El indie o cómo vivir sin penas (ni alegrías) de la política

Por lo menos, mirando su perfil de Twitter, hallamos que Iván Ferreiro se felicita porque en la Galicia de sus amores VOX no ha logrado representación alguna y parece preocupadillo por el auge de la extrema derecha.

Lo sabemos no por las cosas que dice el propio Iván Ferreiro sino por las cosas que retuitea Iván Ferreiro.

Por ejemplo, esto de Bob Pop.

Bravo.

Algo es algo.

Por lo menos hay un icono del indie patrio que parece algo atento a lo que sucede en el mundo en general y en España particularmente.

Rosalía habla (contra VOX) y el indie calla. 

Tra tra.

Así, a ojo, echando un vistazo a la conversación social de los principales grupos de la modernidad indie parece que no les preocupa en absoluto la hecatombe electoral del pasado domingo, con eso rampantes 52 diputados ultraderechistas. Ni tampoco la posibilidad (ilusionante) de frenar dicho auge ultra mediante un gobierno progresista. Ni frío ni calor.

El indie es así.

Resulta preferible epatar mediante el disfraz guerrilleros de Cristo Rey (véase Los Planetas y El Niño de Elche).

Para los millennials que no lo sepan: los Guerrilleros de Cristo Rey eran unos jovencitos fascistas que allá por la Transición se entretenían matando rojos. A J le parecen muy inspiradores.

Claro que también hay que comprender que el indie vive de los festivales que subvencionan las consejerías (la de la Región de Murcia, por ejemplo) y opinar te puede costar un bolo o algo así. Pero, vamos, que tampoco es eso (no seamos tan mezquinos) sino que, simplemente, en el mundo de gafas bonitas y pantalones pitillo de los indies no existen las penas de la política sino solamente el lado feliz del capitalismo. Como mucho, se sufre por lo que se ha retrasado el pringao del rider que nos ha traído la pizza con que aliviar el resacón.

Malamente.

Tra tra.

Y Los Chikos del Maíz qué rancios, ¿no?

Ya cantaban ellos que jamás sonarían en Radio 3.

No estaría de más recordar que compromiso político lo tuvo, incluso, George Michael cuando hacía canciones moñas en Wham! y enviaba pasta a los mineros en huelga contra Margaret Tatcher.

Pero, tal y como ha relatado Nacho Vegas en alguna ocasión, toda opinión política (sobre todo de izquierdas) es rechazada en el universo indie al grito de "¡panfleto!"

Con la de grupos indies que hay en Murcia (Varry Brava, Viva Suecia, Second, Neuman...) y ninguno se ha sobresaltado por el voto facha de sus compatriotas.

Excepciones a la regla

Tampoco se está reclamando a los indies que sigan el virtuoso ejemplo de Woody Guthrie y graben en su guitarra el lema This machine kills fascists pero un poquito de vidilla en lo político no vendría mal.

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Y hemos de recordar que también hay diversas actitudes y sensibilidades en el indie. Recuerdo haber disfrutado escuchando la retransmisión radiofónica de un concierto de Putochinomaricón improvisando sobre la marcha una dedicatoria de Gente de mierda a VOX. Chenta Tsai es así.

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Con rabia y amor, cuidados y resistencia. Orgullo transgresor

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O Zahara y su estupenda La bestia cena en casa dedicada presuntamente a Albert Rivera (que en paz descanse -políticamente hablando-) y con versos tan furiosos como: "Si eres tan valiente/ préstame tu vientre,/ véndeme los hijos que tengan tus hermanas,/ déjame que beba/ un poco de tu sangre,/ sácate los ojos/ alquílame tu carne".

Y luego, claro, Nacho Vegas y su militancia inequívoca

Esas cositas.

Pero, en general, el indie pasa de todo. Lo cual es tan legítimo como que yo critique su indiferencia ya que estoy de acuerdo con Antonio Gramsci cuando escribió: "Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son cobardía, no son vida. Por eso odio a los indiferentes".

Ahí queda eso.

Y  hemos visto a Paula VázquezCarlos Bardem, Anabel Alonso y otra gente de la farándula aplaudir la fabulosa expectativa de un gobierno progresista. No hemos visto a ningún indie en la sala celebrándolo. Ya saben. Los indie-ferentes. Disculpen el juego de palabras.

DANIEL SERRANO

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