El delirante tuit en el que Trump se coloca el cuerpo de Rocky Balboa

Donald Trump es adicto a Twitter y a cada momento está exhibiendo sus opiniones, exabruptos y meras estupideces en la red del pajarito azul. Y lo penúltimo que ha tuiteado el presidente de EE.UU. ha sido un montaje en el que coloca su rostro en el cuerpo musculado del boxeador Rocky Balboa cuando Rocky Balboa estaba en plenitud física (o sea, allá por los reaganianos años 80 del pretérito siglo XX).

Verlo para creerlo.

Trump no tiene pudor alguno.

Juzguen ustedes mismos.

¿Por qué?

Pues tal vez henchido de euforía tras un exitosísimo mitin que tuvo Trump en Florida y en el que una masa exaltada le aclamó como César victorioso.

El subidón de autoestima tal vez indujo al presidente estadounidense a autoretratarse como el boxeador que Sylvester Stallone llevó a la gloria.

El cachondeo no se ha hecho esperar.

Las cosas de Trump.

Rocky, héroe de la derecha estadounidense

Lo cierto es que Rocky Balboa es un personaje icónico para la derecha estadounidense. La primera película de la serie dibujaba en Rocky el estereotipo del proletario desencantado que se hundía en la precariedad por las diferentes reconversiones industriales y añoraba un pasado esplendoroso y pensaba que votar a Reagan y olvidarse de los demócratas era una solución. Rocky Balboa es un estibador en paro, vive en una ciudad deprimida como es la Filadelfia de los 80 y tiene raíces italoamericanas.

La imagen que ha manipulado Trump pertenece al cartel de Rocky III, en la que el boxeador se enfrenta a M.A. Baracus.

El mensaje facha llegaría a su culmen en Rocky IV, pieza propagandística tremenda en la que el boxeador se enfrenta a un despidado luchador soviético en lo que es un trasunto de la Guerra Fría sobre el ring.

Una peli que seguro que adora Trump.

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A principios de 2020, todo eran buenas noticias para Donald Trump.

Apuntaba a arrasar en las elecciones de noviembre, su índice de popularidad estaba por las nubes, la tasa de paro en Estados Unidos era histórico y, sobre todo, su país no era el epicentro de muerte y contagio de la mayor pandemia del siglo XXI. 

Y de repente, un chino se come un murciélago y medio año después, Donald Trump es doblado en un montaje sublime con la voz de Chiquito de la Calzada. 

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