iba a recogerlo. Mal rollo.

La Academia se ha equivocado. El crack cero es una gran película. Y tendría que haberse valorado en su justa medida. El mal ya está hecho y el propio Carles Santos se ha lamentado sin perder la elegancia que le caracteriza.

Y otro día hablamos de otra ausencia: La virgen de agosto de David Trueba tampoco está nominada y eso también resulta un verdadero escándalo. Qué caramba.

DANIEL SERRANO

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¿No lo han visto ustedes?

Eso no puede ser.

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