El gran enfado de Cristina Pedroche en Zapeando: 'Iros a la mierda'

Quien pensara que la sobremesa de La Sexta sólo tiene risas, buen rollo, jaja y jiji, está muy equivocadoZapeando lleva más de dos años de emisión, con una audiencia asentada y unos colaboradores que se llevan de maravilla. Casi siempre. 

Y es que en ésas que estás grabando tu programa número 769, no es al azar, es el que se rodaba de verdad, y tu colaboradora estrella se coge un rebote del 15. Sí, hablamos de Cristina Pedroche y sí, hablamos de un enfado real. Nada de ficción. 

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Todo vino por un susto que la dirección decidió dar a la de Vallecas. Susto bastante light pero efectivo, en el que dos chicos del público, pinchaban dos globos detrás de ella y Anna Simón. Mientras que su compañera se lo tomaba como lo que era, una broma de niños de seis años, Cristina Pedroche reaccionó de forma inesperada: muy mal. 

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Su 'iros a la mierda' podría aún colarse entre los momentazos del año. Le salió del alma. Además, lo dijo mientras se iba, vaya usted a saber donde, para volver a los dos segundos, consciente de que se había pasado un poco. Es más, intentó arreglarlo, pero el susto era demasiado reciente como para disimular. "No me hace gracia y ahora tengo que hacer que me hace gracia", comentaba.

Pero, ¿por qué estaba Cristina Pedroche tan molesta con una broma infantil como ésta? La versión oficial, aportada por ella misma, era el dolor de espalda que le aquejaba y que, con sustos como ése, no se iba a curar. Ejem. 

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Eso sí, destacable papel de Anna Simón en el asunto, quien intentó quitar hierro a la situación, desviando la atención bromeando sobre la mutua. No funcionó, pero la intención era buena. Compañeras así son las que molan. Lo de Frank Blanco es harina de otro costal.

El conductor del programa, no contento con el momentazo en directo, lo repitió minutos más tarde. La intención no era tan buena como la de Anna Simón, pero también fue bien recibida. 

Fotos y vídeo: La Sexta

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En medio del ruído y la furia hay también buenas noticias. Pequeñas ventanas por las que se cuela la esperanza. Anabel Alonso es dada a la pelea contra el extremismo de derechas y los troles intolerantes a través de su perfil de Twitter. Pero esta vez la actriz ha preferido darnos una buena noticia. Una victoria del ecologismo (y del sentido común) sobre los intereses del ladrillo y el turismo depredador. Valdevaqueros, en Tarifa, se salva. No será urbanizada. El Tribunal Supremo ha dictado sentencia al respecto.

Y Anabel Alonso lo tuitea feliz.

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